Torturas, denuncias y una solicitud de arresto: esta es Gina Haspel, la elegida de Trump para dirigir la CIA

De ser confirmada, será la primera mujer en dirigir la poderosa Agencia Central de Inteligencia de EEUU. Pero su vínculo con las torturas y los excesos en la lucha antiterrorista de tiempos de George W. Bush hace que tenga denuncias en su contra en Alemania, una alilado de Washington.

ACLARATORIA: En este artículo se hace referencia a una investigación de ProPublica del año 2017 en la que se indica que Gina Haspel manejaba una cárcel clandestina de la CIA en Tailandia en 2002 durante el interrogatorio del líder de Al Qaeda Abu Zubayda, cuya tortura habría supervisado. ProPublica presentó el 15 de marzo de este año (dÍas despúés de esta publicación) una corrección y una disculpa por lo que determinó que era una interpretación errada de documentos, declaraciones y cronogramas. Haspel si estuvo a cargo de la prisión tailandensa, pero asumió el mando a fines de octubre de 2002, cuando el interrogatorio de Zabayda había finalizado. La nota de ProPublica es correcta cuando refiere que bajo su mando se torturó a otro prisionero, Abd al-Rahim al-Nashiri, y que luego presionóy logró que se destruyeran videos que evidenciaban el uso de las llamadas 'técnicas mejoradas de interrogatorio' con que el gobierno de George W Bush uso para describir la tortura, una práctica que actualmente está ilegalizada. Incorporamos esta aclaratoria para contextualizar correctamente esta nota. - NdR

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Este martes hubo movimientos bruscos en Washington DC: en el mismo tuit que el presidente Donald Trump anunció el despido de Rex Tillerson, el hombre con el cargo diplomático más importante del país, y que lo reemplazaba con Mike Pompeo, director de la CIA postuló para dirigir la agencia a su hasta ahora subdirectora, Gina Haspel.

Toda una peculiaridad histórica, no solo porque si el Senado la confirma se convertirá en la primera mujer en dirigir la poderosa agencia central de inteligencia, sino porque puede enfrentar una orden de arresto en un país aliado, Alemania, por su trabajo como agente clandestina en la lucha contra el terrorismo de tiempos de George W. Bush.

Haspel está vinculada al manejo de las prisones secretas de la CIA y de las ilegalizadas "técnicas de interrogatorio mejoradas", con las que el gobierno de Bush se refería a lo que casi todos consideraban torturas.

En 2017, cuando fue nombrada subdirectora de la CIA, el Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos ( ECCHR) con sede en Berlín pidió a fiscales federales alemanes una orden de arresto en su contra.

Originalmente el ECCHR presentó cargos contra agentes desconocidos en diciembre de 2014, pero en 2017 el nombramiento de Haspel le puso 'nombre' a la denuncia sobre "algunos de los eventos ya conocidos que ahora se le pueden atribuir a ella", en referencia a las torturas.

"El fiscal federal agregó nuestra denuncia penal contra Haspel a su examen preliminar sobre torturas de la CIA, que existe desde que el Comité del Senado de EEUU publicara en su resumen ejecutivo sobre el tratamiento de detenidos por la CIA en diciembre de 2014", detalla a Univision Noticias Andreas Schüller, coordinador en Berlín del Programa Internacional de Crímenes y Responsabilidad de ECCHR. Dice que ECCHR pidió "una investigación criminal conjunta del programa de tortura de la CIA y el ejército de EEUU entre 2002 y 2006".

La confirmación de Haspel en el Senado promete ser controversial. Una agente con un rol importante vinculado a torturas en el extranjero, violación de leyes internacionales y hasta de la soberanía de países, además de la posterior destrucción de la evidencia, garantizan el choque con algunos senadores demócratas y alguno republicano.

Interrogatorios "mejorados"

En épocas del expresidente George W. Bush tras el atentado de las Torres Gemelas de Nueva York, en 2001, la tortura, bajo el concepto de "técnicas mejoradas de interrogatorio", se sistematizó con la aprobación legal del Departamento de Justicia. Fue una práctica que la administración de Barack Obama volvió a ilegalizar.


Haspel, que hizo buena parte de su carrera como agente encubierta tiene un perfil apegado al programa denominado "entregas extraordinarias" bajo el cual los sospechosos capturados eran entregados a gobiernos extranjeros y mantenidos en instalaciones secretas bajo torturas de la agencia en los llamados "sitios negros" o prisiones secretas.

Un caso puntual que involucra a Haspel sucedió en 2002, cuando supervisó una prisión secreta en Tailandia que torturaba a dos sospechosos de terrorismo, Abd al-Rahim al-Nashiri y Abu Zubayda.

Este último, capturado en una redada en Pakistán en marzo de 2002, fue interrogado 83 veces en un mes, lo golpearon contra las paredes, le impidieron dormir y lo encerraron en una caja del tamaño de un ataúd. "Perdió el conocimiento luego de practicarle el 'submarino' o ahogamiento simulado (una técnica en la que se sumerge repetidas veces la cabeza del interrogado en agua hasta el límite de la asfixia). Médicos tuvieron que revivirlo", indica un informe de ProPublica del año pasado. Después de estos procedimientos, los interrogadores calcularon que Zubayda no tenía ninguna información útil que proveer.

El informe original de ProPublica, publicado en febrero de 2017 a raíz del nombramiento de Haspel como segunda de la agencia, detalló que documentos sobre los tormentos padecidos por Zubayda indican que Haspel era directo.

"Como jefa de la base (...) Haspel firmó muchos de los cables enviados desde Tailandia a la CIA que cuentan el interrogatorio de Zubayda aunque la versión desclasificada de esos documentos editan el nombre del funcionario", informa ProPublica. Haspel, aún "viendo como Zubayda vomitaba, se desmayaba y se orinaba sobre sí mismo mientras estaba esposado", permitió que el proceso continuara durante casi tres semanas.

En marzo de 2018 ProPublica reconoció que ese dato era errado porque ella se hizo cargo de la prisión clandestina en octubre de 2002, cuando ya el interrogatorio al sospechoso había terminado.

De todos modos, con seguridad su proceso de confirmación ante el Comité del Senado se centrará en el interrogatorio de Abd al-Rahim al-Nashiri, que empezó en noviembre de 2002, cuando Haspel ya manejaba la prisión clandestina.

Al-Nashiri era acusado de ser el responsable del ataque en 2000 contra el destructor USS Cole en Yemen que dejó 17 muertos. De acuerdo con versiones publicadas en The New York Times, fue sometido a ahogamiento simulado o "submarino" unas tres veces con el conocimiento de Haspel.

Tanto Zubayda como Al Nashiri siguen detenidos en Guantánamo y pertenecen al grupo de 17 "detenidos de alto valor" recluidos en la prisión miitar estadounidense ubicada en Cuba.


Tras las prácticas, Haspel buscó que "el sujeto esté aislado e incomunicado por el resto de su vida", indica el trabajo de ProPublica en el que se cita las memorias de José Rodríguez, quien era jefe de contraterrorismo de la CIA. Aunque Rodríguez no identifica a Haspel, los conocedores entienden que la "oficial femenina" a la que se refiere es la hoy subdirectora de la agencia . Zubayda está actualmente encerrado en Guantánamo. Incomunicado.

Los videos de la CIA sobre la tortura fueron destruidos en 2005 siguiendo órdenes de un cable redactado por Haspel, según la investigación, aunque la agencia sostuvo que la decisión de destruir las grabaciones fue de Rodríguez, de quien Haspel era en ese momento jefa de personal.

El pasado de Haspel

Expertos indican que la nominación de Haspel podría resultar controvertida debido a su papel en el programa de 'técnicas de interrogatorio mejoradas' impulsado por la administración Bush.

"Los demócratas en el Senado se opondrán a la nominación de manera bastante ruidosa y los votos probablemente se dividirán de modo partidista", dice a Univision Noticias Tom Brister, profesor del Departamento de Política y Asuntos Internacionales de la Universidad Wake Forest de Carolina del Norte y añade: "Debido a que Richard Burr, el presidente republicano del Comité de Inteligencia, apoya su nominación, es probable que sea confirmada con bastante rapidez aunque mucho depende de lo que pueda revelarse en las audiencias".

"Es esperable que los demócratas se opongan a su nominación como bloque, por lo que necesitará todos los votos republicanos. Mucho de eso dependerá de los disidentes en el Partido Republicano que criticaron las políticas de Bush, especialmente John McCain y Rand Paul", detalla Brister.

Tras las elecciones presidenciales, Trump dijo en una entrevista que fue persuadido por su secretario de Defensa, James Mattis, sobre no volver a instaurar la tortura. Finalmente no se avanzó con el borrador de una orden ejecutiva que pedía a las agencias de inteligencia que consideraran reanudar el "interrogatorio mejorado" de los sospechosos de terrorismo.

Al mando de la CIA, Pompeo ha dicho que por ejemplo el 'submarino' y otras técnicas ni siquiera pueden ser considaradas como tortura, justamente la posición legal que asumió la Casa Blanca de Bush.

La promoción de Haspel seguramente cuenta con la aprobación de muchos dentro de la agencia. " Es una funcionaria de carrera en ascenso en los últimos años, con vasta experiencia que además goza de mucho respeto entre sus compañeros", señala Brister.

Pero organismos de defensa de Derechos Humanos manifestaron inquietud. "(Pompeo) debe explicarle al pueblo estadounidense cómo su promoción de alguien supuestamente involucrado en el funcionamiento de un sitio de tortura se alínea con propias promesas juradas ante el Congreso de que rechazará todas las formas de tortura y abuso", dijeron a The New York Times desde la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU).

Haspel fue elegida para dirigir la unidad de operaciones clandestinas de la CIA en 2013, pero la senadora por California, Dianne Feinstein, la demócrata de alto rango en el Comité de Inteligencia del Senado bloqueó la promoción debido a la historia de tortura de la nominada.

Denuncias internacionales

La noticia del nombramiento de Haspel para encabezar la CIA, reactivó las denuncias en su contra del Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos ( ECCHR). Se informó que fiscales federales alemanes en Munich están revisando la solicitud de arresto hecha el año pasado.

De ser aprobada, implicaría que si eventualmente visitara Europa, Haspel podría estar en posición incómoda porque, según detalla Schüller, "ella podría (ser detenida). Todos los estados tienen la obligación legal por la convención de las Naciones Unidas contra la tortura de arrestar a los sospechosos de estas prácticas", indica.

Sin embargo, muchos señalan que sería algo poco probable que un estado europeo aliado de Washington ordene la detención de un alto cargo del gobierno estadounidense que esté en funciones. Aparte, es de esperar que si Haspel viajaría bajo la protección de un pasaporte diplomático.

Schüller opina que " la nominación de Haspel es el resultado de la falla de anteriores administraciones de EEUU que no hayan puesto la responsabilidad legal como una prioridad, y también de los aliados europeos".

El proceso de confirmación de Haspel promete abrir viejas heridas, muchos rencores y algunas verguenzas que dejó la mano amplia con la que el anterior gobierno republicano afectó derechos humanos mínimos en aras de la "seguridad nacional", un concepto que el gobierno de Trump ha desempolvado.

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