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Incendios

Ignoraron a desaparecidos en incendio de Los Ángeles por ser indocumentados, denuncia la familia

Jonathan Pardo, de 16 años, y a su primo Carlos Pérez, de 25, estaban en la zona donde se produjo el incendio San Gabriel, en el Bosque Nacional Ángeles. Las autoridades dejaron de preocuparse al saber que no tenían seguro social, según sus familiares.
8 Jul 2016 – 07:37 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- El Departamento del Sheriff de Los Ángeles (LASD) confirmó el hallazgo de restos humanos en el Bosque Nacional Ángeles que se cree pertenecen a dos jóvenes que andaban de excursión. Los familiares han acusado a las autoridades de no prestar ayuda para su búsqueda porque eran indocumentados.

Debido a esa falta de apoyo, familiares y amigos se organizaron en cuadrillas para peinar la zona quemada de las montañas durante varios días.

Ricardo Pardo encontró el jueves un par de cadáveres calcinados que afirma pertenecen a su hermano Jonathan Pardo, de 16 años, y a su primo Carlos Pérez, de 25.

El Departamento del Sheriff de Los Ángeles confirmó posteriormente el hallazgo de dos cuerpos a través de un comunicado.

"Miembros del Equipo de Rescate de Montaña de San Dimas localizó lo que parecen ser restos humanos de dos personas. Los restos estaban significativamente afectados por los efectos del fuego", señala el escrito.


El 20 de junio un enorme incendio forestal se propagó con rapidez en el Bosque Nacional Ángeles, donde Jonathan Pardo y su primo Carlos Pérez se encontraban de excursión y pesca.

La familia de estos dos jóvenes reportó la desaparición ese mismo día y, oficialmente, lo hicieron dos días después. Sin embargo, la familia sostiene que no se hizo nada para buscarlos.

Ricardo dijo que tuvieron que pasar 17 días de desesperación y sufrimiento por no tener apoyo de las autoridades y consideró que la condición de inmigrantes indocumentados de su hermano y primo influyó en el proceder de las autoridades.

Por ello, él y un grupo de amigos y familiares decidieron internarse a la zona carbonizada de las montañas para buscarlos.

“Tuvimos que hacerlo nosotros porque la policía no quiso hacer nada”, mencionó Ricardo.

Las súplicas por ayuda para buscar a sus familiares, contó el hermano de Jonathan, fueron primero para la Policía de Azusa. Desde esta instancia se les remitió a la estación del Sheriff de San Dimas, donde tomaron el reporte. Sin embargo, ahí les dijeron que como los jóvenes tenían domicilio en Los Ángeles, tenían que hacer la petición al LAPD. En este departamento la respuesta también fue negativa porque, según les indicaron, las montañas de San Gabriel no eran de su jurisdicción.


A los dos jóvenes le perdieron la pista el lunes 20 de junio y para el miércoles (pasado el tiempo que se requiere para considerar la desaparición) se reportó el caso en la estación del Sheriff de San Dimas, señaló Ricardo.

Durante el jueves y el viernes, el personal del Sheriff estuvo atento a las llamadas telefónicas de los familiares. Todo cambió cuando los alguaciles pidieron el número de Seguro Social de los jóvenes, según explicó Ricardo.

“Ya no nos volvieron a responder las llamadas y no nos dieron más información del caso”, mencionó. “Cuando supieron que no tenían Seguro Social, se notó el cambio, ya no nos ayudaron. Se nos cerraron las puertas”.

Univision Noticias se comunicó a la estación del Sheriff en San Dimas para obtener un comentario, pero no se obtuvo respuesta. La Policía de Azusa refirió todo cometario al LASD. El teniente Mike Rosson, detective a cargo del caso, declaró que debido a que el área es muy extensa no habían podido realizar la búsqueda, además de que no tenían datos suficientes del lugar donde desaparecieron.

Jonathan y Carlos eran inmigrantes mexicanos de Puerto Vallarta, Jalisco, que llegaron a Los Ángeles como indocumentados y estaban en proceso de beneficiarse del alivio migratorio DACA.

El día que Ricardo reportó el hallazgo de los cadáveres en la montaña, múltiples patrullas del LASD llegaron al lugar y varios helicópteros empezaron a sobrevolar el área.

“Cuando les dijimos que estaban desaparecidos no hicieron nada, no mandaron a nadie, y ahora que ya están muertos, aquí están todos. Ahora sí mandaron helicópteros, patrullas y perros”, dijo Ricardo. “Es triste, que no nos hayan ayudado”.

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