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Pena de muerte

"Nunca me dijeron 'I'm sorry'" y otros testimonios de presos que sobrevivieron al corredor de la muerte

Diecisiete personas que fueron injustamente condenadas a muerte hicieron campaña en Los Ángeles por la abolición de la pena capital.
19 Sep 2016 – 7:54 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Diecisiete expresidiarios que pasaron entre todos más de 150 años en el corredor de la muerte por crímenes que no cometieron unieron sus voces este lunes para reclamar el fin de la pena capital en California.

Los reclusos, ya exonerados después de que sus casos fueran revisados, mostraron su apoyo a la propuesta 62 que estará presente en las próximas elecciones del 8 de noviembre y que pide la conmutación de la pena de muerte por la cadena perpetua en este estado.

La propuesta 62 competirá con la 66 que busca agilizar el proceso para ejecutar a los condenados que, a pesar de sus sentencias, tienden a morir por otras causas mientras pasan décadas encarcelados en espera de que se les quite la vida.

En el acto celebrado el lunes, los antiguos reclusos contaron sus historias y advirtieron de que, de existir una pena de muerte más rígida, habrían sido ejecutados como inocentes.


“Nunca me dijeron ‘I’m sorry’”

Un jueves 3 de enero de 2002, Juan Meléndez recobró su libertad tras pasar 17 años detenido por un crimen que no cometió. Al salir de prisión no recibió una disculpa, no recibió una compensación, solo un par de pantalones, una camisa y 100 dólares.


“Nunca me dijeron ‘ I’m sorry’, pero no me tenían que dar nada, yo de ahí salía desnudo. En el pabellón de la muerte conocí a cinco personas que, para mí, siempre fueron inocentes y ellos lo sostuvieron hasta que los sentaron en las sillas y los ejecutaron”, declaró.

Acusado de asesinato en primer grado y robo a mano armada, Meléndez fue sentenciado en un juicio de cinco días con dos testimonios de “personas que apenas conocía”.

La acusaron de participar en el homicidio de su hijo

Debra Milke fue exonerada tras pasar 23 años en prisión acusada de participar en el homicidio de su hijo de 4 años, Christopher.

Al borde de las lágrimas, Milke recordó la crisis por la que pasó cuando fue condenada a la pena capital sin que alguien creyera en su palabra.

“Intenten imaginar lo que significa ser acusada de participar en el asesinato de tu propio hijo. Ahora, los verdaderos responsables están presos en el pasillo de la muerte, pero sus muertes no van a traer a mi hijo de regreso”, dijo.

“Como sobreviviente del pasillo de la muerte, puedo decir que el sistema está roto y la única manera de arreglarlo es retirar la pena de muerte”, añadió.


“Si le pasó a un exmarine sin récord criminal, le puede pasar a cualquiera”

Kirk Bloodsworth fue la primera persona en Estados Unidos en ser exonarada por una prueba de ADN y salvarse de la pena de muerte acusado de asesinar a una niña de nueve años.

“Si esto le pasó a un exmarine sin récord criminal, le puede pasar a cualquiera (...) Me inculparon por error y estuve ocho años detenido condenado a pena de muerte”, lamentó.

Tras su liberación, pasaron 10 años más para que las autoridades encontraran al responsable del asesinato del que fue inculpado.

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