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Papás y Mamás

Guillermo Pomarillo, un joven latino aceptado en Stanford, da una lección a dentista que cuestionó su capacidad y esfuerzo

Guillermo es un adolescente latino, hijo de padres indocumentados, que ha sido aceptado no sólo a Stanford sino a otras prestigiosas universidades en Estados Unidos. En una carta viral, el joven le respondió a un dentista que básicamente le dijo que su ingreso a la Universidad fue cuestión de suerte y por su 'background'.
27 Jul 2016 – 9:18 PM EDT

Guillermo Pomarillo es un chico que reside en en Chicago y que, la semana pasada, en medio de sus celebraciones previas a su ingreso a la universidad de Stanford vivió un momento tenso con un dentista que básicamente le dijo que su aceptación en esa Universidad fue por una cuestión de suerte, porque pertenece a una minoría y no porque se ha esforzado para lograrlo.

El 18 de Julio pasado, Guillermo posteó en Facebook una carta de respuesta a la conversación que tuvo horas antes con un dentista, que quería ponerle ortodoncias. El adolescente dijo que no quería porque se estaba yendo a a Stanford, lo que desató una serie de polémicos comentarios por parte del dentista.

Por ejemplo, el dentista le preguntó a Pomarillo acerca de su ACT score, y lo comparó con el de su hija. Sin decirle directamente, el dentista le ‘sugirió’ a su paciente que su aceptación en Stanford tenía más que ver con la llamada acción afirmativa, pero luego remató diciendo que ir a Stanford era como participar en 'The Voice' y que Pomarillo había logrado entrar a esa prestigiosa universidad no por su duro trabajo sino porque provenía de una minoría.

En un pasaje de la carta, el adolescente, que ya está estudiando en Stanford, asegura que se quedó sorprendido por los comentarios del dentista “Me estás diciendo que fue un acto de pura suerte el hecho de que haya sido aceptado no sólo en Stanford, sino en escuelas como Princeton, Vanderbilt, Northwestern y WASHU, y en lista de espera en ufts, Penn, y Columbia”, dice la carta.

En el 2016, la Universidad de Stanford aceptó a 2114 alumnos que fueron seleccionado entre los 43,997 aplicantes. De esos 2114, 1750 se matricularon.


También, Pomarillo destaca que desde pequeño se ha esforzado en ser un buen alumno, en aprender en inglés y que es el primero de la familia en ir a la Universidad. Pomarillo es hijo de padres indocumentados y que solo hablan español.


“Crecí en una casa donde se hablaba español solamente. Tuve que aprender Inglés por mi cuenta. Crecí en un casa donde mis padres no tenían idea de cómo era el proceso de aplicación a la Universidad y dependía de mí que lo hiciera bien y a tiempo”, agrega el estudiante en la carta.

El alumno de Stanford escribió una carta al dentista que posteó en Facebook y que se hizo viral. La carta tiene más de 35,000 likes, ha sido compartida casi 10,000 veces y la historia del alumno ha sido cubierta por medios locales e internacionales.

A continuación la traducción de la carta que Guillermo compartió en su página de Facebook:

"Hoy vine a su oficina después de salir temprano del trabajo. Tuve que caminar 1.5 millas para llegar a la cita. Mis padres no podían llevarme en carro porque estaban ocupados trabajando. Pero era imperativo para mí hacerme una limpieza dental antes de empezar las clases. Entonces decidí caminar esa distancia. Vine a su oficina esperando que las cosas pasen rápidamente. Y así pasó. Me llamaron y me senté en la silla donde vigorosamente una mujer me limpió los dientes (es ok, en realidad necesitaba una limpieza). La mujer luego me preguntó si quería o necesitaba ortodoncias, con humor le dije que sí, pero que no podía pagar por ellas. Ella me dijo que regrese y hable con ella. Luego tu te acercaste y me preguntaste si quería ortodoncias. Te dije que había intentado hace un año conseguirlas a través de un programa del gobierno pero me las negaron. Luego me preguntaste si querían aplicar otra vez al programa (nótese que este programa toma semanas o meses para aprobar las peticiones). Te dije que no tendría sentido porque me iba a empezar la Universidad y que iba a estar lejos.
Me miraste perplejo. Te dije “me voy a Stanford”. Tu primera reacción fue de sorpresa. Pero ¿estabas sorprendido porque tenías a un alumno de Stanford en tu silla o porque tenías a un estudiante de la minoría, de bajos ingresos, que necesita ayuda del gobierno para sus ortodoncias y que estará yendo a Stanford?. Creo que es lo segundo.

Inmediatamente me preguntaste cuál era mi ACT score. Fue extraño porque nunca antes un profesional me hizo esa pregunta. Yo te respondí honestamente. Tu respuesta luego me demostró lo que estabas pensando exactamente.

Sarcásticamente me dijiste: wow ¿tienes (...) en el ACT? ¿Y con eso pudiste entrar a Stanford?. Me dejó confundido, yo siempre pensé que mi score no era malo. Es decir, fui aceptado en otras universidades además de Stanny. Luego dijiste: “mi hija tuvo un 35 y ella no fue aceptada en Stanford. Ella va a ir a UMich”. En mi cabeza pensé “wow, eso es maravilloso, UMich es una buena escuela”.

Pero no te detuviste ahí: dijiste “sabes, cuando tienes chicos de barrios como este, como Englewood, es fácil para ellos entrar a Universidades como Harvard o Stanford con scores como el tuyo”.

En mi mente estaba confundido. ¿Realmente dijo eso?. Pero no te detuviste. Seguiste. Me dijiste: sabes, cuando los chicos van a escuelas de esta zona (escuelas públicas a las que van las minorías) es más fácil para ellos entrar a escuelas como las de Stanford. Mi hija va a una escuela donde como unos 20 alumnos sacaron un score perfecto en su ACT.

Me quedé callado. Y tú continuaste: “eres muy afortunado. Considérate muy afortunado. Entrar a Stanford es como competir en ‘The Voice’, sabes cuando alguien aprieta el botón. ¿Cómo?. Me estás diciendo que 18 años de riguroso y duro trabajo es como ir a The Voice.

Me estás diciendo que fue un acto de pura suerte el hecho de que haya sido aceptado no sólo en Stanford, sino en escuelas como Princeton, Vanderbilt, Northwestern y WASHU, y en lista de espera en ufts, Penn, y Columbia. (no le dije nada a de esto a él)

Decir que fue aceptado en una escuela por mi background es simplemente ridículo.

POR SUPUESTO TU HIJA VA A TENER UN SCORE MÁS ALTO QUE EL MIO. Tu eres un dentista que pueda pagar una escuela para tu hija en la que ella pueda alcanzar un score como que él que alcanzó.

Tú eres un dentista educado, con una licenciatura y una formación universitaria. Mis padres, dos inmigrantes indocumentados que solo obtuvieron educación gramatical, no pudieron mandarme a una escuela privada. Sí, puede ser que haya crecido en un barrio donde no muchos chicos son aceptados en escuelas como Stanford. Pero no significa que la gente que viene de donde yo vengo no tenga el potencial para triunfar en Stanford. Nosotros nos merecemos a ir a lugares como Stanford.

Me has menospreciado. Me has etiquetado. Pero eres un completo ignorante de mis luchas. Lo que no se sabe es que crecí en una casa donde se hablaba español solamente. Tuve que aprender Inglés por mi cuenta. Crecí en un hogar donde a veces no podíamos darnos el lujo de pagar el alquiler o no teníamos suficiente comida para toda la semana .

Crecí en un casa donde mis padres no tenían idea de cómo era el proceso de aplicación a la Universidad y dependía de mí que lo hiciera bien y a tiempo. Crecí en una casa donde ir a la Universidad era visto como un sueño lejano. Crecí en un hogar donde no solo seré el primero en ir a College, pero también el primero en dejar mi casa. Entonces sí, tu hija tuvo una puntuación más alta en el ACT. Pero literalmente tuvo una puntuación apenas más alta que la mía. Si esos puntos significan que ella es mejor que yo, entonces tú estás negando un montón de cosas. Estás desconsiderando que yo he enfrentado muchos más problemas que tu hija. Que he tenido muchas adversidades. Pero te sientes con el derecho a decir que soy ‘afortunado’ y que voy a Stanford por de donde vengo. Muy poco sabes a qué edad comencé a ser un buen alumno. Mi mamá continuaba transfiriendo de escuela en escuela cada vez que nos mudamos un departamento pequeño. Pero yo superé las metas.

Fui a una escuela secundaria a 7 millas de mi casa para poder ser mejor aún. Asistí a una de las mejores escuelas en Chicago y fui aceptado en otras escuelas prestigiosas. Si pura suerte es lo que te permite entrar a una buena escuela en este país, entonces hay algo equivocado con el proceso de admisión.

Quizá, solo quizá, el panel de admisión no vio la perseverancia o fortaleza en tu hija. Después de todo, su padre, un dentista, es capaz de ayudarla a alcanzar la puntuación a través de ayuda financiera o pagando por un tutor.

Quizá, solo quizá, el panel de admisión vio más allá de mi puntuación cuando vio mi perfil. No significa que soy mejor que tu hija. Significa que que tengo la fortaleza, la determinación y la perseverancia de ser exitoso en un lugar como Stanford. ¿Y quizá el panel de admisión no vio eso en tu hija? Porque, créame, escuelas como Stanford miran de todo, no sólo puntuaciones.

Sinceramente,

El pobre chico latino que necesita ayuda del gobierno para sus ortodoncias, pero aún así va a Stanford".

Univision Papás y Mamás ha procurado contactar al alumno pero aun Pomarillo no ha respondido a nuestros mensajes, pero sí ha manifestado en su página de facebook que tiene cientos de mensajes que quiere ver. “ Si me has escrito y no respondí lo siento. Tengo cientos de mensajes que quiero ver. Intentaré revisarlos a todos pronto”.


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