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Resultados elecciones 2020

El senador John Cornyn admite que, "probablemente", el nuevo presidente será Joe Biden

El senador reelecto por cuarta vez en Texas, John Cornyn, comenzó a expresar en público su desacuerdo con Trump sobre el supuesto fraude electoral y su negativa de aceptar la derrota.
20 Nov 2020 – 06:42 PM EST
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Al menos en lo privado, pero cada vez más en lo público, diferentes actores políticos del Partido Republicano han dado muestras de saber que los resultados de las elecciones presidenciales son irreversibles, entre ellos el senador por Texas John Cornyn, con 18 años en su silla, quien dejó ver que "probablemente" Joe Biden sea el próximo presidente, en medio de una vorágine de acusaciones sin fundamento de un presunto fraude electoral de parte de Donald Trump.

John Cornyn, quien asumió el puesto en 2002 y en noviembre gan´o su cuarta reelección para representar al estado por otros seis años, ha hecho alusiones en su cuenta de Twitter a las posibles dudas que puede despertar el proceso electoral, en ocasiones provocando un involuntario revuelo en redes, como cuando compartió el hallazgo de boletas en Puerto Rico cuando los puertorriqueños que residen en la Isla no pueden participar en la elección presidencial.

Solo esta semana, John Cornyn ha hecho declaraciones que muestran sus diferencias con el presidente Trump, particularmente en cuestiones de seguridad nacional y las que ponen en duda, sin evidencia, de la victoria de Joe Biden el pasado tres de noviembre. El senador dijo esta semana que "no veía manera" en cómo se podía cambiar el resultado de la elección.

Otro discreto gesto en el Capitolio de Estados Unidos reflejó un contraste con la estridencia de los tuits de Donald Trump y su equipo legal, que insisten en que hubo un fraude en las elecciones de 2020 sin una evidencia que lo sustente. Ocurrió el martes, cuando la senadora por California y ahora vicepresidenta electa, Kamala Harris, recibió una felicitación del republicano Lindsey Graham, un momento que indica que varios republicanos han reconocido en privado lo que niegan en público: que Joe Biden y Harris ganaron la elección y asumirán sus puestos el 20 de enero de 2021.

El silencio público del Partido Republicano en torno a la realidad de la victoria de Biden equivale a una aprobación tácita de las acusaciones infundadas de Trump de que hubo fraude electoral. Eso tiene repercusiones significativas, demorando la transición durante una pandemia mortífera, sembrando dudas entre el público y poniendo en peligro la capacidad de Biden de liderar la porción del país que podría cuestionar su legitimidad.

"Las consecuencias en el mundo real son peligrosas", dijo Eddie Glaude, jefe del Departamento de Estudios Afroestadounidenses en la Universidad de Princeton. "Las implicaciones a largo plazo son la consolidación de la duda sobre los comicios y lo que eso significa para la estructura política. Ello podría derivar en que la mitad del país no sólo tenga profundas sospechas sobre el proceso democrático sino que también sea activamente hostil hacia el mismo. Se vuelve difícil imaginar cómo podemos superarlo".

Los republicanos están concluyendo el gobierno de Trump de la misma forma en que lo iniciaron: sumándose al presidente en destrozar las normas cívicas y sembrando incertidumbre en las instituciones. Pero sus intentos por mantener un respaldo en público al mandatario comenzaron a deteriorarse el miércoles.

Y cuando el jefe de despacho de la Casa Blanca Mark Meadows se reunió con senadores republicanos, los alentó a "aprovechar al máximo" el tiempo que les queda con Trump, de acuerdo con dos senadores.

Un reconocimiento tácito

Cornyn dijo que el mensaje de Meadows fue "en esencia que nos quedan unos 45 días del período del presidente". Meadows les dijo que el gobierno quería asegurarse de que, si los senadores "tenían ideas de cosas que la Casa Blanca pudiera y debería hacer durante ese período de tiempo, que se las hiciéramos llegar a él". Pero incluso entonces permaneció un asomo de negación.

"Pero él dijo, y tengo que ser honesto con ustedes... sí dijo que ya sea que se trate de 45 días o de cuatro años y 45 días", añadió John Cornyn.

Pese al reconocimiento en privado, no ha habido gestiones públicas para empujar a Trump a salir de la Casa Blanca.

El mandatario se ha negado a admitir su derrota en la contienda presidencial y está librando pleitos legales en varios estados, pese a que no hay indicio ni evidencia de irregularidades en las urnas ni de fraude electoral extendido. La jefa de la Administración de Servicios Generales, Emily Murphy, nombrada por Trump, no ha iniciado formalmente la transición de Biden a la Casa Blanca, lo que obstaculiza la capacidad del gobierno entrante de prepararse para lidiar con una pandemia que empeora y que ya ha dejado 250.000 muertos en el país.

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