Mike Pence interrumpido por gritos al inicio de la votación
Mujeres ingresaron a los pasillos del Capitolio con gritos de protesta y el vicepresidente no pudo comenzar con los votos.

Mujeres ingresaron a los pasillos del Capitolio con gritos de protesta y el vicepresidente no pudo comenzar con los votos.
Se espera que el líder de la minoría demócrata en el Senado Charles Schumer tome la palabra en el pleno en pocos minutos y que luego hable el líder de la mayoría Mitch McConnell, con lo que se cerrará el debate sobre la nominación de Kavanaugh.
Al final, los senadores procederán a votar sobre la candidatura, que s e espera que sea aprobada por 51 votos a favor de la bancada republicana, salvo la senadora Lisa Murkowski, contra los 49 de los demócratas, a excepción de Joe Manchin.
La segunda mujer que acusó a Kavanaugh de conducta sexual inapropiada, Deborah Ramírez, acusó a los senadores de “ignorar deliberadamente” la conducta del juez y “hacerse la vista gorda” con sus señalamientos de que este se desnudó ante ella cuando eran estudiantes en Yale.
En un comunicado presentado a través de su abogado, Ramírez aseguró que el FBI se negó a hablar con los testigos que podían corroborar su historia.
La agencia entrevistó a Ramírez en la reapertura de la investigación de antecedentes que debió emprender luego de que los senadores llegaran a un compromiso para aprobar al nominado en el Comité Judicial y pasarlo al pleno.
El voto final en el pleno del Senado para confirmar a Brett Kavanaugh como magistrado de la Corte Suprema de Justicia se realizará a las 3:30 pm ET, según dijeron a Univision Noticias fuentes de la Cámara Alta.
Originalmente se esperaba que la votación se produjera cerca de las 5:00 pm, que es cuando se cumplen las 30 horas establecidas para el cierre del debate, de acuerdo con el voto preliminar que se realizó el viernes.
Pero es posible que no sea necesario todo ese tiempo, considerando que los republicanos han dejado que sean solo los demócratas los que tomen la palabra en el pleno para expresar su rechazo al nominado del presidente Trump.
Decenas de personas siguen concentrándose en las afueras de la Corte Suprema de Justicia a la espera del voto de confirmación de Brett Kavanaugh que deberá realizarse esta tarde en el Senado.
Carteles y cánticos en contra del nominado dominan la escena.
Se va intensificando la protesta frente a la Corte Suprema a la espera del voto pata confirmar a #BrettKavanaugh como magistrado pic.twitter.com/1CUkAg4Obe
— Carlos Chirinos (@carl_chirinos) October 6, 2018
Para el presidente Donald Trump, la aparentemente segura confirmación de Brett Kavanaugh como magistrado de la Corte Suprema es una importante victoria política que galvaniza su control sobre el Partido Republicano.
En la campaña electoral, Trump prometió llenar la corte con jueces conservadores y hasta hizo el insólito gesto de presentar una lista de posibles candidatos a esos escaños que él escogería llegado el momento de nominar a un magistrado. Primero lo logró en 2016 con Neil Gorsuch y ahora está a punto de hacerlo on Kavanaugh.
Es también un triunfo del presidente porque se le acredita haber rescatado la candidatura de Kavanaugh del mal momento que atravesó hace tres semanas cuando surgieron las acusaciones de agresión sexual, primero de la profesora Christine Blasey Ford y luego de dos mujeres más.
Hasta ese momento Trump se había mantenido ‘presidencialmente’ al margen del proceso de confirmación, pese a que los demócratas trataron de ponerle todas las trabas posibles, en parte porque desconfiaban de la filosofía judicial conservadora del nominado y en parte porque no olvidan la afrente al presidente Barack Obama, a quien los republicanos no permitieron nombrar a Merrick Garland para ocupar el escaño del fallecido Antonin Scalia que terminó en manos de Gorsuch.

Con el surgimiento de las acusaciones Trump dejó de lado la prudencia y se metió de lleno en el proceso, denunciando la “operación de asesinato político” de los liberales, lo que terminó convirtiéndose en el argumento de la defensa de los promotores de Kavanaugh y de él mismo cuando asumió con tintes politizados su propia defensa.
Trump fue más allá al burlarse del testimonio que ofreció Christine Blasey Ford al Comité del Senado, una movida que cayó mal entre muchos por el irrespeto que implica para víctimas de violencia sexual, al punto que congresistas de su partido fustigaron al presidente.
Pero Trump estaba siendo fiel a sí mismo y al optar por el estilo combativo terminó alentado al resto de los republicanos a no ceder en el esfuerzo de poner a Kavanaugh en la Corte Suprema.
Lo hizo a costa de profundizar aún más la división política que padece la sociedad estadounidense, pero este puede ser uno de esos casos en los que para los victoriosos el fin justifica los medios.
Mientras en el Senado los demócratas siguen ofreciendo sus discursos explicando por qué se oponen a Brett Kavanaugh, a las afueras del Capitolio y la vecina Corte Suprema de Justicia se van concentrando grupos de manifestantes para expresar su rechazo al inminente nombramiento del juez como magistrado del Supremo.
Al frente de la Corte Suprema un grupo exhibe carteles advirtiendo que la pelea "No se acaba" con la inminente confirmación de #BrettKavanaugh pic.twitter.com/cSvvehk4CR
— Carlos Chirinos (@carl_chirinos) October 6, 2018
Los senadores han estado toda la noche del viernes y la madrugada del sábado ofreciendo discursos en los que han explicado sus posturas sobre el juez Brett Kavanaugh, su historial profesional, las acusaciones de agresión sexual hechas en su contra y el ‘temperamento judicial’ que algunos aseguran que demostró no tener durante la última audiencia ante el Comité Judicial.
Varios senadores demócratas ofrecieron sus discursos -que quedan como un gesto simbólico- una vez que quedó claro que los republicanos aseguraron los 51 votos necesarios para confirmar como magistrado de la Corte Suprema al nominado por el presidente Donald Trump.
Estas extraordinarias intervenciones a horas pocas acostumbradas para una sesión parlamentaria son aprovechadas por los senadores para quedar en el registro y para movilizar su base política frustrada por no habewr logrado bloquear la nominación.
“Mañana nos enfrentamos a una derrota, pero no debemos sentirnos derrotado (…) Puede sentirse como una derrota, pero no toda esperanza está perdida”, dijo con la mirada fija en la cámara que registraba su discurso el senador por Nueva Jersey Corey Booker, considerado como un potencial candidato a la presidencia por el Partido Demócrata.
El que Booker hablara a la cámara es comprensible si se considera que ya hacia la tarde del viernes los senadores presentes en el pleno de la cámara eran pocos y los que tomaron la palabra estaban hablando a la presidencia de la sesión y a un puñado de asistentes. Sus palabras estaban dirigidas más a los medios que a los presentes.
Los senadores están aprovechando las 30 horas de debate que quedaron establecidas la mañana del viernes cuando votaron por cerrar deliberaciones sobre Kavanaugh y proceder al voto final, que deberá suceder en la tarde de este sábado.
Los dos discursos mas esperados los dieron las republicanas Susan Collins, de Maine, quien respaldará a Kavanaugh, y su coelga de Alaska Lisa Murokowski, quien explicó por qué no acompañará a su partido para confirmar al juez.
Mientras Collins disfrutó de una nutrida audiencia en la cámara cuando habló cerca de las 3:00 pm ET, Murkowski no gozó del mismo público cuando tomó su turno a primeras horas de la noche del viernes.
Según cifras de la Policía del Capitolio citadas por CNN la cuenta va así:
Ana María Archila, la activista que se enfrentó al senador por Arizona, Jeff Flake, la semana pasada reclamándole su apoyo a Brett Kavanaugh, intentó dialogar con otros senadores republicanos y este viernes se acercó al senador John Neely Kennedy. Después de hablarle, no pudo contener las lágrimas por la frustración.

La republicana aseguró este viernes que aunque Kavanaugh no afectaría a los ciudadanos de Alaska, el estado que representa, las acusaciones de agresión sexual debieron ser consideradas desde el inicio. "Me preocupa que esta vaya a ser nuestra nueva normalidad".
"Un juez debe actuar con el mayor nivel en todo momento", reclamo en tono pausado la senadora, al mencionar valores como la integridad, la imparcialidad y la responsabilidad.
Murkowski aseguró que un juez debe actuar de forma "que promueva la confianza pública en todo momento (...) Es muy importante que tengamos confianza en al menos una de las ramas de nuestro gobierno".
"Aunque se sentará en la Corte Suprema sin mi voto, es mi esperanza que mantenga el más alto nivel, que sea un árbitro justo", dijo. Luego explicó que cree que es un buen hombre, pero que "por mi conciencia, no puedo concluir que él es la persona correcta para la Suprema Corte en este momento".
"Necesitamos llevar a estos sobrevivientes a un lugar donde puedan sentir que se curan (...) Es duro curarse", dijo sobre las víctimas que denunciaron agresiones sexuales del juez Kavanaugh y en general. "Necesitamos hacerlo mejor y ya".
Susan Collins, republicana por Maine que era clave para otorgar los votos al juez Kavanaugh para la Corte Suprema, anunció en un largo discurso que votará que sí.
Al terminar la alocución de Collins, la exdirectora de Comunicaciones de la Casa Blanca en la era Obama, Jennifer Rene Psaki, hizo una pregunta en Twitter: "¿Quién quiere competir para el Senado en Maine? Habrá un ejército de seguidores contigo".
La respuesta llegó nada menos que de Susan Rice, la ex asesora de Seguridad Nacional de Barack Obama. "Yo", dijo Rice.
— Susan Rice (@AmbassadorRice) October 5, 2018
Maine es un estado progresista. Collins es una republicana moderada que ha dado votos claves en contra de iniciativas de su propio partido por ejemplo en favor de proteger el sistema de salud heredado del presidente Barack Obama, llamado “Obamacare”.
Collins representa a Maine desde 1997 y su escaño será renovado en 2020, por lo que su voto a favor de Kavanaugh en este momento no ha estado tan ligado a la elección por vernir en noviembre.
Según un sondeo elaborado en agosto por la firma PPP, un 47% de los votantes de Maine dicen que sería menos probable que voten por Collins si apoya a Kavanaugh, mientras que solo un 31% dice que votaría por ella si da el sí al juez.
Otro prominente ciudadano de Maine también se pronunció en Twitter. El famoso escritor Stephen King, que tiene casi 5 millones de seguidores en Twitter y que suele hacer comentarios políticos de corte progresista dijo:
"Susan Collins dijo que ella va a votar para confirmar a Kavanaugh, parcialmente porque el hombre que mintió repetidamente en sus audiencias de confirmación le dijo a ella que él considera Roe es jurisprudicencia. Senadora Collins, todavía hay tiempo para que usted cambie de opinión y haga lo correcto", dijo. Con "Roe", King se refiere a Roe vs. Wade, el caso que llegó a la Corte Suprema en los años 70 y permitió que las mujeres puedan decidir abortar.
Susan Collins says she will vote to confirm Kavanaugh, partially because the man who lied repeatedly in his confirmation hearings told her he considered Roe “settled law.” Senator Collins, there is still time to change your mind and do the right thing.
— Stephen King (@StephenKing) October 5, 2018
Joe Manchin, senador demócrata por Virginia Occidental, anunció este viernes que votará 'sí' a la confirmación del juez Brett Kavanaugh. El anuncio lo realizó en un comunicado publicado en su cuenta de Twitter luego del discurso de la republicana Susan Collins, donde indicó que su voto también será afirmativo.
Con su decisión , ya son previsiblemente 51 senadores los que darán su apoyo al nominado de Donald Trump para la Corte Suprema, de manera que Kavanaugh conseguiría el puesto vitalicio en la máxima institución judicial del país.
I will vote to support Supreme Court nominee Judge Brett Kavanaugh. pic.twitter.com/1FfuMTOZz8
— Senator Joe Manchin (@Sen_JoeManchin) October 5, 2018
"Desde el inicio de este proceso, prometí a mis electores que miraría en profundidad al pasado del juez Kavanaugh y que decidiría mi voto en función de los hechos delante de mí", inicia la nota.
Pese a que Manchin reconoce que tiene " reservas sobre este voto dadas las serias acusaciones contra Kavanaugh y el temperamento mostrado en la audiencia", afirma que el juez "es un cualificado jurista que seguirá la Constitución" y por eso votará afirmativamente para su confirmación.
Poco después de este anuncio, activistas contra la confirmación de Kavanaugh fueron a su oficina y comenzaron a gritar "Vergüenza, vergüenza" y "Míranos, míranos".
Susan Collins, republicana por Maine, anunció que su voto será positivo para la confirmación del juez elegido por Donald Trump para la Corte Suprema programada para este sábado.
Así, allana el camino para que Brett Kavanaugh se convierta en el nuevo magistrado de la corte más importante de EEUU.
Collins era uno de los cinco votos decisivos para la confirmación de Kavanaugh debido a que la votación en el Senado está casi completamente partidizada: los demócratas se inclinan por no confirmarlo mientras que los republicanos quieren hacerlo cuanto antes.
Collins había votado a favor del cierre de debate la mañana de este viernes. La senadora por Maine representa a un estado progresista desde 1997 y solo se enfrentará a la reelección en 2020, por lo que sus consideraciones en este momento pueden ser menos electorales.
Su voto fue crucial en 2016 para derrotar la iniciativa de su propio partido para desmontar el sistema de salud heredado del presidente Barack Obama, el llamado “Obamacare”.
Según un sondeo elaborado en agosto por la firma PPP, un 47% de los votantes de Maine dicen que sería menos probable que voten por Collins si apoyara a Kavanaugh. Solo un 31% dice que se pronunciaría a favor de la confirmación del juez.
Tras la nominación de Kavanaugh, activistas progresistas abrieron una recaudación de fondos que aseguran que darán al contrincante de Collins si esta llegara a votar por el nominado de Trump.































