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Motocicletas

Probamos la Indian Scout Bobber 2018, el corcel negro que reconquista el territorio perdido por sus antepasados

Las ‘Bobber’ o ‘bob-jobs’ son motos de serie modificadas para reducir su peso al máximo y así lograr un máximo performance, reconocidas por la falta de guardafango delantero y posterior recortado.
12 Jun 2019 – 12:13 PM EDT
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Advertencia: Cada vez que tengo oportunidad de probar una motocicleta, me encuentro tratando de transmitir sentimientos y sensaciones difíciles de poner en palabras. No cabe duda que estas máquinas tienen un efecto muy profundo y emocional en algunos.

La ‘necesidad’ de manejar una Scout apareció mientras publicaba las imágenes de la edición especial en homenaje a los bomberos de la destilería Jack Daniels. Tomé contacto con representantes de Indian para manifestar mi deseo por conducir esa máquina. Después de algunas semanas y una docena de correos electrónicos, me confirmaron que enviarían una Indian Scout Bobber a Miami solo para mí.

Mi experiencia con la Bobber fue especial desde el momento que llegó a mi casa. Apareció un viernes por la noche en un enorme tráiler y al verlo comprendí el gran esfuerzo de Indian para enviármela.

Terminé con el papeleo de la entrega y al caminar hacia ella y apreciarla por primera vez, no pude contener un “¡WOW!” desde lo más profundo. Su belleza superó todas mis expectativas.

Evidentemente, los diseñadores de la Scout Bobber entendieron que el corazón de este ‘animal’ es el centro de su existencia. Por ello se aseguraron de que su enorme y oscurecido motor V-Twin de 1,133cc cumpliera un rol protagónico en su diseño.



Todas las Scout Bobber tratan de verse lo más bajas posibles, por eso es que traen espejos invertidos. Sin duda estos aportan a su estilo, pero no son prácticos ni muy funcionales. Es por ello que Indian ofrece la opción de espejos tradicionales al momento de comprarla en el concesionario.

Decidí esperar hasta la mañana siguiente para aprovechar el escaso tráfico sabatino para andar sobre ella por primera vez.

Me tomó unos segundos descubrir que la ubicación de la llave se encontraba al lado izquierdo sobre el motor y me preocupó un poco que no contara con bloqueo de seguridad en el manubrio.

La posición de manejo sobre la Scout es la típica de las ‘cruisers’. Su asiento está posicionado casi sobre la rueda posterior y muy cerca al pavimento (25.6”), obligando a extender las piernas hacia el frente y a inclinar el torso hacia adelante para alcanzar al manubrio.

Basta con presionar un botón para despertarla, y se siente inmediatamente la magnitud de la energía generada por el movimiento de las piezas que componen su motor y que puede producir hasta 100 HP (@8,100 RPM).

Su tablero de instrumentos es redondo y simple; combina elementos tradicionales como el velocímetro analógico que lo enmarca y otro más moderno como la pequeña pantalla digital. Una vez encendida, esta muestra una variedad limitada de información que puede ser seleccionada a través de un botón ubicado debajo del pulgar izquierdo.


Para ponerla en marcha tuve que esforzarme un poco para apretar la gran palanca cromada que opera su embrague. Su transmisión manual de 6 velocidades se siente robusta desde que uno engrana la primera marcha.

Desde el arranque se siente una efectiva transferencia de sus 72Lb-Pie (@6,000 RPM) hacia la rueda posterior gracias al empleo de una faja. La sensación de aceleración sobre la Bobber es bastante determinada, pero bajo control absoluto.

Desde el principio me sentí seguro sobre de la Bobber. Esta es bastante fácil de maniobrar a través de todo tipo de curvas y entre tráfico. Por otro lado, a pesar de que cuenta con bocina/claxon, nunca tuve la necesidad de usarla/lo, ya que sus opacos tubos de escape dobles crean suficiente ruido como para destacar su presencia, sin llegar a ser molesto con los vecinos.

Basta con subir a la autopista para comprender que esta Scout no ha sido diseñada para viajes largos. La falta de parabrisas (Indian no lo ofrece como equipamiento opcional) hace que el viaje a velocidades de autopista requiera un esfuerzo físico para que el conductor se mantenga en la posición ideal. Esto no debe ser interpretado como un error de diseño, ya que es una característica que suele verse en las ‘cruisers’.

Durante el primer manejo solo pude andar sobre la moto por una hora, pero durante este corto tiempo conseguí adaptarme física y emocionalmente a ella. Esto me dejó claro que la Scout es una buena opción para alguien que está considerando adquirir su primera motocicleta.


Dos días después, tuve la oportunidad de salir a montarla junto a mi primo en su Suzuki GSX-R 600. El plan era andar por la ciudad hasta un bar/restaurant, tomar una cerveza (o dos) y volver. Todo iba bien hasta el momento en que pedimos la cuenta para regresar, fue ahí cuando comenzó a caer una lluvia intensa.

Me interesaba mucho conocer sus impresiones sobre la Bobber, así que Intercambiamos motos antes de emprender el regreso. La pista evidentemente estaba resbalosa y a pesar de que la Scout no trae ningún sistema electrónico que intervenga directamente en la conducción (trataron de dejarla lo más “bruta” posible), me quedó clarísimo que se encontraba bajo mayor control que GSX-R.

No es recomendable montar bajo lluvia, pero sobre esta Scout uno no siente que se encuentra rodando sobre una pista de hielo. La combinación de su peso (533 libras sin ocupantes ni combustible), bajo centro de gravedad y el diseño de sus neumáticos, ofrecen muy buena estabilidad y tracción bajo todas las condiciones sobre las que anduve.

A pesar de haber intentado montarla lo máximo posible antes de grabar la prueba en video, sentí que necesitaba más tiempo sobre ella para presentar una opinión más acertada.

Mientras desarrollaba el plan de producción para esta motocicleta, fue evidente que sería un desafío logístico y que necesitaría de un milagro para cumplir con lo prometido. Ya que se pactaron fechas/horas con margen de flexibilidad mínimo (transporte, fotógrafo, camarógrafo, editor, etc.) bajo un reporte del clima que pronosticaba lluvias intensas.

Nos tomó dos días grabar las imágenes para el video y debido a lo que se necesita hacer durante este proceso, uno consigue observar detalles de la moto que bajo su uso normal no lo hace.

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Indian Scout Bobber 2018 | Prueba A Bordo completa


La falta de un indicador de gasolina me mantuvo preocupado durante la grabación. La única referencia que tuve fue el indicador de “nivel bajo”, pero me hubiera gustado saber la distancia restante.

A pesar de ser llamada ‘Bobber’, no es una moto liviana. Eso me quedó claro durante esos días, porque tuve que cambiarla de posición infinidad de veces utilizando solo mi peso (190 lbs.) y fuerza.

Otro de los detalles que destacamos en el video fue su tanque de gasolina con el nombre “INDIAN” en ambos lados. Para la Bobber usaron una tipografía diferente y la ubicaron sobre un fondo negro (aplica en cualquiera de los colores ofrecidos). El tanque fue esculpido para exponer al máximo el motor y cuenta con capacidad para 3.3 galones. Esto le da una autonomía aproximada de hasta 120 millas (192 km).

Otro dato que no destaca mientras rueda es que es una moto bastante caliente y los tubos de escape se encuentran expuestos lo suficiente como para quemar la piel si uno no tiene cuidado o si no lleva los pantalones adecuados.

Lamentablemente mis compromisos para el fin de semana no me permitieron salir a pasear en el caballo. Tuve que esperar hasta el lunes (bajo pronóstico de lluvia apocalíptica) para andar en ella.

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Para esa mañana había pactado una sesión de fotos con el gran Harry Castiblanco. Por el estilo de la moto, decidimos realizar la producción en un área pantanosa relativamente aislada para darnos cierta privacidad.

Cuando llegamos al lugar nos encontramos con las pistas mojadas y con mucho barro. Para nuestra sorpresa el sitio ya no ofrecía la privacidad que esperábamos, porque se está llevando a cabo una mega obra de construcción por la zona. Eso me obligó a andar sobre pistas dañadas por el agua y por el equipo pesado que transita con bastante frecuencia por ahí.

Para quienes estén considerando comprar una de estas, debo informarles que “la Bobber” es 1” más baja que la Scout regular en su parte trasera. Sus dos amortiguadores regulares posteriores ofrecen hasta 2” de recorrido. Esto se traduce en el sacrificio de suavidad y comodidad, sobre todo cuando rueda sobre pistas con desniveles y/o imperfecciones. Obviamente la razón de este ajuste es que diferenciar su presencia frente a la Scout es muy importante.

No hay nada como la perspectiva de un fotógrafo para apreciar detalles y Harry estuvo obsesionado con los discos perforados de sus frenos. Hasta ese momento no había prestado atención al tamaño de estos enormes rotores (298 mm de diámetro). Sus dimensiones, los 2 pistones al frente y 1 atrás explican la facilidad con la que la Scout se detiene a pesar de no contar con sistema de frenos electrónicos antibloqueo (ABS) ni control de estabilidad.


Otro detalle que destacó durante la sesión de fotos es que lleva un enorme radiador para enfriar su motor. Además, este cuenta con cierta protección contra escombros (fíjate en la piedra encajada a en ella).

No cabe duda que el resultado de esta sesión de fotos con la Indian Scout Bobber demuestra su belleza, ya que no hubo necesidad de limpiarle el barro de la zona.

Durante el tiempo que estuve con ella, recibí opiniones y comentarios variados de diferentes personas con diferentes apreciaciones, pero el común denominador fue: “ Bad Ass”.

La Indian Scout Bobber no es perfecta, pero sus imperfecciones la hacen perfecta. Para mí es un vehículo ideal para uso diario, ya que se desenvuelve muy bien bajo casi todo tipo de condiciones, ofrece una dinámica de conducción bastante divertida y por un precio bastante razonable (US$11,499).

A partir de mi interés inicial por esta máquina, el GRAN esfuerzo de Indian para enviarme esta motocicleta y las situaciones que tuvimos que superar para la producción de los elementos en esta crónica, no tengo duda que estuve destinado a probarla.

Me siento afortunado, luego de haber trabajado con la Bobber y con la Chieftan, ya que de alguna manera estoy cumpliendo con una pequeña parte en el renacimiento de esta gran marca americana. A medida que aprendo sobre su historia y la visión de Polaris para su futuro, mi respeto por ella aumenta.

Ya estoy impaciente y ansioso por disfrutar de otra Indian... nueva o clásica.

Agradecimiento especial:
Indian ( motocicleta)
Roland Sands ( chaqueta, guantes, pantalon y zapatos)
Scorpion EXO ( casco)


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