Lista de lo esencial para las primeras semanas de un preemie

Lo recuerdo bien. Estaba entrando en mi octavo mes de embarazo y todo iba normal. No había tenido complicaciones, hasta entonces no conocía lo que era una contracción y -si bien venía comprando alguna que otra cosita para el bebé-, no tenía mucho: “aun falta un mes” pensaba. Era de noche, y como todas las noches, …
Univision
3 Dic | 8:58 AM EST

Lo recuerdo bien. Estaba entrando en mi octavo mes de embarazo y todo iba normal. No había tenido complicaciones, hasta entonces no conocía lo que era una contracción y -si bien venía comprando alguna que otra cosita para el bebé-, no tenía mucho: “aun falta un mes” pensaba. Era de noche, y como todas las noches, estaba tranquila con mi esposo mirando la novela que seguíamos. De repente y sin anuncio comenzaron las contracciones, fuertes y frecuentes: indicaban que el momento de ser padres se nos había adelantado.

Así fue que mi primer hijo se anticipó un mes y no estaba muy preparada. Familiares y amigos iban y venían del mercado en busca de pañales, fórmula, biberones y demás artículos esenciales para un preemie durante sus primeras semanas. Cuando volví a quedar embarazada ya había aprendido la lección y procuré no esperar hasta último momento para tener lo esencial. Esta fue mi lista:

  • Asiento para el auto. Las leyes de Estados Unidos obligan a usar la silla de bebés para automóviles incluso en su primer viaje desde el hospital hasta la casa.  Es más, una enfermera acompaña al recién nacido hasta el auto y verifica que el asiento esté correctamente instalado. Si no, el bebé no se va, al menos no en auto.
  • Sacaleches.  Al principio, cuando la leche “tarda en bajar”, el sacaleches ayuda a estimular la producción. Además, muchas veces los preemies deben pasar un tiempo en neonatología por lo que necesitarás sacarte leche en tu casa para llevar al hospital.
  • Bolsas y envases para almacenar, refrigerar y descongelar la leche que te sacas.
  • Pañales, toallitas húmedas y crema. Durante las primeras semanas necesitarás aproximadamente 10 pañales por día.   Las toallitas a mi gusto son lo más cómodo a la hora de cambiar al bebé, pero hay muchas mamás que prefieren el algodón y el óleo calcáreo.  La crema es para cuando la piel que cubre el pañal comienza a ponerse roja, irritada.
  • Fórmula. Incluso si planeas amamantar exclusivamente a tu bebé a veces, y sobre todo si es prematuro, deberás recurrir a la formula, al menos de manera momentánea y complementaria.
  • Biberones. Obviamente necesarios para alimentar con fórmula pero también te serán de gran utilidad para que alguien más pueda alimentar a tu bebé con tu leche si tienes que salir.
  • Ropa. Procura tener entre 4 y 7 pijamas, camisetitas de algodón, cambios de ropa, pares de calcetines y, al menos, un saquito abrigado. Necesitarás también de mantas de algodón, esas que se usan para envolverlos apretaditos y abrigados; en ellas siempre se tranquilizan porque están “como en la panza de mamá”
  • Bañadera.  Las más sencillas son las mejores. No te compliques con cosas como spas que hacen burbujas y mil accesorios.
  • Bras y ropa para lactancia.  Para amamantar necesitas estar cómoda por lo que necesitarás brassieres y blusas que te permitan darle de comer a tu bebe en público sin tener que estar levantando blusas o desprendiendo nada.
  • Almohadillas para bras.  Los momentos en los que tu blusa se mancha de leche dejando una aureola en el área del pezón  son incómodos.  ¡Las almohadillas son un must!  Las hay de telas (que lavas y puedes volver a usar) y desechables.
  • Mimos.  Es lo que tu preemie más necesitará: tu voz, tu olor, tus caricias.  El contacto piel con piel es clave.

Para tener todo listo para la llegada de tu bebé te recomiendo hacer tu baby shower con varios meses de anticipación para estar organizada y saber qué tienes y qué es lo que te falta.  Tampoco esperes para hacer el bolso que llevarás al hospital: ten cerca uno y ve colocando dentro todas las cosas a medida que las vas comprando.

Mi segundo bebé también se adelantó pero no me agarró tan desprevenida. Una no se golpea dos veces con la misma piedra.