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Salud pública

La amenaza a la salud pública igual de contagiosa que el coronavirus: la desinformación

Circula indiscriminadamente a nuestro alrededor y mata. Todos debemos poner de nuestra parte para frenar su transmisión, recalca el cirujano general de EEUU en un aviso especial donde hace un llamado a las compañías tecnológicas a tomar medidas más drásticas.
20 Jul 2021 – 09:58 AM EDT
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Un mal tan peligroso como el coronavirus se propaga rápidamente por el mundo y hace que la gente enferme o incluso pierda la vida: la desinformación. Aunque no es un virus, está en nuestras manos detener su transmisión, ha advertido el médico general de EEUU, Vivek Murthy, quien dedicó el primer health advisory de su gestión a la amenaza que esta representa para la salud pública.


“La desinformación sobre salud es una urgente amenaza a la salud pública. Puede crear confusión, sembrar desconfianza y menoscabar los esfuerzos de salud pública, incluyendo nuestro trabajo para terminar con la pandemia del covid-19”, dijo destacando que su trabajo “es ayudar a la gente a estar segura y saludable” y que, mientras no se limite la propagación de la desinformación, “las vidas estadounidenses están en riesgo”.

“Como doctor he visto de primera mano que la buena salud empieza con buena información basada en la ciencia”, explica Murthy, recalcando que la desinformación arrebata a las personas la libertad para tomar decisiones informadas. “Ha llevado a la gente a rechazar tratamientos y a negarse a vacunarse (…) En pocas palabras, ha costado vidas”.

Durante los tres primeros meses de 2020, casi 6,000 personas en el mundo fueron hospitalizadas y al menos 800 murieron debido a desinformación relacionada con el covid-19, advierte la Organización Mundial de la Salud al recalcar los peligros de la ‘infodemia’.

“La confianza del público en la ciencia y en la evidencia es esencial para superar el covid-19, por lo que encontrar soluciones a la infodemia es tan esencial para salvar vidas como otras medidas de salud pública como el uso de máscara, tratamientos y vacunas”, recalcó su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

En EEUU, donde el 99% de las hospitalizaciones y muertes actualmente ocurren en personas no vacunadas, 67% de los adultos no vacunados han escuchado al menos un mito relacionado con la vacuna que se creen o no están seguros de su falsedad.

Un estudio reciente concluyó que incluso una exposición breve a un dato falso hace que la gente sea menos propensa a querer vacunarse. Un análisis de las redes sociales encontró que las noticias falsas eran 70% más propensas a ser difundidas que las verdaderas, recuerda el aviso de salud del Cirujano General.

Si bien la desinformación se ha acentuado con la pandemia del coronavirus, no es un fenómeno nuevo:

¿Por qué la desinformación se propaga tan efectivamente?

Porque con frecuencia se presenta de modo sensacionalista y emocional que conecta a un nivel visceral, se alinea con preconcepciones de la gente y aumenta las respuestas psicológicas como la ansiedad. “La gente siente un sentido de urgencia para reaccionar y compartirla, lo que permite que se haga viral”, explica el cirujano general.

El que las redes sociales incentiven que la gente comparta contenidos, comente y reaccione, hace que el nivel de involucramiento con el contenido prevalezca por encima de su veracidad.

Los algoritmos de las redes sociales y buscadores dan prioridad a lo más visto o leído, o se adaptan a lo que la gente ha visto antes. En consecuencia, si uno ha sido expuesto a desinformación, verá mensajes similares que refuerzan esa idea una y otra vez.


“Las compañías tecnológicas modernas han permitido que la desinformación envenene nuestro ambiente informativo sin que esos usuarios asuman responsabilidad por sus acciones. Han fomentado que individuos que intencionalmente propagan desinformación tengan un inmenso alcance”, denuncia Murthy insistiendo en que estas deben hacer mucho más.

“Están matando a la gente”, dijo Joe Biden el viernes al ser consultado sobre el papel de redes sociales como Facebook en la difusión de información falsa o engañosa sobre las vacunas contra el covid-19.

Este martes Twitter suspendió temporalmente a la congresista Marjorie Taylor Greene por violar sus políticas contra la desinformación y tuitear que el covid-19 "no es peligroso" para algunas personas.

¿Qué pueden hacer los ciudadanos para combatirla?

Así como con la pandemia del coronavirus todos debemos poner de nuestra parte para superarla, lo mismo ocurre con la desinformación: gobiernos, medios de comunicación, empresas tecnológicas, médicos y educadores tienen una gran responsabilidad, pero a nivel individual cada persona también puede poner su grano de arena.

Por ejemplo, puedes buscar información confirmada en nuestro sitio de verificación de datos El Detector y usar esta herramienta para verificar las imágenes y videos que te llegan.

También seguir estas otras recomendaciones del Cirujano General para los individuos:

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