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Actividad de Pandillas

Pandilleros vinculados al narco se declaran culpables de incendiar las casas de negros para sacarlos del barrio

Ocho miembros de una banda que opera en el barrio hispano de Boyle Heights de Los Ángeles esperan ser sentenciados por un crimen de odio cometido en 2014: incendiaron las viviendas de familias afroamericanas para sacarlas del vecindario. El grupo opera desde 1950 en esa zona y ha tenido lazos con el cartel La Familia Michoacana y con la Mafia Mexicana.
6 Abr 2018 – 10:52 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.– Era de noche el 11 de mayo de 2014 en el complejo de vivienda pública Ramona Gardens en el este de Los Ángeles, cuando José Saucedo, alias 'Lil’ Moe', y siete miembros de la pandilla Big Hazard se dividieron en dos grupos para lanzar cocteles molotov hacia el interior de cuatro viviendas, tres de las cuales eran habitadas por afroamericanos.

Su plan era expulsar a las personas de raza negra para que solo hubiera hispanos en su "territorio". No les importó que en las casas incendiadas había mujeres y niños durmiendo. Tras el ataque, que las autoridades federales han catalogado como un crimen de odio, los pandilleros huyeron a bordo de una furgoneta robada y regresaron a pie tratando de evadir las cámaras de vigilancia.

Cuatro años después de la agresión, Saucedo y dos de sus cómplices Edwin Félix, alias 'Boogie' de 26 años, y Jonathan Portillo, alias 'Pelón de 23, se declararon culpables de tratar de quemar las viviendas por la raza de sus ocupantes y para obligarlos a irse del complejo, informó la Fiscalía federal.

"Fue un milagro que nadie resultara herido en estos ataques de motivación racial", expresó el fiscal federal Nicola T. Hanna. "Estos acusados han admitido que su objetivo era expulsar a los afroamericanos de esas viviendas. Esto simplemente no será tolerado y tomaremos todos los pasos necesarios para proteger los derechos civiles de cada persona que vive en Estados Unidos", agregó.

Los tres acusados aceptaron declararse culpables de usar explosivo con la intención de herir e intimidar a residentes negros en Ramona Gardens, además admitieron que cometieron esos crímenes en nombre de la pandilla Big Hazard. Ellos enfrentarán sentencias de más de 30 años en una prisión federal.

Otros tres miembros de la banda ya se declararon culpables de delitos relacionados. Ellos son Francisco 'Bones' Farías, de 27 años; Joel Matthew 'Gallo' Monarrez, de 23; y José 'Fresco' Zamora, de 28. En tanto, Carlos 'Rider' Hernández, de 33, y Josué 'Malo' Garibay, de 24, serán condenados el 31 de julio.

De acuerdo con las autoridades, los pandilleros se reunieron el Día de las Madres de 2014 para preparar el ataque. 'Rider' distribuyó los materiales que utilizaron, incluidos disfraces y guantes, y les pidió que rompieran las ventanas para que las bombas caseras causaran el mayor daño posible.

La Fiscalía federal alega que 'Rider' les advirtió que era una orden directa de La Mafia Mexicana, la pandilla carcelaria que controla las actividades criminales de las bandas callejeras del sur de California.

"Una de las víctimas, una madre que dormía en el sofá con su bebé en los brazos, libró por poco una de las bombas molotov", señaló la Procuraduría federal en un comunicado.

Una banda violenta y generacional

Estos incidentes pusieron a la Big Hazard, una de las pandillas más problemáticas y antiguas de Los Ángeles, bajo la mira de las agencias del orden.

Se calcula que la banda tiene unos 350 miembros, quienes operan en Ramona Gardens, ubicado en el barrio Boyle Heights, desde su construcción en la década de 1950. Es considerada una pandilla generacional. Tomó su nombre por el parque Hazard, que se encuentre frente al complejo, sobre la calle Soto. El FBI cree que en un momento tuvo lazos directos con el cartel La Familia Michoacana, que opera en el suroeste mexicano.

En diciembre de 2014, siete meses después de los incendios, 38 integrantes de la pandilla fueron arrestados en una operación especial en la que participaron agentes del FBI y la Policía de Los Ángeles. La barrida se denominó Resident Evil (residente del mal) y resultó en un duro golpe contra su organización.

Documentos judiciales indican que la Big Hazard ha mantenido el control de la venta de drogas y armas a base de asesinatos, robos, extorsiones y amenazas a vecinos y rivales. Para proteger sus operaciones usó vigías o 'halcones' y cámaras. Al tiempo que presentó quejas falsas contra policías buscando que los transfirieran a otros sectores.

Las autoridades identifican a Manuel Larry Jackson alias 'Cricket' como su líder. Desde la prisión, donde se unió a La Mafia Mexicana, este ordena el cobro de impuestos a los vendedores de narcóticos.

American Me, una película que en 1992 dirigió y protagonizó Edward James Olmos, se basa en la vida de Rodolfo Cadena, alias 'Cheyene', miembro de la Big Hazard y de La Mafia Mexicana. Se reporta que Cadena fue apuñalado mortalmente por miembros de Nuestra Familia, su rival.

Tras el operativo Resident Evil, la Policía instaló decenas de cámaras en puntos estratégicos en Ramona Gardens, abarcando el 80% de los 32 acres donde se localizan 498 unidades de vivienda. Calles, centros de recreación, pasillos, estacionamientos y áreas verdes ahora son vigiladas las 24 horas del día. Estos dispositivos son de alta resolución, tienen un sistema de visión nocturna y giran 360 grados.

El LAPD también instaló potentes reflectores, similares a los de estadios de fútbol, protegidos con cristales antibalas. Y colocó dispositivos que automáticamente registran las placas de los vehículos.

Todo esto ha reducido notablemente el crimen en Ramona Gardens, pero no en sus alrededores. A finales de noviembre, Joselito Luis Ulloa, de 32 años, fue asesinato a tiros muy cerca del barrio. Otras tres personas resultaron heridas. Antes de dispararles en varias ocasiones, el conductor de un sedán oscuro se detuvo para preguntarles a qué pandilla pertenecían. Ulloa murió en el hospital.

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