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autoestima en niños

Aprende a corregir la conducta de tus pequeños con elogios, conoce la “técnica del sándwich”

Publicado 17 Abr 2020 – 01:55 PM EDT | Actualizado 17 Abr 2020 – 01:55 PM EDT
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Eliminar los comportamientos inadecuados de los niños no es una tarea sencilla: requiere de una buena dosis de paciencia, tranquilidad y mucha perseverancia; si este proceso se realiza inadecuadamente, corremos el riesgo de afectar gravemente la comunicación y la forma en la que el pequeño se relaciona con los demás.

La clave radica en disciplinar con cariño y hacerles saber con exactitud qué es lo que se espera de ellos. Afortunadamente, los expertos en salud mental y crianza, se han dado a la tarea de buscar alternativas que nos permitan corregir la mala conducta desde la comunicación asertiva y sin necesidad de gritos o regaños.

Con el fin de que sepas cómo enfrentar correctamente este complicado proceso, te presentamos la "técnica del sandwich"; un ejercicio que te será de mucha ayuda al momento de darle una orden o reprenderlo por un mal comportamiento.

Técnica del sándwich

La técnica del sándwich se puede aplicar con los niños mayores de 5 años y es muy efectiva en aquellos que suelen presentar resistencia a las órdenes o rebeldía. Su objetivo principal es lograr un cambio de comportamiento a través de una crítica constructiva, haciendo que los niños reflexionen sobre la conducta inadecuada.

Este método fomenta la receptividad de los pequeños a la vez que fortalece la autoestima infantil y facilita la comunicación entre padres e hijos.

¿En qué consiste?

De acuerdo con la psicóloga y experta en psicoterapia y autoestima, Elia Roca, para que esta técnica tenga los avances que esperamos, es importante respetar estos tres pasos:

#1 Decir un elogio sincero

Antes de lanzar un regaño u orden, debes empezar con un reconocimiento positivo o un elogio corto que el niño pueda entender fácilmente y que sepas que puede hacerlo sentir mejor. Por ejemplo: “Te amo. Eres muy inteligente y creativo…”

#2 Petición del cambio de conducta

Luego de que reconozcas alguna de sus cualidades, debes plantear la necesidad de que cambie su comportamiento, o que se percate de que está haciendo algo incorrecto o peligroso. Para ello, procura esperar unos segundos después de que lanzaste el elogio y añade un “pero…”. Inmediatamente después comunica la orden que quieres que lleve a cabo.

Después de hacerle llegar tu petición, debes explicarle por qué no está bien ese comportamiento y cuáles son los peligros que corre al seguir haciéndolo: “Te amo. Eres muy inteligente, pero necesito que comprendas que pegar no es correcto y que daña a otros, por favor detente. Es por tu bien”.

La recomendación para finalizar este paso es terminar con la orden concreta de que es lo que necesitas que haga: “Me gustaría que cuando sientas ganas de pegar, pienses que eres muy inteligente y que tienes derecho a enojarte, pero no a pegar ni a maltratar a las demás personas. Hay otras maneras de expresar tus emociones”.

#3 Agradecimiento

Es muy importante que cuando termines estos dos pasos, finalices con un mensaje positivo con el que le harás ver que agradeces que ambos puedan dialogar correctamente y en calma: “Agradezco que me escuches al decirte esto y que trates de cambiar”.

Siempre que un pequeño es capaz de modificar su conducta y mejorar, debe estar consciente que no lo hace para satisfacer a los padres o a sus maestros, sino porque es necesario que aprenda a relacionarse correctamente con las demás personas y que sepa cual es la forma indicada de expresar sus emociones y sentimientos.

Es fundamental que no des por hecho que los niños deben portarse bien porque es su obligación o “porque así tiene que ser”. Recuerda que tu eres su guía, ellos solo reproducen conductas o comportamientos que han adquirido a lo largo de su educación. Tómalo en cuenta al momento de reprenderlos.

Con esta técnica, lograrás reforzar la seguridad y la autoestima de tus pequeños, mientras lo motivas a realizar decisiones importantes y le otorgas responsabilidad a sus actos.

Inténtalo, de esta forma tus hijos se sentirán más cercanos a ti y podrán escuchar otras formas de resolver problemas. Te aseguramos que una vez que lo lleves a cabo, su relación y comunicación mejorará notablemente.

¿Conoces otra técnica que pueda ser efectiva? Compártela en los comentarios.

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