Lluvias

¿Puede una megatormenta 'ARk' causar epidemias y la extinción de especies? Los científicos creen que es posible

Un reporte del Servicio Geológico de los Estados Unidos advierte que los efectos de un diluvio de estas dimensiones, podrían incluir daños irreparables en el hábitat de algunas especies, la proliferación de enfermedades contagiosas y la pérdida de vida entre algunas poblaciones de organismos acuáticos y terrestres.
28 Feb 2019 – 12:23 PM EST

Para los científicos es imposible determinar de manera exacta cuándo volverá a desatar su furia sobre California, pero de algo están seguros: los daños que dejará la próxima megatormenta 'ARk' en el estado irán más allá de lo material y tendrán un impacto epidemiológico que podría llegar al extremo de causar la extinción de algunas especies.

De la mano de las incesantes lluvias, deslaves, inundaciones y fuertes rachas de viento que bajo este modelo durarán semanas enteras, vendrán también daños a la infraestructura de servicios que se traducirán en severos daños ecológicos al medio ambiente. En pocas palabras, 'ARk' traerá consigo un cóctel de enfermedades en detrimento de la salud de los californianos y su entorno.

Estas son las conclusiones a las que llegaron los más de 100 especialistas que participaron en la elaboración del Proyecto de Demostración de Emergencias Múltiples del Servicio Geológico Nacional (USGS, por sus siglas en inglés). Este grupo de científicos, ingenieros y expertos en políticas públicas, también determinó que los daños que 'ARk' dejará a su paso por California serán tres veces mayores a los que podría causar el megaterremoto conocido como 'The Big One', algo que en términos económicos se traduciría en pérdidas que ascenderían a $725,000 millones para el estado.


La advertencia del reporte es clara: “las precipitaciones, las nevadas, la erosión, las inundaciones, los vientos y los daños físicos en la infraestructura provocados por una ‘Tormenta ARk’, podrían provocar severas tensiones físicas y químicas en el medio ambiente, resultando en un impacto directo a la salud de los seres humanos y los ecosistemas afectados”.

Aunque parezca un escenario apocalíptico, el estudio de 170 páginas explica en detalle el origen de estas epidemias e identifica los factores que ayudarán a su proliferación. Por ejemplo, la caída de agua a lo largo de varias semanas de lluvias torrenciales, particularmente en las zonas con nieve, provocará la erosión y redistribución de sedimentos y materiales rocosos en el suelo. Este fenómeno por sí solo y su impacto en las riberas, zonas costeras y lacustres ante la llegada de material externo, se traducirá en daños irreparables en el hábitat de algunas especies y la pérdida de vida entre algunas poblaciones de organismos acuáticos y terrestres.

Un cóctel de químicos

Los nombres de elementos como selenio, zinc, cobre, arsénico y plomo suelen resonar en la mente de las personas por sus referencias en la tabla periódica, sin saber que son precisamente estos los que pueden resultar mortales en el escenario de una megatormenta como 'ARk'.

Pero en los subsuelos de California no solo se encuentran estos metales altamente tóxicos, sino que a estos se les suman otros elementos nocivos como el sulfuro de hierro y el asbesto. El estudio de USGS advierte que, incluso agentes patógenos como el Coccidioides immitis -el hongo causante de la Fiebre del Valle y que se puede diseminar en la piel, huesos y meninges-, también pueden formar parte del cóctel tóxico que se dispersaría en el medio ambiente a través de la erosión de los suelos.

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Los expertos añaden que los agentes contaminantes no terminan ahí. En esta California apocalíptica dibujada en el modelo de prevención para la tormenta 'ARk', los desbordamientos de ríos y arroyos, al igual que el estancamiento de agua por las inundaciones, también tendrán como blanco la infraestructura de zonas industriales, que incluye, entre otras, plantas de tratamiento de aguas residuales, refinerías, minas y plantas químicas. Esto, señala el reporte, aumenta aún más el riesgo de que tanto materiales contaminantes como agentes patógenos terminen liberados en el medio ambiente.

El documento detalla también que los principales sistemas de suministro de agua que se emplean para consumo humano, del ganado y para la agricultura en el estado, resultarían contaminados por estos agentes. Por si fuera poco, incluso después de la tormenta, estos se podrían secar y llegar hasta otras regiones con la ayuda de los fuertes vientos.

“Además de la amenazas físicas y de seguridad que presenta la tormenta, existe la posibilidad de efectos adversos en la salud de los seres humanos. Estos efectos podrían incluir brotes de enfermedades infecciosas por el contacto o consumo de agua contaminada y la exposición a polvos que contenga agentes patógenos como el hongo Coccidioides immitis”, advierten los especialistas en el reporte.

Semanas o meses sin servicios

Cerca de 95% de los californianos reciben el agua potable a través de una agencia municipal. De acuerdo con cifras oficiales citadas en el análisis de USGS, unos 324 distritos del agua y más de 8,000 sistemas públicos para el suministro de agua potable operan en el estado dorado. Es por eso que una de las discusiones en las que se centró el panel de expertos en prevención fueron los daños -y la consecuente reparación de la infraestructura vital- como resultado de la megatormenta.

Los resultados no son nada esperanzadores. En el escenario planteado, el paso de la tormenta 'ARk' impactaría a las plantas de agua de dos formas: daños físicos en la infraestructura y filtración de contaminantes en el sistema de agua potable. Las reparaciones en los distritos de agua pequeños que brindan servicio a un promedio de 65,000 personas, se estiman en el rango de los $100 millones y podrían tardar hasta cuatro semanas. Esto, suponiendo que las autoridades aplicaran con tiempo todos los protocolos de emergencia antes de que la tormenta alcance los sistemas eléctricos.

En las peores proyecciones, los gastos de reparación podrían alcanzar los $1000 millones y extenderse a lo largo de seis meses. Si los resultados se extrapolan a un distrito del agua de mayor alcance, como los que operan en las zonas metropolitanas de Los Angeles y el Área de la Bahía, los costos se elevarían hasta $3,000 millones. Una vez más, la zona más afectada sería la del Valle Central, en donde la mitad de la población no tendría acceso a agua potable durante el tiempo que la región permanezca inundada. El restablecimiento total del servicio, según advierte el reporte, podría tardar hasta 3 meses.

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¿Estamos preparados?

Ejercicios como el Proyecto de Demostración de Emergencias Múltiples del USGS se hacen precisamente para prevenir y reducir las dimensiones de la catástrofe. Sin embargo, la infraestructura creada durante el último siglo aún no ha sido puesta a prueba frente a fenómenos que puedan causar una devastación similar a la que dejaría el paso de la tormenta 'ARk'.

Los expertos coinciden en algo: los californianos están muy conscientes de los riesgos de los terremotos, pero muchos menos conscientes de los riesgos que enfrentan por las inundaciones. El modelo del Servicio Geológico Nacional es claro al señalar que, aunque las posibilidades de ser golpeados por un megaterremoto o por una megatormenta son prácticamente las mismas, el daño que dejaría esta última sería hasta tres veces mayor a la de un sismo de gran magnitud.

Al día de hoy han pasado poco más de 157 años desde que un diluvio como 'ARk' devastó en su totalidad al estado de California, al grado de dejarlo en la bancarrota. Al igual que el megaterremoto llamado 'The Big One', los científicos aseguran que estamos acercándonos al umbral para que el nuevo diluvio, o 'The Other Big One', deje caer su furia sobre el estado dorado.

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