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Muerte de George Floyd

Trump no puede ser enjuiciado por ordenar el violento desalojo de manifestantes frente a la Casa Blanca, determina una jueza

La jueza federal Dabney L. Friedrich dijo que no hay pruebas suficientes de que el expresidente y sus funcionarios planificaron en junio de 2020 reprimir una manifestación para permitirle a Trump tomarse la polémica foto frente a una iglesia mostrando la biblia.
22 Jun 2021 – 09:04 AM EDT
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Una jueza federal desestimó este lunes la mayor parte de las demandas presentadas en un caso contra el expresidente Donald Trump después de que en junio de 2020 fuerzas de seguridad desalojaran por la fuerza a manifestantes pacíficos frente a la Casa Blanca que protestaban por la muerte del afroestadounidense George Floyd a manos de la policía de Minneapolis.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) y otros grupos de derechos civiles estadounidenses acusaron al entonces presidente y a altos funcionarios de violar los derechos constitucionales de los activistas de Black Lives Matter y de manifestantes individuales.

La jueza Dabney L. Friedrich, de Washington, desestimó la mayoría de las demandas presentadas contra Trump, explicando en un dictamen de 51 páginas que las acusaciones de que el expresidente y varios de sus altos funcionarios habían conspirado para abrirse camino y hacerse una foto eran demasiado especulativas.

"Estas acusaciones, tomadas como verdaderas, no muestran suficientes 'eventos, conversaciones o documentos que indiquen un acuerdo o reunión de mentes' entre los demandados para violar los derechos (de los demandantes) basados en (su) pertenencia a una clase protegida", escribió.

También desestimó el intento de los demandantes para obtener una orden judicial que exija al gobierno que cambie sus prácticas de uso de la fuerza contra los manifestantes.

Friedrich, designada como jueza por Trump en 2017, también dictaminó que los acusados federales, como el entonces fiscal general William P. Barr y el entonces jefe de la Policía de Parques Nacionales, Gregory T. Monahan, son inmunes a las demandas civiles y no pueden ser demandados por daños y perjuicios, y que Black Lives Matter como grupo no podía demostrar que había sido perjudicado directamente por las acciones contra los manifestantes.

La jueza sí autorizó que siguieran adelante los litigios que cuestionaban las restricciones federales a las protestas en la plaza Lafayette, justo enfrente de la Casa Blanca, así como contra los organismos policiales locales que apoyaban la operación.

El caso

El 1 de junio, manifestantes indignados por el asesinato del afroestadounidense George Floyd a manos de un policía de Minnesota, se reunieron en la plaza Lafayette, que se acabó convirtiendo en el foco de las protestas contra el racismo y la brutalidad policial en Washington.

La iglesia episcopal de St. John, situada frente a Lafayette Park, había sido pintada con grafitis y dañada en un incendio durante las manifestaciones de la noche anterior.

Las fuerzas del orden obligaron a los manifestantes a retroceder con gas pimienta y bombas de humo antes de que Trump se dirigiera a la iglesia para hacerse una polémica foto.

Trump posó con una Biblia en el exterior del edificio, apenas unos minutos después de prometer el envío de miles de soldados fuertemente armados para detener las manifestaciones.

El acto intempestivo de Trump en la iglesia St. John causó entonces una reacción airada de la reverenda Mariann Budde, la obispa del episcopado de Washington, quien en una entrevista telefónica con el diario The Washington Post dijo sentirse "indignada".

"Soy la obispa de la Diócesis Episcopal de Washington y no se me dio ni siquiera una llamada de cortesía, para que limpiaran (la zona) con gas lacrimógeno para poder usar una de nuestras iglesias", se quejó Budde.

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