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Estafa y Fraude

Mexicanos vinieron a trabajar con visa, pero quien los trajo les pagó mal

Durante varios años una empresa de mariscos usó el programa de visas laborales H-2B para traer a 142 personas, la mayoría desde México. Al llegar a este país les pidió realizar oficios por los que debía darles mejores sueldos, pero no lo hizo, según una acusación federal.
15 Sep 2021 – 07:07 PM EDT
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Una investigación federal descubrió que una empresa estadounidense dedicada al procesamiento de mariscos y hielo tramitó decenas de visas de trabajo para mexicanos, a quienes trajo desde su país con el objetivo de ponerlos a desempeñar labores que no indicó en sus trámites de visado y pagarles menos de lo debido. El dueño de la compañía podría ser enviado a la cárcel y obligado a pagar una multa.

La acusación señala que alrededor de 142 personas, la mayoría mexicanos, entraron legalmente al país con una visa H-2B, las cuales se entregan a trabajadores no agrícolas por solicitud de una compañía. En este caso, el proceso lo patrocinó la empresa Captain Phip's Seafood de Maryland.

A partir de abril de 2013 y hasta diciembre de 2018, Captain Phip’s Seafood participó en el programa de visas laborales H-2B con el fin de “engañar al gobierno” para hacerse de mano de obra barata y sacar provecho económico, afirma el Distrito de Maryland del Departamento de Justicia (DOJ).

Para ocultar su esquema, la empresa fingió que anunciaba sus vacantes en EEUU (un requisito del programa) y después presentó información falsa para obtener visas de trabajo para decenas de mexicanos. El gobierno dice que no ha podido determinar la cifra exacta de sueldos robados y evasión al fisco que cometió esta compañía.

La fiscalía afirma que en 2016 la empresa informó que buscaba personal para tres puestos: choferes para transportador hielo por un salario de 12.51 dólares por hora; trabajadores en la producción de ostras por un sueldo de $16.96 por hora; y empleados para la producción de hielo que recibirían un pago de $11.10 por hora.

Más tarde logró que los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de EEUU (USCIS) emitieran 24 visas H-2B para mexicanos que trabajaron en la producción de hielo en dicha empresa.

Pero una vez que llegaron a Captain Phip’s Seafood les pusieron en otros deberes por los cuales debían recibir un sueldo más alto, tales como procesadores de ostras, trabajadores de mantenimiento, conductores de camiones y asistentes de choferes.

En una declaración de culpabilidad sometida este martes en una corte federal, el dueño de la empresa Phillip J. Harrington III, de 50 años, admitió que lo hizo para evitar pagar sueldo más elevados. Él y su compañía enfrentan cargos de emplear a trabajadores indocumentados y fraude de visas, delitos que conllevan una sentencia de hasta seis meses de prisión y una multa de 267,000 dólares.

Mientras que su empresa podría ser condenada a cinco años de libertad condicional y una sanción de 500,000 dólares. Una audiencia condenatoria se programó para el próximo 23 de noviembre.

Cada año, el gobierno entrega decenas de miles de visas H-2B, que están disponibles para personas dentro o fuera del país. Para tenerla durante un año se deben solicitar dos extensiones y quien la porta debe regresar a su país al cumplir tres años de estadía.

Cómo se detectó el fraude

Su padre, Philip J. Harrington Jr, también participó en estas actividades ilícitas siendo dueño y presidente de la empresa, según la acusación. Este hombre murió el 13 de febrero de 2018 y luego su hijo tomó las riendas del negocio, heredando el esquema fraudulento.

“Durante un período de cinco años, Capitan Phip’s Seafood y sus propietarios se involucraron en un patrón calculado de fraude de visas que no solo engañó al gobierno, sino que también resultó en salarios más bajos para sus empleados", dijo el fiscal Jonathan Lenzner en un comunicado.

"En lugar de seguir las reglas que siguen otras empresas, los acusados manipularon el programa de visas H2-B con el único propósito de aumentar sus ganancias a expensas de sus empleados y del mercado justo", agregó el funcionario.

Esta empresa participó durante más de una década en el programa de visas laborales y dejó de hacerlo en enero de 2019, cuando sus propietarios ya estaban metidos en líos con la justicia.

Todo se descubrió el 31 de agosto de 2017, cuando un oficial del USCIS y agentes gubernamentales visitaron las instalaciones de Capitan Phip’s Seafood para entrevistar a tres beneficiarios de visas H-2B. En el trámite se indicó que se dedicarían a la producción de ostras, pero los trabajadores dijeron que estaban haciendo tareas de empaque de hielo, por las cuales debían ganar mejores sueldos. Harrington Jr, quien entonces era el dueño, admitió lo que hacían esos empleados.

Desde entonces, el gobierno puso bajo la lupa a la empresa. En septiembre de ese año, un agente observó que un inmigrante que había recibido varias visas H-2B manejaban un camión y entregaba hielo, aunque solo estaba autorizado para procesar ostras. Su ayudante también tenía una visa H-2B. Ambos se transportaban en una unidad de la empresa filial Easton Ice Company, la cual no aplicó para participar en el programa de trabajadores extranjeros.

Fue así como las autoridades detectaron que los dueños de Capitan Phip’s Seafood ponían a los empleados migrantes en otras empresas de su familia, como Woodfield Ice Company, ubicada en la zona metropolitana de Washington DC, y dos moteles de Ocean City, Maryland.

La investigación también encontró que varios trabajadores se quedaron ilegalmente en el país cuando expiraron sus visas laborales y siguieron en la nómina de los Harrington. El gobierno alega que unos 89 indocumentados, la mayoría mexicanos, trabajaron en las empresas de esta familia entre 2013 y 2018. Les dieron empleo aún sabiendo que tenían procesos de deportación, según los fiscales.

El gobierno no ha dicho cuál es la situación legal de estos trabajadores.

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