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Los puntos débiles del contraataque de Trump contra las acusaciones de Comey

El mandatario acusó al exdirector del FBI de mentir durante su comparecencia en el Senado y se mostró dispuesto "100%" a prestar declaración bajo juramento, pero su apuesta por redoblar la apuesta conlleva altos riesgos.
9 Jun 2017 – 1:47 PM EDT

El presidente Donald Trump quiere despejar la nube que se ha posado sobre su cabeza y que se volvió aún más negra tras la comparecencia del exdirector del FBI James Comey en el Senado. Pero aunque quizás su defensa sea suficiente para la base leal de partidarios, es improbable que convenza a muchos otros observadores.

Trump aseguró este viernes durante una rueda de prensa que está "100%" dispuesto a rebatir a Comey bajo juramento. Su declaración es importante porque el presidente parece estar animando a los senadores a que lo inviten a sentarse en la silla caliente que el exdirector del FBI ocupó este jueves. Si Trump miente bajo juramento se arriesga a cometer perjurio, un crimen que ha sido motivo de impeachment en el pasado.


Un día antes, Comey acusó a Trump de mentir y de un comportamiento que muchos creen obstrucción de la justicia. En principio Trump parecía haber optado por la contención. Guardó silencio al respecto y dejó en manos de su abogado personal su defensa inmediata. Este viernes a las 6:10 a.m. Trump rompió su silencio y publicó tras 44 horas sin tuitear, el siguiente tuit:

"A pesar de tantas declaraciones falsas y mentiras, me he revivindicado total y completamente... y ¡WOW, Comey es un filtrador!", tuiteó.

En el tuit y en su comparecencia posterior ante la prensa en la Casa Blanca, Trump expone sus argumentos (todos muy débiles).

1. ¿Le conviene a Trump continuar esta batalla?

En primer lugar, al acusar a Comey de mentir, los congresistas podrían requerir a Trump que comparezca en el Congreso, bajo juramento, y relate lo que recuerda sobre los hechos que él disputa. Si Trump miente o se sospecha que miente en el Congreso (de modo similar a lo que le ocurrió a Bill Clinton en el caso Lewinsky) podría alimentar acusaciones de perjurio y un posible impeachment.

Los congresistas podrían solicitar a Trump que les entregue las supuestas grabaciones de los encuentros, cuya existencia insinuó el mes pasado en un tuit amenazante contra Comey. En su rueda de prensa hoy, Trump contestó a un periodista que revelará pronto si habrá grabaciones, pero añadió que "quedarán decepcionados con la respuesta".

Si no hay grabaciones ni otras pruebas concluyentes, el caso podría acabar irresuelto en un enfrentamiento de la palabra de Comey contra la de Trump, pero resulta muy arriesgado para un presidente que tiene poco respeto por la verdad arriesgarse a comparecer ante el Congreso y hacer una declaración indebida que pueda ser desmontada con pruebas. Según el conteo del Washington Post, en 137 días como presidente, Trump ha hecho 623 declaraciones falsas o engañosas.

Por complicaciones de este tipo muchos le habían advertido a Trump que era mejor no tuitear, pero al parecer solo pudieron contener al presidente durante un tiempo limitado.

2. ¿Reivindicación?

El presidente se refirió en el tuit a los dos motivos para sentirse reivindicado que este jueves mencionó su abogado: 1. Comey admitió que le dijo a Trump que no está siendo personalmente investigado y 2. Comey admitió que no hay evidencia de que un solo voto cambiara el resultado de la elección a causa de la interferencia rusa.

En ningún caso puede cantar victoria. Primero porque el hecho de que la investigación no se centre en él no despeja las sospechas que pesan sobre el presidente. Sus asesores sí están siendo investigados por sus contactos con el Kremlin y podría demostrarse que actuaron bajo órdenes de Trump. Esa encomienda es lo que en principio parece de sentido común, porque su campaña era una organización con estructura jerárquica y porque los contactos investigados no fueron casuales ni aislados.

Por eso se hace difícil creer que el presidente no sabía nada. Esto a pesar de que Comey dijo en su testimonio que en una llamada telefónica el 30 de marzo, el presidente le legó a decir que si había algunos "satélites" asociados suyos que hubieran hecho algo incorrecto, sería bueno saberlo, pero que él no había hecho nada malo.

El abogado Kasowiz también destacó que Comey admitió que no hay evidencia de que un solo voto cambiara el resultado de la elección a causa de la interferencia rusa. Esta otra afirmación también es engañosa porque nadie disputa que el resultado haya sido alterado. La investigación sobre Rusia se centra en la posible cooperación entre los asociados de Trump y el Kremlin durante la campaña para el hackeo a los demócratas.

3. ¿Filtrador?

Trump acusa a Comey de filtrador, pareciendo insinuar que cometió un delito. Más explícito fue el día anterior su abogado, Marc Kasowiz, que acusó directamente a Comey de filtrar información clasificada.


Trump, que ha declarado la guerra a los "filtradores" que revelan a la prensa infomación dañina para él, parece querer estigmatizar a Comey con ese calificativo, pero la filtración que Comey reveló en el Senado es legal.

Como contamos en Univision Noticias, Trump no ha demostrado que Comey hiciera ninguna filtración ilegal. Comey filtró conversaciones con el presidente pero la ley no prohíbe hacerlo a menos que versen sobre secretos de Estado, por lo general sobre seguridad nacional, o que el presidente use su 'privilegio ejecutivo' para vetar que esas comunicaciones sean reveladas, algo que no hizo.

4. ¿Mentiras?

Trump no ha demostrado ninguna mentira de Comey. Como hemos dicho, si ninguno aporta pruebas más allá de su palabra, el caso quedará irresuelto, pero eso no impedirá que la opinión pública se posicione. Y en un enfrentamiento entre la palabra de Comey contra la de Trump, el presidente tendría mucho que perder, debido a su largo historial de mentiras.

"En una batalla de credibilidad entre Trump y Comey, todo el mundo sabe que Comey va a ganar esa guerra", le dijo al New York Times Adam W. Goldberg, exasesor especial de la Casa Blanca durante el gobierno de Bill Clinton.

Por supuesto la imagen de Comey no es impecable. Su criterio durante la investigación de los emails de Clinton fue cuestionado y uno de sus testimonios en el Congreso sobre aquel caso fue corregido por el FBI.

5. ¿Noticias falsas?

El presidente no lo ha dicho directamente en su tuit, pero sus defensores están señalando que Comey negó la veracidad de una noticia publicada por el New York Times. Según su versión, esa admisión es prueba de la supuesta campaña de "noticias falsas" que aseguran que los medios sostienen contra el presidente.

La noticia en cuestión fue publicada el 14 de febrero y se refiere a repetidos contactos entre los asociados de Trump y oficiales del Kremlin, con base en fuentes de inteligencia. Comey no dio detalles sobre los motivos por los que la información es negativa. "En lo principal, no es verdad", dijo el exdirector del FBI en respuesta a preguntas de senadores republicanos.

El diario publicó una nota en la que los autores sostienen la veracidad de su reporte.

El artículo fue el primero que reveló los contactos directos entre los asesores de Trump y los oficiales rusos antes de la elección y después de su publicación han aparecido numerosos reportes de ese diario y de otros medios que refuerzan lo reportado en la información.

Según los autores, la disputa podría reducirse a una cuestión de detalle concerniente a cómo son descritos los rusos involucrados en los contactos. El FBI tiene una definición más estricta de quiénes son "oficiales de inteligencia" (el término usado en aquella nota) que otras agencias de inteligencia estadounidenses y agencias extranjeras, que usan una definición más amplia.

En fotos: Así fue la comparecencia del exdirector del FBI en el Senado en el que ha acusado a la Casa Blanca de mentir

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