Papás y Mamás

¿Eres mamá primeriza? Combate tu estrés con estos consejos

No hay lugar a dudas de que la maternidad es una de las experiencias más maravillosas en la vida de una mujer. Se trata de una etapa cargada de una felicidad inconmensurable por la llegada de un hijo, pero también es una vivencia que comporta una serie de cambios que pueden provocar el estrés y las preocupaciones típicas que viven la mayoría de las madres primerizas.
14 Jun 2016 – 5:08 PM EDT


En el presente artículo voy a compartir contigo las causas más frecuentes de estrés en tu recién estrenada maternidad como mamá primeriza así como consejos que pueden ayudarte a tomártelo todo con más calma para que puedas disfrutar plenamente de la hermosa relación con tu hijo.


“Me preocupa la salud de mi hijo”.

El significado del llanto del bebé, su respiración cuando duerme, su reacción a los estímulos auditivos y visuales, la frecuencia con la que hace caquita y la consistencia de esta, el rechazo al pecho o al biberón, la caída del cordón umbilical, la rutina del sueño, el cólico del lactante, si coge peso o no, su crecimiento, etc., son temas que seguramente te preocupen.

No te agobies. Cualquier duda relacionada con tu bebé consúltala con su pediatra y estate tranquila si en las revisiones de niño sano el doctor te confirma que todo está bien.


“No puedo descansar”.

Los horarios que siguen los bebés para alimentarse durante los primeros meses de vida son una causa de estrés para la mamá. Para hacer frente al cansancio es recomendable que duermas cuando lo haga tu niño. No dudes en pedir ayuda para sus cuidados y así podrás descansar.

Hacer yoga también contribuirá en la mejora de tu bienestar físico y psíquico. Te animo a que lo practiques.


“Mi casa está hecha un asco”.

La llegada de tu hijo ha supuesto un cambio en tu vida y en la de tu pareja. Ahora tu bebé es el centro de atención, así que establece prioridades y no te preocupes por la casa. Reparte con tu pareja las tareas y vayan haciendo lo básico y fundamental conforme puedan. Pide a familiares y amigos que les echen una mano. Así te sentirás más aliviada.


“Familia y amigos se entrometen en cómo cuido a mi hijo”.

En ocasiones las abuelas, cuñadas, tías e incluso las amigas suelen dar consejos desde su experiencia sobre cómo alimentar, vestir o coger al bebé. Solo ten clara una cosa: tú mejor que nadie sabes qué es lo que necesita tu hijo. Tú eres la mamá, así que tú decides si aceptas los consejos o no.


“¡Echo de menos el cuerpo que tenía antes de quedarme embarazada!”.

A lo largo del embarazo has ido cogiendo unos kilos y ahora te ves en el espejo y no te gustas. No te preocupes, cuidándote con el tiempo irás perdiendo el peso que has ganado. Es importante que no te obsesiones (¡eres una mamá bellísima!) y que te pongas en manos de un nutricionista o endocrino para que adapte una dieta a tus necesidades.

Hacer un poco de ejercicio físico te ayudará a recuperar tu silueta. ¡Mira a esta mamá cómo se pone en forma con su bebé

“¡Las visitas son interminables!”.

Sí, todos quieren ver al bebé, pero tanto tú como él necesitas descansar, así que limita las idas y venidas de familiares y amigos. Acuerda con tu pareja un horario de visitas que no interfiera en vuestra rutina diaria con el bebé (alimentación, sueño, higiene, paseos, etc.).


“¿Qué pasará cuando vuelva al trabajo?”.

Si estás de baja por maternidad quizás te estrese pensar en el momento de tu incorporación al trabajo y separarte de tu bebé. No lo pienses mucho, ambos acabarán adaptándose.


“No tengo tiempo para mí ni para mi pareja”.

Tu hijo ahora es el centro de atención de sus vidas, pero también tienen que buscar tiempo para ustedes para que su relación no se estropee. Deja a tu bebé en casa de los abuelos y disfruten un tiempo solos.

De la misma forma, dedícate al día un tiempo para ti: ve a la peluquería, haz deporte, lee... ¡Lo necesitas y te lo mereces!


“No sé qué me pasa, a veces me da por llorar”. ( Baby Blues y depresión posparto)

En ocasiones el estrés que supone la recién estrenada maternidad puede venir acompañado de un sentimiento de cierta tristeza tras los primeros días posteriores al parto. A este estado se le conoce como “ Baby Blues” y se trata de un sentimiento de melancolía pasajero (dura unos días o una semana) que puede provocar cambios en el estado de ánimo (principalmente tristeza), pérdida de apetito, dificultad para conciliar el sueño, etc.

Si pasada una semana el sentimiento de tristeza no solo no disminuye sino que también va acompañado de falta de interés por tu hijo o pensamientos de hacerte daño o hacérselo a tu bebé, entonces estaríamos hablando de depresión posparto. En este caso es imprescindible que solicites ayuda médica.

Espero haberte ayudado con estos consejos. Te comparto aquí un vídeo con tips de mamás y papás que ya pasaron por la situación que estás viviendo ahora.


¡Disfruta de tu hijo! Eres una mamá genial. ¡Felicidades!

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