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Descubrimientos

Un barco cargado de licores fue hundido hace un siglo, ahora lo sacan del fondo del mar y revelan una historia increíble

Un cargamento de licores lleva más de 100 años en el fondo del mar. Probablemente, según los investigadores, era para el último zar de Rusia Nicolás II o la realeza que lo rodeaba. Si el cargamento hubiera llegado a San Petersburgo, el zar no hubiera podido probarlo. La historia completa.
14 Nov 2019 – 3:21 PM EST

En 1917, en Rusia se esperaba un cargamento de licores que, probablemente era para el último zar de Rusia Nicolás II o la realeza que lo rodeaba. Pero el barco que debía entregar la carga, la nave a vapor sueca SS Kyros, nunca llegó a destino porque fue hundido en aguas internacionales entre Suecia y Finlandia tras ser atacado por un submarino alemán durante la Primera Guerra Mundial.

La nave estuvo en el fondo del mar durante un siglo, hasta hace unas semanas en que la empresa sueca de búsquedas submarinas Ocean X Team lo encontró y recuperó su cargamento.

Se trata de 900 botellas de alcohol que estaban en el fondo del Mar Báltico desde mayo de 1917, unas 600 botellas de coñac marca De Haartman & Co. y otras 300 de licor Bénédictine.

Si el cargamento hubiera llegado a San Petersburgo, es poco probable que el zar y su corte hubieran tenido el tiempo suficiente para probarlo. En marzo de 1917 la Revolución Rusa llevó a Nicolás a renunciar a su trono, un año después, en julio de 1918 el zar y su familia fueron ejecutados por los bolcheviques.

"No se puede exagerar la importancia de este evento: no es solo un hallazgo de coñac y licor raros, sino también una parte de la historia de la antigua Rusia imperial", dijo el equipo Ocean X en un comunicado.

El cargamento de alcohol fue enviado hace 102 años desde Francia a través de aguas suecas y estaba programado para ser entregado al zar en diciembre de 1916. Sin embargo las condiciones climáticas mantuvieron al Kyros en puerto hasta mayo de 1917. Cuando el barco comenzó su viaje, fue interceptado por el submarino alemán UC-58.

Aunque Suecia permaneció como un país neutral durante la Primer Guerra Mundial, la flota de submarinos alemanes tenía órdenes de hundir cualquier barco que transportara materiales que pudieran ayudar a los rusos, según información del portal Live Science.


El capital del submarino UC-58 creyó que el cargamento del Kyros era contrabando por lo que evacuó a la tripulación del barco y lo hundió con una carga explosiva.

Peter Lindberg, el líder del equipo de exploradores del Ocean X, dijo a AFP, que habían descubierto el barco hundido hace 20 años, pero perdieron la pista de su posición en el fondo del mar.

Cuando los exploradores reubicaron al navío a una profundidad de 250 pies, tuvieron que retirar primero una gran cantidad de redes viejas de pesca para que el sitio del naufragio fuera lo suficientemente seguro para el equipo de buzos.

En varias ocaciones la situación de rescate, que incluyó también un vehículo pequeño operado a distancia, se volvió "demasiado peligroso", dijo Lindberg. La empresa se asoció con iXplorer, una firma de salvamento que cuenta con un barco apodado "Deepsea Worker" que está equipado con con todo lo necesario para recuperar el tesoro.

Después del rescate, Lindberg y sus colegas han enviado muestras tanto del coñac como del vino Bénédictine a un laboratorio para determinar si el alcohol continúa siendo apto para el consumo.

Aunque algunas de las botellas contienen sedimentos, muchas de ellas permanecen selladas incluso, algunas botellas de coñac tiene sellos de estaño que están intactos.

El equipo confía en que los resultados sean favorables ya que las heladas aguas del Mar Báltico son ideales para el almacenamiento de bebidas espirituosas.


Lindberg comentó en una entrevista a CNN que detectaron un ligero olor a hierbas endulzadas provenientes de las botellas, que originalmente fue elaborado por monjes benedictinos. El licor se elabora en Francia desde hace 500 años.

El líder del equipo dijo que no puede afirmar a ciencia cierta que el cargamento de alcohol estaba destinado a la realeza rusa, pero si que el tesoro estaba dirigido al menos "a la nobleza" que rodeaba al zar Nicolás II.


El valor del botín

El valor de las botellas aún está por decidirse ya que De Haartman, la compañía del coñac, desapareció del negocio pero el licor Bénédictine encontrado en el fondo del mar tiene ahora un vínculo con una de las marcas más conocidas del mundo: Bacardi.

En 1997, Lindberg su equipo encontraron un naufragio que contenía casi 3,000 botellas de champán con destino a Rusia. Pudieron rescatar alrededor de 2,000 botellas de ese barco, algunas de las cuales se vendieron entre 5,000 y 10,000 dólares cada una.

Una botella de champán de con cerca de 200 años de antigüedad que fue encontrada en otro naufragio del Báltico se subastó a un precio récord de 43,000 dólares.

En marzo de este año, dos botellas del siglo XVII que fueron encontradas por la empresa Ocean X fueron subastadas en la casa Christie's, se estima que el valor alcanzó entre los 32,900 y 49,000 dólares.

Aún se desconoce el valor del cargamento recuperado del barco de vapor Kyros, por lo que Lindberg concluyó diciendo a AFP: "no sé si puedo permitirme el lujo de guardar una botella para mí".


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