EEUU está dispuesto a entablar diálogo con Corea del Norte: “Si quieren hablar, hablaremos”

El vicepresidente Mike Pence dijo al diario The Washington Post que el esfuerzo inicial de conversaciones con Pyongyang recaerá en Corea del Sur, sin abandonar la presión contra régimen de Kim Jong Un.

El vicepresidente de EEUU, Mike Pence, afirmó al diario The Washington Post que el gobierno de Donald Trump está dispuesto a iniciar conversaciones con Corea del Norte, aunque no será ni inmediato ni implica relajar las presiones para que Pyongyang abandone la carrera nuclear.

El proceso de diálogo, si se concreta, correrá inicialmente por cuenta de Corea del Sur, aprovechando el histórico acercamiento con su vecino del norte, a propósito de los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebran en PyeongChang, en territorio surcoreano, donde delegaciones de las dos naciones asiáticas han desfilado juntas, y un miembro de la dinastía gobernante norcoreana, la hermana de Kim Jong Un, visita por primera vez en 65 años el país vecino.

"La idea es que no quitaremos la presión hasta que realmente (Pyongyang) esté haciendo algo significativo que consideremos que es un paso significativo hacia la desnuclearización", insistió Pence al Post, en una entrevista a la vuelta desde Seúl.


Pence describió la nueva posición de su Gobierno como "presión máxima y compromiso al mismo tiempo", lo que supone un cambio significativo con respecto a la postura anterior.

Hasta ahora, la estrategia de Washington era imponer la máxima presión a Pyongyang hasta que el gobernante norcoreano, Kim Jong Un, hiciera concesiones reales y, solo entonces, conversar directamente con el régimen.

La idea es resultado de “conversaciones sustanciales” que Pence mantuvo con el presidente surcoreano, Moon Jae-in, en su reciente viaje a Asia y que coincidió con el inicio de los juegos olímpicos, la primera en la Casa Azul, la mansión presidencial surcoreana, y la segunda el sábado durante las pruebas de patinaje de velocidad en el Ice Arena de Gangneung, según el diario.

Pero mientras las gestiones diplomáticas se concretan, Washington y sus aliados seguirán imponiendo "elevadas y crecientes" sanciones al régimen de Kim Jong-un hasta que dé "pasos claros" hacia la desnuclearización, añadió Pence.


Seúl ya estaba convencido de que el "deshielo olímpico" podía ayudar a que Pyongyang y Washington volvieran a la mesa de negociación tras un año marcado por las pruebas de armas del régimen y sus cruces de amenazas con el presidente Trump.