null: nullpx
Demandas

Los Ángeles pagará $6.9 millones a un hispano baleado por policía

Según la policía el demandante era miembro de una pandilla que enfrentó cargos por asesinato
24 Mar 2016 – 10:23 PM EDT

El Consejo de la Ciudad de Los Ángeles accedió a pagar cerca de 6.9 millones de dólares para resolver una demanda por uso excesivo de la fuerza interpuesta por un hombre que quedó paralizado tras ser baleado por agentes del Departamento de la Policía de Los Ángeles (LADP) que le perseguían. Los oficiales pensaron que la víctima llevaba un arma en la mano, cuando en realidad se trataba de un teléfono.

La demanda de Robert Contreras obtuvo un fallo favorable de un jurado en Los Ángeles en 2012 y fue apelada hasta llegar a la Corte Suprema de Estados Unidos, máximo tribunal del país, que en diciembre ratificó la sentencia que obligaba a indemnizar a ese hombre con 5.7 millones de dólares. El monto asciende a casi 6.9 millones al incluir el pago de honorarios a los abogados e intereses.


El 3 de septiembre de 2005, Contreras se vio envuelto en una persecución con elementos de policía de Los Ángeles.

Contreras viajaba junto a otras dos personas en una camioneta blanca desde la que alguien estaba disparando.

Tras una breve persecución por carretera, los sospechosos se bajaron del vehículo e intentaron huir a pie.

Dos oficiales siguieron a Contreras hasta el acceso a un domicilio, donde el hombre fue herido de dos disparos cuando se giraba para estar de frente a los oficiales.

Los policías pensaron que el hombre tenía un arma en la mano, pero se trataba de un teléfono celular.

Después de cumplir una condena de varios años por el tiroteo, Contreras interpuso una demanda alegando excesivo uso de la fuerza y violación de sus derechos civiles.

Luego de que un jurado en 2012 fallara a favor de Contreras, el jefe del Departamento de Policía de Los Ángeles, Charlie Beck, se mostró molesto de que al jurado no le dijeran que el demandante era un conocido miembro de una pandilla que fue acusado de intento de asesinato.

Tampoco se informó que Contreras le confesó a un compañero de celda que sí llevaba un arma, pero la arrojó antes de que los oficiales le dispararan, ni se tuvo un veredicto psicológico que justificaba la respuesta de los oficiales, declaró Beck.

Vea también:


Más contenido de tu interés