Masacre en Orlando

Los terroristas nacidos en EEUU, la amenaza silenciosa de los 'lobos solitarios'

Los casos de Orlando y San Bernardino resaltan el peligro de estos extremistas que pasan desapercibidos gracias en parte a que son ciudadanos estadounidenses, hasta que un día, guiados por ideas radicales, entran a la historia como ejecutores de una masacre.
15 Jun 2016 – 10:09 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Los ataques terroristas perpetrados por Omar Mateen y Syed Farook en Orlando (Florida) y San Bernardino (California), respectivamente, en un lapso de seis meses evidencian la dificultad que tienen las fuerzas de seguridad de Estados Unidos para localizar e impedir masacres que ejecutan los militantes del radicalismo islámico nacidos en este país.

El domingo 12 de junio, Mateen acabó con la vida de 49 personas en el club Pulse y dejó a más de medio centenar heridas. Farook acribilló mortalmente a 14 personas que asistían a una fiesta navideña a fines de 2015. Más de una veintena sobrevivió a los impactos de bala. En su caso, actuó con el apoyo de su mujer, Tashfeen Malik.

Mateen nación en Nueva York, Farook, en Chicago. Se criaron en EEUU, bajo la influencia de la cultura del país, y aún así sucumbieron a las doctrinas más extremistas. Ambos eran partidarios del autodenominado Estado Islámico.

La nación se enfrenta a “ una nueva amenaza: lobos solitarios sin amigos, contactos o alguien que conozca de ellos”, advirtió el jefe de la Policía de Los Ángeles, Charlie Beck, tras la masacre en Orlando.

Un estudio publicado en 2013 por el centro de estudios británico Henry Jackson Society llamado "Al-Qaeda in the United States" determinó que un 54% de los casos relacionados con esa organización terrorista en EEUU entre 1997 y 2011 tuvo a un ciudadano estadounidense como protagonista criminal.

Un 36% de los individuos responsables de las acciones terroristas nació en este país.

No parecen una amenaza

Para el excomandante de la policía de Los Ángeles y exdetective de homicidios Sergio Ropleto, quien ahora tiene una empresa de asesoría sobre amenazas -Applied Facts- el origen estadounidense de los potenciales terroristas hace que sean más difíciles de identificar.

A simple vista, explicó Ropleto a Univision Noticias, " no parecen una amenaza" y como crecieron en Estados Unidos se pensaría que comparten los mismos valores.


Los familiares describieron a Farook, de 28 años, como un estudioso tímido que alguna vez llegó a hablar en favor del Estado Islámico, aunque esos comentarios eran asimilados como parte de una conversación política. Su familia era de Paquistán. Él pasada desapercibido como un empleado de inspección sanitaria del condado de San Bernardino.

El día de ataque, Farook fue a la fiesta navideña con sus compañeros de trabajo, estuvo un rato con ellos y se marchó. Cuando regresó, se presentó armado con un rifle de asalto y acompañado por su mujer.

Mateen, de 29 años e hijo de padres afganos, nació en Nueva York y trabajaba como guardia de seguridad. Tras el tiroteo trascendió que el hombre había frecuentado con regularidad el local de ambiente gay que elgió para su masacre. Al igual que Farook en California, Mateen se presentó allí con un rifle de asalto con la intención de causar el mayor daño posible.


"Estamos ofreciendo disculpas por el incidente. No éramos conscientes de que estuviese planeando ningún tipo de acción. Estamos en shock al igual que todo el país", aseguró Mir Seddique, padre del atacante en Orlando.

Después de ambos atentados, el Estado Islámico se atribuyó ambos ataques. Farook Malik y Mateen murieron en un enfrentamiento con la policía.

Ropleto alertó que podrían existir muchos terroristas potenciales “preparados para morir” y es necesario un programa que involucre a la comunidad y agencias de seguridad para contener el riesgo.

“En cada religión hay extremistas, en cada barrio hay personas violentas. Pueden ser desde los terroristas del Estado Islámico hasta quienes están en el narcotráfico”, dijo.



Para detectar a potenciales terroristas, Ropleto declaró que lo importante a tener en cuenta son los comentarios o acciones de las personas.

“Si es un extremista, quedará expuesto en discusiones e inclusive en redes sociales. Son muy violentos y tienen una actitud como diciendo ‘yo te quiero matar, dame una excusa’”, dijo.

Actitudes sospechosas, añadió, deben tenerse en cuenta, sobre todo si se trata de áreas concurridas o espacios públicos.

“Es muy difícil detener una idea, pero sí podemos prepararnos y defendernos contra actos violentos”, refirió el excomandante policial.

Lea también:


Más contenido de tu interés