Política

"Miente para justificar su obsesión por el muro": la contundente respuesta a Trump desde El Paso

En el discurso del Estado de la Unión, el presidente afirmó que esa ciudad texana pasó de ser una de las más peligrosas de Estados Unidos a una de las más seguras tras erigir la valla fronteriza. La afirmación, que contradice las cifras oficiales de criminalidad, no sentó nada bien en El Paso. Allí, políticos, empresarios y activistas le piden a Trump no hacer campaña con mentiras.
7 Feb 2019 – 11:04 AM EST

De un lado del río Grande, una de las ciudades más violentas de México y del mundo: Ciudad Juárez; del otro, una de las más seguras de Estados Unidos: El Paso. Para el presidente Donald Trump y su equipo, el motivo es claro: el muro fronterizo que, alega, hizo reducir considerablemente los índices de criminalidad en la ciudad texana y así se lo hizo saber al país en el discurso del Estado de la Unión.

Pero en las tranquilas calles de El Paso aseguran que el mandatario está muy equivocado y que el muro no obró ningún milagro porque la ciudad ya era segura antes de que lo construyeran, una percepción que respaldan las estadísticas.

"La ciudad fronteriza de El Paso, Texas, solía tener tasas extremadamente altas de delitos violentos, una de las más altas del país y era considerada una de las ciudades más peligrosas. Ahora, con una poderosa barrera en su lugar, El Paso es una de nuestras ciudades más seguras del país”, aseguró el presidente el martes en el Congreso.

No es la primera vez que la Casa Blanca usa a El Paso como ejemplo para promover una promesa de campaña de Trump que le está costando hacer realidad: la expansión del muro a lo largo de las casi 2,000 millas de territorio que divide a ambos países. La secretaria de prensa del presidente, Sarah Huckabee Sanders, ya lo había sugerido en el pasado.

Pero escuchar al propio Trump hablando ante la nación de El Paso en un comentario en el que vincula indirectamente la migración con el crimen y que consideran falso desató fuertes críticas en la ciudad texana.

"Miente para justificar su obsesión por el muro"

Los primeros en mostrar su descontento fueron los políticos que recurrieron a las redes sociales para combatir la afirmación del presidente.

"Miente. El presidente vuelve a mentir y a usar el discurso del Estado de la Unión para esparcir falsedades de nuestra querida ciudad de El Paso. La verdad es que El Paso ha sido una de las ciudades más seguras en el país desde hace mucho antes de que el muro fuera construido en 2008", escribió la congresista demócrata Veronica Escobar en su cuenta de Twitter.

Y en otro mensaje compartió dos noticias de los años 2000 y 2003 que mostraban a la ciudad como la segunda y la tercera más segura de Estados Unidos, años antes de la expansión de la valla fronteriza a finales de esa década.


Poco después, el alcalde de la ciudad, Dee Margo, alzó su voz en esa misma red social para recordar enfáticamente que El Paso nunca fue una de las ciudades más peligrosas de Estados Unidos, como alega el presidente.

"Hemos tenido la valla por diez años y ha impactado a la migración ilegal y ha frenado la actividad criminal. Pero NO es lo único que la disuade. Los organismos de seguridad de nuestra comunidad nos siguen manteniendo seguros", escribió.


El sheriff de El Paso, Richard Wiles, también cargó contra Trump por sus declaraciones en el Estado de la Unión: "Es triste escuchar al presidente Trump diciendo falsedades sobre El Paso en un intento de justificar la construcción del muro de 2,000 millas", afirmó al recordar que la ciudad nunca había sido declarada una de las más peligrosas del país.

"Trump miente a la nación sobre El Paso en el Estado de la Unión", dijo por su parte Fernando García, director de la organización Border Network for Human Rights (BNHR). "Distorsiona abiertamente los hechos y la realidad de nuestra región fronteriza para justificar lo injustificable: su absurda obsesión por el muro fronterizo. El Paso ha sido declarada la ciudad más segura mucho antes de la construcción de su ridículo muro", afirmó.

Criminalidad vs muro: las cifras

Catalogada como una de las ciudades más seguras del país, las cifras de crimen del FBI llevan años colocando a El Paso en la cabeza de la lista de ciudades de 500,000 residentes o más con la “tasa de delincuencia más baja”.

Según reportes de la Oficina del Sheriff del Condado de El Paso y el Departamento de Policía de El Paso, la tasa de delitos violentos bajó a partir de 1993, luego de un punto máximo de más de 6,500 delitos violentos anuales.

Según Víctor Manjarrez, director del centro de Leyes & Comportamiento Humano de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) y exjefe de la Patrulla Fronteriza, el descenso de los delitos violentos en la ciudad coincide con la puesta en marcha de la operación ‘Hold the Line’ en septiembre de 1993 que, entre otras medidas, contemplaba por primera vez el uso de barreras como herramienta para hacer cumplir la ley en la frontera.

"El jefe (de la Patrulla Fronteriza) Silvestre Reyes reparó y construyó nuevas verjas en el área metropolitana de El Paso. Desde entonces, las tasas de homicidios se han mantenido relativamente estables con fluctuaciones y los crímenes violentos han disminuido considerablemente desde 1994", apunta Manjarrez en un email enviado a Univision Noticias.

Según los datos del FBI, el número de crímenes se redujo más del 34% entre 1993 y 2006, año en el que el gobierno de George W. Bush autorizó la expansión de la cerca en esa frontera que, junto al río Grande, separa a El Paso de Ciudad Juárez.

Ya con la valla en construcción en 2008, los delitos aumentaron aunque levemente, hasta 2012 como muestran estos datos del Departamento de Policía de El Paso:


El profesor Manjarrez era el jefe de la Patrulla Fronteriza en el área de El Paso cuando se construyó la nueva verja en 2008. Dice que los efectos inmediatos que tuvo fue el descenso de entradas de indocumentados, así como del "caos y el desorden en el centro de la ciudad" y sobre todo de "los pequeños robos", lo que quitó presión a la policía de El Paso.

Y aunque cree que la verja sí que cumplió un papel en la reducción de ese tipo de crímenes, considera que una barrera o muro no funcionaría en toda la frontera. “Degraciadamente, no creo que haya una sola solución para la seguridad fronteriza que pueda impactar en el crimen en los 24 condados de la frontera sur. Creo que una barrera fronteriza en áreas urbanas ayuda a reducir el caos y el desorden de la migración incontrolada" en combinación con personal y tecnología, apunta.

El secreto: una comunidad unida y transfronteriza

Pero en una comunidad como El Paso donde la gente interactúa constantemente con sus vecinos del lado mexicano, la población no cree que el muro sea la solución a los problemas, como apunta Irasema Coronado, profesora de Ciencias Políticas de la UTEP, quien lamenta que Trump haga declaraciones en sus discursos sin tener evidencias de lo que dice.

"Con la construcción de las primeras barreras y vallas, lo que se notó en los años 90 fue que ya no venían personas de México a comprar cosas y eso afecta al mercado. El Paso siempre ha sido una de las ciudades más seguras de Estados Unidos antes y después de que lo han puesto", afirmó Coronado en declaraciones a Univision Noticias.

Para ella, el secreto de los bajos niveles de criminalidad de El Paso es la vida en comunidad y familiar que llevan los vecinos. "La gente es muy amigable, se conocen unos con otros. Es una comunidad muy unida, muy abierta y muy solidaria", afirmó.


Por su parte, Fernando García de BNHR asegura que si El Paso es una ciudad segura no es gracias a muros ni a la criminalización y persecución de migrantes. "Hicimos El Paso seguro construyendo relaciones de confianza entre las agencias de seguridad y las comunidades a las que sirven, incluyendo a todo el mundo en la comunidad (...) reconociendo donde están las amenazas reales y los desafíos e invirtiendo en las soluciones para atacar la causa de los problemas", afirmó en un comunicado.

El activista asegura que los vecinos de El Paso se sienten ofendidos "por la manera en que el presidente usa a su comunidad para avanzar en su agenda racista y xenófoba".

Y las críticas a Donald Trump le llegaron al presidente incluso de su propio bando. Identificado como republicano, Jon Barela, presidente de The Borderplex Alliance –una ONG dedicada a promover los negocios en la zona binacional de Ciudad Juárez, El Paso y Nuevo México– lamentó los "comentarios falsos" del presidente sobre El Paso que afectan negativamente a la creación de empleos y el desarrollo de negocios.

"Aunque apoyamos la seguridad fronteriza, usar datos falsos e información no verificada no le da ningún servicio a los estadounidenses y limita el crecimiento de nuestra región y nuestro país", afirmó Barela en Twitter.

Además, aprovechó para invitar al presidente Trump a conocer la realidad de la ciudad fronteriza de primera mano, el próximo lunes 11 de febrero cuando prevé visitar El Paso en un acto de campaña para promover su reelección en 2020.

Trump visita El Paso la próxima semana

"Esta es una oportunidad para que vea de primera mano que somos una de las ciudades más seguras de EEUU, próspera y un modelo de cómo crear oportunidades, trabajos y esperanza en los dos lados de la frontera", escribió Barela.


El viaje a la ciudad texana se producirá sólo cinco días antes del 16 de febrero, la fecha en la que partes del gobierno se quedarán sin financiación de nuevo, lo que podría llevar a un nuevo cierre del ejecutivo si el presidente no llega a un acuerdo con los demócratas en el Congreso respecto a los fondos para la expansión del muro fronterizo.


Y todo hace prever que, pese a las críticas y a que las cifras le contradicen, Trump volverá a usar El Paso como ejemplo de éxito de que las barreras funcionan.

“El presidente continúa su lucha por una frontera más segura y no hay mejor lugar para demostrarlo que El Paso", dijo Michael Glassner, director ejecutivo de la campaña de Trump. "Está deseando visitar a los patriotas de Texas que están en primera línea en su lucha contra las fronteras abiertas de los demócratas que permiten drogas, crimen y tráfico sexual cada día".

Por eso, desde El Paso insisten en que el presidente debe recorrer la frontera con los vecinos para que le muestren la verdadera cara de este territorio binacional, donde un lado no se entiende sin el otro.

"Lo bueno sería que personas de veras transfronterizas y binacionales le dieran a él el tour de la frontera. No nomás que se los den los de la Patrulla Fronteriza", apunta la profesora de la UTEP Irasema Coronado al presumir de que la de El Paso y Juárez es una de las fronteras con más comercio e interacción y una de las más pacíficas del mundo.

"Para otros países, este es un modelo", dice orgullosa. "En el pasado el Departamento de Estado ha traído a gente de otros países para mostrar la interacción y cómo colaboramos con asuntos medioambientales, de comercio, culturales... Hay buena relación y se tiene que seguir trabajando".

📷Los rostros de Améxica: la vida en el límite entre México y Estados Unidos

Loading
Cargando galería
Publicidad