Exasesor de Trump Mike Flynn pide inmunidad a cambio de testificar sobre la interferencia rusa

El consejero en temas se seguridad del presidente se vio forzado a renunciar en febrero tras haber engañado al vicepresidente Mike Pence sobre el contenido de una conversación que sostuvo con el embajador de Rusia antes de que fuese designado en el cargo.

El general Mike Flynn, el exconsejero en temas de seguridad del presidente Donald Trump que se vio obligado a dejar el cargo tras haber mentido sobre el contenido de una conversación con el embajador ruso antes de ser nombrado en el cargo, dijo este jueves que está dispuesto a ser interrogado a cambio de inmunidad ante una posible eventual imputación.

De acuerdo con el diario The Wall Street Journal, eso fue lo sugerido por Flynn a los funcionarios del FBI y del Congreso que están investigando los posibles vínculos entre la campaña de Trump y el Kremlin. El exasesor hizo el ofrecimiento a través de su abogado al FBI y a los comités de inteligencia del Senado y de la Cámara de Representantes, pero ninguno lo ha aceptado hasta el momento, reportó el periódico.

Este viernes, el presidente calificó la polémica que rodea al general como una "cacería de brujas" y acusó a los demócratas y los medios de comunicación de utilizar este caso como "una excusa for la gran derrota" en las elecciones de noviembre.

El general estuvo en medio de la controversia a mediados de febrero cuando se supo que habría discutido asuntos diplomáticos sensibles antes de asumir el cargo como uno de los principales asesores del mandatario en la Casa Blanca.

El general Flynn habló en diciembre pasado con Sergey Kislyak, el representante del Kremlin en Washington. En dicho contacto, Flynn propuso el levantamiento de las sanciones estadounidenses contra Moscú impuestas por la administración de Barack Obama por el hackeo ruso durante el proceso electoral.

Inicialmente, el exasesor de Trump negó haber mantenido esa conversación con el diplomático y así se lo transmitió al vicepresidente Mike Pence, quien quedó en evidencia al defenderlo durante varios días en las televisiones nacionales. Finalmente, en su carta de renuncia, Flynn reconoció que transmitió a Pence " información incompleta sobre sus conversaciones telefónicas con el embajador de Rusia".

La Ley Logan de 1799 establece que es ilegal que estadounidenses a nivel personal establezcan gestiones diplomáticas. El contacto de Flynn se produjo antes de que el presidente electo fuera jurado presidente.

El militar también fue criticado por haber recibido miles de dólares de tres compañías rusas por discursos que ofreció poco antes de ser designado por Trump, según documentos obtenidos por los comités del Congreso.

Las revelaciones de las conversaciones entre Flynn y Kislyak echaron más leña al fuego sobre las sospechas de que hubo un intento organizado entre el Kremlin y miembros de la campaña de Donald Trump para impedir la victoria de la demócrata Hillary Clinton.

El diario The New York Times publicó que miembros de la campaña del entonces candidato republicano estuvieron en contacto con la inteligencia rusa y mantuvieron conversaciones con los servicios de espionaje ruso. Según la información, las agencias de inteligencia estadounidenses interceptaron conversaciones entre las dos partes en el mismo periodo que se supo que Moscú estaba tratando de interferir en el proceso electoral mediante el hackeo de las cuentas de correo del Comité Nacional Demócrata.

Pese a que los oficiales citados por el diario no encontraron ninguna evidencia de cooperación, el director del FBI confirmó ante el Congreso que la agencia está investigando los contactos entre el entorno del presidente y Rusia.

En esta cronología desarrollamos cómo fue su paso de 23 días por el gobierno de Trump:

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