Papás y Mamás

¿Está bien llorar o mostrar angustia frente a los hijos?

Esconder las emociones puede tener consecuencias negativas en el desarrollo de los pequeños


Como papás queremos muchas cosas para nuestros hijos pero en especial que sean felices y que estén sanos. Por eso, muchas veces escondemos nuestras emociones y pretendemos que todo está bien, aunque por dentro estemos en plena tormenta.

Ponerle una cara bonita al mal momento para que los chicos no se ‘preocupen’ o se asusten es algo que pareciera ser la respuesta más compasiva de los padres, que con la idea de evitar el sufrimiento de sus hijos, prefieren mentir sobre sus emociones.

Pero los resultados no son los que los padres esperan. Al contrario, poner una sonrisa para esconder una emoción de tristeza o preocupación no siempre lleva calma a los hijos, sino que muchas veces les crea confusión y hasta culpa.


¿Por qué?

La especialista en Parenting y Desarrollo Emocional de Niños Denise Daniels explica que si bien las intenciones de los papás son buenas, esconder las emociones puede tener consecuencias negativas en el desarrollo de los hijos.

“Los niños son muy intuitivos y perceptivos y las investigaciones demuestran que si los padres no son auténticos y siempre están intentando mostrarse super positivos aún cuando sienten algo diferente, los niños tienen como una antena que detecta cuando sus papás o los adultos no están siendo sinceros con ellos”, explica Daniels.

“Esa discrepancia los confunde. Cómo son pequeños no entienden claramente qué pasa y si nadie les enseña, se confunden y terminan desarrollando desconfianza, que es lo contrario a lo que los padres y los adultos queremos”, dijo la experta en una charla con Papás y Mamás.

Daniels aseguró que es importante que los padres seamos congruentes y honestos con los hijos y con nosotros mismos. “Los niños necesitan aprender un lenguaje para entender las emociones y manejarlas, y en especial para saber que si mamá o papá están tristes no es por su culpa”.

La especialista aseguró que si a los niños no les explicamos lo que nos pasa y no somos honestos con las emociones, ellos empezarán a sentir que hay algo raro, tendrán desconfianza y hasta pensarán que ellos tienen algo que ver con esas emociones de los padres, sentirán culpa, verguenza y hasta tristeza.

“Está bien llorar enfrente de los hijos, sin que sea llorar en forma descontrolada. Hay que considerar la edad y capacidad cognitiva de los chicos, pero yo les recomiendo y les pido a los padres que expresen sus emociones frente a los hijos, que sean honestos y que les enseñen que las personas no siempre están felices y con una sonrisa pero no es culpa de los niños. La honestidad es una herramienta emocional muy importante”, agregó.

Denise Daniels trabaja desde hace muchos años promoviendo el desarrollo emocional de los niños y explicando por qué es clave que los pequeños sepan reconocer y manejar emociones, no sólo para su futuro como adultos, sino para que su vida en la escuela o en el parque sea mucho más satisfactoria.

Por otro lado, un estudio publicado en Marzo pasado en la revista Personalidad y Psicología Social, asegura que los padres que intentan suprimir las emociones negativas y amplificar las positivas mientras están al cuidado de sus hijos pueden arruinar la calidad de la relación entre padres e hijos pero en especial pueden hacerse daño a ellos mismos.

“Los padres pagan un precio por regular sus emociones frente a los hijos y no ser auténticos con ellos, y es que se sienten mal consigo mismos"

La investigación, hecha por expertos de la Universidad de Toronto, sugiere que los intentos de los padres de suprimir todo lo negativo y amplificar las emociones positivas durante el cuidado de niños puede ir en detrimento de su bienestar general y debilitar los lazos afectivos entre padres e hijos.


¿Qué piensas de estas recomendaciones? ¿Escondes tus emociones frente a tus hijos o procuras ser sincera?

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