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Ataques en París

La familia de Nohemí González, con las "heridas abiertas" tras la captura de Abdeslam

“Cuando vi la noticia me dio coraje y ganas de decirle hasta de lo que se va a morir", dijo el padrastro de la víctima
18 Mar 2016 – 4:03 PM EDT

La captura del principal sospechoso de los ataques terroristas de noviembre en París, Salah Abdeslam, ha hecho revivir la tragedia a la familia de la estudiante californiana Nohemí González, que perdió la vida cuando el restaurante en el que se encontraba en la capital francesa fue tiroteado indiscriminadamente.

“Cuando vi la noticia me dio coraje y hasta ganas de agarrar al tipo y decirle hasta de lo que se va a morir, pero qué ganamos con eso", aseguró a Univision en Los Ángeles el padrastro de Nohemí, José Hernández, quien estaba en la peluquería de Norwalk, en el condado de Los Ángeles, que regenta con su esposa y madre de la víctima, Beatriz González.


Abdeslam, de 26 años, fue atrapado en Bruselas (Bélgica) tras una operación policial en la que resultó herido en una pierna.

Ese joven estaba en busca y captura por los ataques del 13 de noviembre en los que fallecieron 130 personas, entre ellas Nohemí, una estudiante de 23 años que había viajado a París junto con 17 alumnos más de la Universidad Estatal de California en Long Beach (CSULB) como parte de un programa de intercambio con la escuela parisina Strate College of Design.

“Para Beatriz, Nohemí era su todo, su fuerza de trabajar y su orgullo. Ahora, hay veces en las que cuando estamos solos pensamos en Nohemí y Beatriz no puede contener las lágrimas, me dice que la extraña“, comentó Hernández.


Los amigos que escaparon del ataque

El padrastro de la joven relató que hace un mes tres amigos de Nohemí que viajaron con ella a Francia para estudiar un semestre regresaron a Los Ángeles y pudo hablar con ellos sobre la noche del atentado.

“Solo Nohemí y otro chico de Los Ángeles estuvieron en el lugar. Su compañero me comentó a mí y a Beatriz que cuando estaban por cruzar la calle para entrar a un bar donde se verían con otro amigo suyo de Suecia, empezó el tiroteo“, dijo.

Cuando escucharon los primeros disparos, Nohemí y sus dos amigos empezaron a correr.
Después observaron que Nohemí no les seguía.
“Se dieron cuenta de que a Nohemí le habían dado y estaba tirada, herida en medio de la calle, pero las autoridades ya tenían para entonces todo cerrado y no pudieron regresar por ella“, declaró Hernández.


Un joven de Los Ángeles que estaba con ella en el resturante, salvo la vida aunque fue herido de bala. "El pánico y la adrenalina“, comentó Hernández, hicieron que no se diera cuenta del balazo hasta que ya había escapado.

“Los otros dos amigos de Nohemí que estaban en París aquella noche no se encontraban en el lugar. Uno porque dijo que se sentía cansado y no quería salir, y la otra, porque su tren se demoró 10 minutos. Cuando llegó, el tiroteo había acabado“, indicó.

La muerte de Nohemí González fue seguida de un multitudinario acto de homenaje en el campus de CSULB y un funeral el 4 de diciembre en la iglesia Calvary Chapel de Downey.


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