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Salud Infantil

“Parece que está bien hasta que pierdes un hijo”: por qué evitar dormir con tu bebé o usar mantas puede salvarle la vida

Un nuevo estudio que analizó cientos de muertes accidentales por sofocación en infantes revela que muchas estuvieron relacionadas con estos factores que a simple vista pueden resultar inofensivos, pero que contradicen las recomendaciones de la Academia Estadounidense de Pediatría para un sueño seguro.
23 Abr 2019 – 1:22 PM EDT

Compartir la cama con el bebé y poner mantas o almohadas en el lugar donde éste duerme son factores habituales en los casos de muertes por asxifia accidental en infantes, revela un estudio de la Universidad de Virginia que analizó data oficial y que confirma la importancia de seguir las recomendaciones de la Academia Estadounidense de Pediatría para un sueño seguro.

De 250 muertes por asfixia reportadas en diez estados entre 2011 y 2014 a los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades en menores de 8 meses, 70% estuvieron relacionadas con mantas, almohadas y otras piezas blandas de ropa de cama que bloquearon las vías respiratorias de los bebés. La mitad de estas ocurrieron en la cama de un adulto, donde los pequeños dormían boca abajo.

20% ocurrieron cuando un adulto con el que el bebé compartía la cama se le pegó demasiado o lo aplastó accidentalmente. 12% ocurrió cuando el rostro del pequeño quedó pegado a una pared o colchón.


La investigación, publicada en la revista Pediatrics, ofrece una mirada detallada a las circunstancias de los fallecimientos, explicó a Associated Press Alexa Erck Lambert, investigadora del CDC.

Sus resultados apuntan a que no ha habido cambios favorables en torno a las prácticas inseguras del sueño en EEUU.

"Estas muertes son completamente evitables. Eso es lo más importante”, dijo a AP la doctora Fern Hauck, coautora del estudio y experta de la Universidad de Virginia en muerte de lactantes.

Desde hace años, la Academia Estadounidense de Pediatría ha emprendido campañas para evitar prácticas que aumentan el riesgo de estrangulamiento, asfixia accidental o muerte súbita del lactante (SIDS por sus siglas en inglés). Recomiendan que los bebés duerman boca arriba, en colchones firmes en su propia cuna o moisés dentro de la habitación de los padres, durante el primer año de vida. Una sábana bajera ajustable es la única pieza de ropa de cama recomendada.

Sin embargo, la práctica del colecho ha aumentado y los casos de asfixia accidental se han elevado de 6 por cada 100,000 en 1999; a 23 por 100,000 en 2015: 184% indica el reporte.

“Creían que estaban haciendo lo correcto”


“Todos los días hablo con padres que han perdido bebés. Pensaban que estaban haciendo lo correcto, y parece seguro y parece que está bien, hasta que pierdes un bebé”, cuenta a Associated Press la doctora Rachel Moon, profesora de pediatría de la Universidad de Virginia, quien no participó en el estudio.

“Al despertarme, ya él no estaba vivo. Haría todo en mi poder para poder tener otro día con él”, relata a WedMD, Sam Hanke, cuyo bebé de tres semanas falleció en sus brazos cuando ambos se quedaron dormidos mientras él lo cargaba un rato en el sofá para que su esposa descansara en la madrugada.

Este pediatra cardiólogo y padre abnegado nunca imaginó que esta práctica tan común aumentaba el riesgo muerte súbita en infantes. Por eso, actualmente junto a su esposa lidera la Fundación Charlie's Kids que promueve prácticas de sueño seguro.

Aproximadamente 3,500 infantes mueren cada año en EEUU mientras duermen.

Lo que debes saber


  • Solito, boca arriba en una superficie completamente plana y firme. La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que los bebés duerman solos solamente en superficies completamente planas y firmes, boca arriba y sin mantas, almohadas o bumpers.
  • Comparte el cuarto, pero no la cama. La Academia Estadounidense de Pediatría se opone al colecho porque la práctica aumenta el riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SIDS por sus siglas en inglés) por sofocación, pero sí recomienda que el bebé duerma en el mismo cuarto que los padres (en camas separadas) durante al menos los primeros 6 meses de vida. Esto reduce el riesgo de SIDS a la mitad.
  • Si el bebé se voltea por sí sólo en su cuna, no hay que reposicionarlo. Si el bebé mientras duerme rueda por sí mismo de boca arriba a boca abajo o viceversa, no hay necesidad de reposicionarlo, advierte el Instituto Nacional de Salud en un instructivo para padres. Ponerlo a dormir boca arriba al acostarlo es lo más importante para reducir el riesgo del síndrome de muerte súbita.
  • No inclines el colchón de la cuna, ni siquiera en casos de reflujo. Muchas personas creen que dormir en una superficie inclinada ayuda a los bebés con reflujo e incluso hay pediatras que lo recomiendan, pero Rachel Moon, jefa de la Task Force especializada en SIDS de la AAP, aclara a Univision Noticias que “no hay ninguna evidencia de que la elevación de la cabeza ayude con el reflujo”.
  • Car seat o coche solo por un tiempo limitado. La AAP no recomienda que los bebés duerman en car seats, coches u otros productos distintos a una cuna que requieren que se amarre al bebé porque conllevan el riesgo de que el bebé se dé la vuelta y termine en una posición poco segura que puede terminar en sofocación o estrangulamiento. Si el bebé se queda dormido en uno de estos dispositivos, debe ser transferido a su cuna tan pronto como sea posible y práctico. Nunca lo dejes sin supervisión o a dormir la noche completa en ellos.
  • Cuidado con productos que prometen un "sueño seguro del bebé". La AAP indica que no hay suficiente evidencia para recomendar o prohibir el uso de dispositivos creados para que el colecho sea “seguro”. No hay regulaciones de la a Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor para los productos para el colecho que se ponen dentro de la cama, pero sí para aquellas cunas que se colocan junto a la cama de los padres. Los sofás y mecedoras son extremadamente peligrosos para los infantes y aumentan el riesgo de SIDS. La recomendación general es abstenerse de comprar productos que contraríen las recomendaciones de la AAP: superficie firme, plana y sin mantas, almohadas o bumpers.
  • Cautela con la técnica del ‘swaddle’. La práctica de enrollar al bebé en una manta que restringe su movimiento para calmarlo debe seguirse con todas las indicaciones de seguridad y detenerse tan pronto como el bebé aprenda a darse la vuelta alrededor de las 8 semanas. Después de eso se puede usar un 'sleep sack', para abrigarlo si es necesario. Nunca dejes cobijas o almohadas en la cuna.

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