Accidente de tráfico

Así terminó el Ferrari 458 Spider que era de 'Lord Ferrari'

Otro carro deportivo que tiene un trágico desenlace al combinarse la inexperiencia, el exceso de velocidad y el alcohol.

El 11 de marzo se cumplirán dos años de que un Ferrari 458 Spider 2015, su conductor y guardaespaldas, protagonizaron uno de los escándalos viales más sonados en la Ciudad de México. Poco antes de cumplirse el aniversario el auto deportivo vuelve a ser noticia con un final triste y trágico.


La primera ocasión que supimos del Ferrari 458 Spider fue cuando su conductor, Alberto Sentíes Palacios, ordenó a su guardaespaldas que golpeara al conductor de un vehículo Uber por supuestamente haberle cerrado el paso sobre Viaducto Tlalpan, una de las avenidas más transitadas de dicha ciudad.


El acto fue grabado por otro automovilista que hizo público el video. De inmediato las redes sociales tacharon el acto como abuso de poder y fue ahí cuando Alberto Sentíes fue apodado como ‘Lord Ferrari’. Esa primera parte de la historia concluyó con el guardaespaldas muerto días después (aparentemente por suicidio), mientras que a Alberto Sentíes le salieron a relucir delitos de fraude, huyó de México y fue detenido en Miami, Florida.

El famoso Ferrari terminó siendo vendido, de hecho no existe la certeza cuántos dueños más tuvo antes de ser destruido esta semana tras impactarse contra un muro de contención y golpear un autobús de pasajeros en la carretera México-Acapulco.

Por el impacto, el biplaza, manejado a exceso de velocidad, quedó destrozado y reducido a cenizas. A bordo de él iban tres personas (el auto tiene capacidad solo para dos pasajeros) de las cuales dos eran mujeres de origen colombiano quienes terminaron con quemaduras de segundo grado. Una de ellas falleció un día después en el hospital, mientras que del conductor solo se sabe que huyó del lugar ayudado por sus guardaespaldas.


De nueva cuenta un auto deportivo se ve envuelto en un escándolo. La falta de pericia y desconocimiento de este tipo de autos es una causa cada vez más recurrente de accidentes. Si a ello se le suma el exceso de velocidad y el consumo de alcohol, los resultados son fatales y a costo de vidas humanas.


Hasta ahora se presume que el desconocido conductor de este Ferrari manejaba en estado etílico y a exceso de velocidad. Esto fue lo que lo llevó a perder el control de este deportivo con motor V8 4.5 litros y 570 caballos de fuerza, valorado en 300,000 dólares.