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Silicon Valley Community Foundation

El censo es vital para construir más escuelas y hospitales en una de las áreas de mayor crecimiento en California

El Valle Central, una de las áreas de mayor crecimiento de California, ha tenido dificultades para mostrar en los censos anteriores el verdadero número de habitantes en la región. Que los gobiernos locales puedan tener recursos para agua potable, mejora de calles y el incremento de escuelas y hospitales depende del conteo preciso.
8 May 2020 – 10:23 PM EDT

En el Valle Central de California hay pueblos en los que para llegar a un hospital con sala de emergencia hay que manejar alrededor de una hora. Es el caso de Kettleman City, un poblado que se ubica en el medio del camino de Los Ángeles a San Francisco.

Es sorprendente que en el territorio de 18,000 millas cuadradas del Valle Central de California, donde se producen un cuarto de los alimentos que se consumen en Estados Unidos, existan áreas con agua contaminada, sin hospitales cercanos y calles en mal estado. Incluso, en el valle se encuentra la ciudad con menos oportunidades de éxito para los niños en todo el país: Bakersfield, según señala el índice desarrollado por la Universidad Brandeis.

“Hay muchos sitios del Valle que pueden beneficiarse con el censo”, afirma Pablo Rodríguez, director del Fondo Educativo de Comunidades para una Nueva California ( CNC Education Fund). Rodríguez explica que para poder argumentar el financiamiento de servicios de infraestructura o agua potable en poblados pequeños, es necesario contar con los datos precisos de la población.

En el valle se encuentran once de los 20 condados de California que crecieron a mayor velocidad entre 2010 y 2019. Algunas familias se mudan a la zona atraídos por las fuentes de trabajo en el área de la agricultura o buscando costos de vivienda más razonables. En Modesto, menciona Rodríguez, ha aumentado el tráfico considerablemente. “El rush hour ha cambiado mucho. Los datos del censo pueden ayudar a que se invierta adecuadamente en la infraestructura allí”.

Según los datos de CNC Education Fund, más de 2.8 millones de personas en el Valle de San Joaquín no tienen acceso a agua potable. El agua contaminada puede derivar en problemas de cáncer o tiroides, entre otros. Muchas de las comunidades de bajos recursos invierten más del 10% de sus ingresos en comprar agua embotellada.

“Cuando hablamos con los representantes del condado (para solicitar financiamiento), lo que nos responden es que no mucha gente que vive allí. Lugares como Planada, Dinuba, Butte, Kern o Arbon –de los condados Merced y Tulare– tienen problemas de infraestructura, escuelas y hospitales. Lo que ayudaría el censo no es solo definir que se vaya a construir una escuela, sino qué tan grande debe ser esa escuela. Igual ocurre con los hospitales”, explica Rodríguez. En la página web de la Coalición Cuenta Conmigo también se menciona la significativa escasez de médicos e instalaciones médicas en la Región 4 de California, que incluye diez condados del valle de San Joaquín.

Jacqueline Martínez, CEO Latino Community Foundation, señala la importancia de lograr un conteo completo para que los latinos cuenten con buena educación. Comenta que en sitios como Tulare y Fresno, los latinos representan 51% de los estudiantes y “no hay recursos necesarios para poder invertir en el crecimiento”.

400 personas por día

Rosa Inguanzo tiene 15 años en el Valle Central. Vive en el poblado rural de El Nido y trabaja en la ciudad de Merced, a 12 millas. Antes de iniciar la cuarentena por el COVID-19, coordinaba el recorrido de 16 jóvenes que visitaban de puerta en puerta las zonas rurales de Merced con el objetivo de informar y convencer a la gente que es importante contarse en el censo. A razón de 400-500 personas por día, Inguanzo afirmaba que habían tocado la puerta de más de 32,000 casas desde que comenzó en noviembre de 2019.

Ese trabajo de hormiga, a pequeña escala pero de largo alcance, es parte de las iniciativas del CNC Education Fund, por lograr que los habitantes del valle participen en el censo.

La razón por la que se invierte tanto esfuerzo en lograr participación en el Valle Central es porque se sabe que se trata de un área llena de retos para lograr que todos se cuenten. De hecho, el tramo más difícil de contar de todo Estados Unidos se encuentra en la ciudad de Stockton, en el condado de San Joaquín, según afirma Diana Croft-Pelayo, subdirectora asistente de Asuntos exteriores y relaciones con los medios del Conteo Completo de California - Censo 2020, del gobierno de California.

Según la experiencia en censos anteriores, los inmigrantes, con poco conocimiento del idioma inglés, de bajos recursos o que habitan viviendas multifamiliares, suelen participar menos en el censo. En California, 24% de los latinos vive en situación de pobreza, en comparación con 18% de los afroamericanos, 16% de los asiáticos y 13% de blancos, según datos del Public Policy Institute of California para 2017.

Las encuestas realizadas por el San Joaquin Valley Census Research Project encontraron que hay una alta proporción de los inmigrantes latinos (22%) que habitan viviendas complejas con varias familias. En ocasiones, las personas adicionales que no son parte de la unidad central o que no participan del presupuesto familiar, no son incluidas en las respuestas del censo.

Otra barrera que dificulta la participación está en el acceso a internet: 24% de los latinos inmigrantes encuestados en el valle no tienen acceso a internet. Particularmente entre los mayores de 65 años el acceso de internet es menor de 20%.

Un conteo preciso para reducir las brechas

Melissa Vargas, directora de Comunicaciones de CNC Education Fund explica por qué hacen énfasis en educación, alojamiento, cuidado médico e infraestructura. “La información del censo puede ser usada para decidir cómo mejorar nuestro sistema educativo. Vamos a saber en qué tipo de programas invertir –si en programas preescolares, si en ofrecer más comidas en las escuelas, si son áreas de bajos recursos que necesitan más apoyo con programas extracurriculares por medio de la escuela o si tener más maestros”.

Respecto a la vivienda, Vargas indica que la información sobre quiénes son propietarios o alquilan sirve para “determinar si aprobar más construcción en ciertas áreas, si necesitamos más regulaciones para los que rentan según los ingresos de la gente”.

“Especialmente en el Valle de San Joaquín y los Sierra Foothills se necesita saber exactamente en dónde viven nuestros residentes, porque aunque seamos millones de personas, estamos ampliamente dispersos: se puede calcular con más detalle cuánto dinero se necesita para cerrar las brechas y las diferencias que existen actualmente entre regiones más visibles y densamente poblados, y las zonas rurales que padecen de recursos por no ser tomados en cuenta. Si no tienen un conteo preciso de nuestras familias, no van a saber cómo distribuir fondos ni cómo aplicar leyes y políticas para regular los sistemas en nuestras comunidades de forma más equitativa y eficiente”.


Este artículo se publicó con la colaboración de Silicon Valley Community Foundation.

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