Traición, el nuevo término legal que suena en el 'Rusiagate'

Donald Trump Jr. ha aportado lo que hasta ahora parece ser la prueba más contundente sobre la posible coordinación o colusión entre la campaña republicana y Rusia para afectar la candidatura de Hillary Clinton. Y para algunos va más allá de la obstrucción de la justicia o un simple delito electoral.
11 Jul 2017 – 6:28 PM EDT

"Estamos más allá de obstrucción de la justicia. Esto se mueve al perjurio, falso testimonio e incluso potencialmente traición”, dijo este martes a los periodistas el senador demócrata Tim Kaine al comentar sobre las revelaciones de una reunión que tuvo el hijo de Donald Trump con una abogada supuestamente vinculada al Kremlin para obtener información del gobierno ruso que podría perjudicar a Hillary Clinton.

Kaine, quien fue compañero de la fórmula de Clinton como candidato a la vicepresidencia, reconoce que nada está demostrado, pero que la publicación que hizo Trump Jr. del intercambio de correos que tuvo con el promotor musical Rob Goldstone podrían ser la prueba de un crimen.

“Es evidente que Donald Trump Jr. entendía que estaba tratando de influenciar la elección (…) es una gran sorpresa y más evidencia para la investigación seguro”, dijo Kaine a Jorge Ramos en una entrevista para su programa dominical Al Punto, que transmite Univision.

El propio Trump Jr. ha aportado lo que parece ser la prueba más contundente hasta ahora sobre la posible coordinación o colusión entre la campaña republicana y Rusia para afectar la candidatura de Clinton.


En el mail del 2 de junio de 2016, Goldstone le ofrece información que puede “incriminar” a la demócrata proveniente de la fiscalía rusa que sería “parte de Rusia y el apoyo de su gobierno por el Sr. Trump”.

Algo a lo que Trump Jr. responde ese mismo día con una “Me encanta, especialmente despúes en el verano”, en aparente referencia a los venideros meses cuando empezaría la campaña presidencial una vez nominados oficialmente los candidatos de los partidos.

“Esto es traición. Él debió haber sabido que la única manera como Rusia podría obtener semejante información era espiando”, escribió en su cuenta Twitter Richard Painter, abogado que trabajó en la oficina de ética de la Casa Blanca de George W. Bush.

El artículo tres de la Constitución de EEUU define traición como “hacer la guerra contra el país, o en sumarse a sus enemigos, dándoles la ayuda y alivio”.

La portavoz presidencial Sarah Huckabee Sanders dijo este martes que introducir el concepto de “traición” en la discusión sobre la injerencia rusa en las elecciones es “ridículo”.

“Creo que esos nuevos términos son ridículos”, dijo Sanders en un encuentro fuera de cámaras con la prensa en la Casa Blanca este martes, tras leer un también escueto comunicado del presidente aplaudiendo la "transparencia" de su hijo mayor.

¿Llama Rusia? Llama al FBI

“Cuando los rusos llaman o alguien llama de parte de los rusos y ofrece información humillante sobre una ex secretaria de Estado que es una candidata presidencial, a la primera persona que llamas es al FBI”, dijo Painter al canal de noticias MSNBC.

“No me interesa si eres republicano, como yo, o demócrata. Llamas al FBI. La última cosa que haces es ir a encontrarte con los rusos para tratar de conseguir esa información humillante”


De hecho, hay precedentes: en 2000, la campaña presidencial de Al Gor
e entregó al buró un paquete que recibió anónimamente en el que estaba una grabación y más de 120 páginas de los preparativos del republicano George W. Bush para debatir con el entonces vicepresidente de Bill Clinton.

Tras meses de acusaciones de los republicanos sobre el supuesto espionaje por parte de los demócratas, la investigación del FBI finalmente condujo a Juanita Lozano, quien trabajaba en el equipo de medio de la campaña de Bush.

En 1980, la campaña de Ronald Reagan recibió materiales similares sobre el aspirante demócrata a la reelección Jimmy Carter, pero no fue sino hasta dos años después que fue revelado. Las investigaciones de Departamento de Justicia y del Congreso no lograron establecer fuentes ni si se cometió algún delito.

El posible delito

La ley estadounidense indica que es un crimen solicitar o aceptar algo de valor de fuentes extranjeras, como indica en su página web la Comisión Federal Electoral (FEC) que regula los procesos electorales en el país.

“Hacer cualquier contribución o donación de dinero u otra cosa de valor, o hacer cualquier gasto, gasto independiente o desembolso en conexión con cualquier elección federal, estatal o local en EEUU”, están entre las cosas que los extranjeros no pueden hacer en una campaña en EEEUU, según indica la página web de la FEC.

Está claro que no se puede recaudar fondos de campaña en el exterior, aunque en 2016 la campaña de Trump envió varios mensajes a extranjeros, según denunciaron a la FEC en su momento grupos ciudadanos de supervisión)

En este caso, la información “humillante” que ofrecían lo rusos podría constituir algo de “valor” y caer bajo la tipificación del delito. Además, si fue obtenida mediante espionaje a ciudadanos estadounidenses, la intención de usarla por parte de la campaña de Trump, conformaría también un crimen.

Hasta ahora Trump Jr. no está siendo investigado dentro de la trama del llamado ‘Rusiagate’, pero las nuevas revelaciones lo han hecho interesante para al menos los demócratas de algunos de los comités del Congreso que investigan la trama y que han dicho querer hablar con el empresario. Con seguridad habrá caído también bajo la lupa del fiscal especial Robert Mueller.

En fotos: El esperado encuentro entre Vladimir Putin y Donald Trump

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