null: nullpx
Reforma Migratoria

La fórmula Clinton-Kaine ilusiona a los hispanos pero no garantiza que habrá reforma migratoria

La comunidad latina mira con buenos ojos la nominación del senador Tim Kaine como compañero de fórmula de Clinton pero quiere que los demócratas muestren hechos no palabras.
24 Jul 2016 – 2:56 PM EDT

El discurso en español que Tim Kaine pronunció en el senado en junio de 2013, poco antes de la aprobación del proyecto de reforma migratoria S.744 que incluyó un camino a la ciudadanía para millones de indocumentados, no es suficiente, por ahora, para que los demócratas aseguren el voto latino. A diferencia del 2008 cuando la comunidad inmigrante creyó a ciegas en las promesas migratorias del presidente Barack Obama, ocho años más tarde activistas y organizaciones siguen el ejemplo del apóstol Tomás y piden “ver para creer”.

“El que Kaine hable español no asegura una reforma migratoria pero si puede atraer el voto latino prometiendo la legalización de indocumentados”, dijo a Univision Noticias Lilia Velásquez, profesora adjunta de la facultad de leyes de la Universidad de California en San Diego. Sin embargo, advierte que “es posible que la historia se repita, tal como sucedió con las promesas del presidente”.

En 2008 Obama, siendo candidato a la nominación presidencial del Partido Demócrata, prometió que empujaría una reforma migratoria en los primeros 100 días de su gobierno. Después cambió el compromiso y dijo que lo haría durante el primer año de su mandato si resultaba electo.

Obama ganó y los demócratas lograron el control de ambas cámaras del Congreso. Entre 2009 y 2010 existió el mejor escenario posible para aprobar un proyecto de ley que sacara a millones de indocumentados de las sombras pero los debates de las guerras en Irak y Afganistán, la crisis económica y la reforma de salud, entre otros, postergaron el compromiso.

“También cabe la posibilidad de que Clinton gane la elección, que los republicanos mantengan el control de la Cámara de Representantes y que los demócratas no alcancen un acuerdo con los republicanos para hablar de reforma migratoria”, advierte Velásquez.

Velásquez, con más de 30 años ejerciendo como abogada de inmigración, recordó que en 2006 el entonces presidente George W. Bush (republicano) “introdujo una reforma migratoria pero no pudo lograr que fuera aprobada por el Senado”, y dijo que a pesar de las promesas de campaña, “por ahora no existe la voluntad política en el congreso para legalizar a los 11 millones de indocumentados”.

“Duele decirlo pero el futuro sigue incierto para la población de inmigrantes que piden justicia y la residencia legal en Estados Unidos”, precisó.


La Casa Blanca no es suficiente

Si Clinton gana la presidencia y los demócratas pierden el control de ambas cámaras del Congreso, la reforma migratoria “seguirá bloqueada”, dijo a Univision Noticias Eliseo Medina, exvicepresidente del Sindicato Internacional de Empleados y Servicios (SEIU) y un activo dirigente de la organización Mi Familia Vota, que promueve el voto latino.

Tampoco hay garantías de nada si los demócratas recuperan el control del Senado pero los republicanos conservan el poderío en la Cámara de Representantes. Y si los republicanos ganan la presidencia y Donald Trump llega a la Casa Blanca, el panorama ya fue dibujado por el propio magnate: deportará a los 11.3 millones de indocumentados en un plazo de 18 meses y construirá un muro a todo lo largo de la frontera con México, entre otras advertencias.

“El senador Kaine siempre ha sido un fuerte aliado en la lucha por la reforma migratoria”, dice Medina. “Pero eso no garantiza la aprobación de una propuesta que saque de las sombras a los indocumentados porque necesitamos también un Congreso”, apunta.

Medina no menciona el error que los demócratas cometieron entre el 2009 y el 2010 cuando Obama gobernó con un congreso controlado por su partido. Solo refiere los escenarios surgidos a partir de la elección de medio tiempo del 2010, cuando los republicanos recuperaron el control de la Cámara.

“Para que cambien su postura necesitamos un rechazo fuerte y total de su política antiinmigrante”, dice el activista. “Para que esto suceda, el voto Latino e inmigrante necesita acudir a las urnas en números sin precedentes. Eso va a ser el punto decisivo”, subraya.

¿Y si gana Trump? Medina responde: “No solo no habrá reforma migratoria sino que posiblemente enfrentaremos una lucha larga y difícil para evitar deportaciones masivas. La decisión está en nuestras manos, en nuestros votos”.


En las manos de Ryan

Los escenarios para la legalización de los millones de indocumentados son diversos y todos, con excepción de una victoria de Clinton y que los demócratas recuperen el control de las dos cámaras del Congreso, algo improbable, pasan por las manos del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan (Wisconsin).

“Creo que el compromiso por parte de la exSecretaria de Estado Clinton es real, y tanto ella como el senador Kaine han demostrado que son luchadores y defensores de nuestra comunidad”, dijo a Univision Noticias el congresista Luis Gutiérrez (demócrata por Illinois).

Pero eso no basta. El principal obstáculo, según Gutiérrez, “siguen siendo los republicanos en el Congreso”, quienes controlan ambas cámaras. Y en el supuesto caso de que una mayoría en la Cámara de Representantes y en el Senado apoyaran la reforma de inmigración, dependerá de la decisión de Ryan llevarla o no a votación en el pleno.

“Todas las miradas están puestas sobre el líder Ryan”, dijo a Univision Clarissa Martínez de Castro, directora de políticas del Consejo Nacional de La Raza, el principal grupo hispano de Estados Unidos.

En Texas, la abogada Bárbara Hines, Senior Fellow del Emerson Collective, dijo a Univision Noticias que “para realizar una reforma migratoria es necesario que los republicanos reconozcan que la deportación de miles de indocumentados, la construcción y expansión del
muro, la intransigencia y la xenofobia no son políticas razonables ni sostenibles para el país”.


No se pudo

Los activistas proinmigrantes y las organizaciones no olvidan las promesas de Obama del 2008, cuando aseguró que “Sí se puede” al referirse a la reforma migratoria. Ocho años después y casi 3 millones de deportados, más del 41% de ellos sin antecedentes criminales, la incredulidad de justifica.

“Para lograr la reforma migratoria no es suficiente que el senador Kaine hable español”, dijo a Univision Noticias Juan José Gutiérrez, director ejecutivo del Movimiento Latino USA de Los Angeles, California. “Hace falta compromiso y voluntad para invertir todo el capital político que sea necesario”.

Gutiérrez dijo que la comunidad latina tiene en cuenta las promesas de Clinton y no pasa por alto el legado del senador Kaine, pero advierte que el futuro de los millones de indocumentados “pasa por las manos del Congreso”.

Donald Trump prometió en Ohio que, de llegar a la Casa Blanca, frenará la inmigración ilegal con la construcción de un muro a lo largo de toda la frontera con México, y con ello “detener las pandillas, la violencia y las drogas”.

El magnate también aseguró que Estados Unidos está en crisis y prometió que, si llega a la Casa Blanca, restaurará la seguridad, detendrá la inmigración y salvará al país del historial de "muerte, destrucción, terrorismo y debilidad" de su adversaria, la exSecretaria de Estado Hillary Clinton.

Lea también:

Más contenido de tu interés