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Por orden de Trump los estados podrán exigirle a algunos beneficiarios de Medicaid que trabajen

Esta medida supone un cambio radical en el programa que durante medio siglo ha sido el pilar de la protección social del país para los menos favorecidos. Los críticos dicen que estos requisitos, impulsados por los conservadores, se contradicen los objetivos del programa.
11 Ene 2018 – 07:36 AM EST

El gobierno de Donald Trump publicó este jueves una nueva guía en la que, por primera vez, abre la puerta a que los estados exijan a algunos beneficiarios de Medicaid que trabajen o colaboren en una "actividad comunitaria" para tener acceso a los servicios de salud, un cambio radical en el sistema de protección social.

La nueva orientación permitirá a los estados negar los beneficios a los adultos sanos a menos que tengan empleo o participen en actividades relacionadas con el trabajo, estén estudiando, tengan a cargo una persona con necesidades médicas o esté en un programa de actividades comunitarias.


El cambio profundo anunciado este jueves en la administración del programa se produce luego que al menos 10 estados solicitaran que las personas cubiertas por Medicaid tuvieran que efectivamente trabajar o demostrar que participan en actividades comunitarias. Entre dichos estados se encuentran Utah, Indiana, Arizona, Kentucky, Maine y New Hampshire.

En todo caso, ciertos grupos quedarían exentos de esta medida, como las personas con necesidades especiales, las personas mayores, mujeres embarazadas y los menores. Seema Verma, la administradora de la agencia, resaltó que los estados deberán realizar "cambios razonables" para los grupos que se han visto afectados por la epidemia de opioides que afecta al país.

Establecido en 1965, Medicaid se creó para ofrecer servicios de salud a 75 millones de estadounidenses de bajos recursos. La administración del programa está repartida entre los estados y el gobierno federal, que paga al menos el 50% de los costos del programa, pero puede llegar a financiar más del 75% del gasto en los estados más pobres.

Inicialmente fue creado para proveer de asistencia médica sólo a aquellos individuos que recibían beneficios sociales en efectivo. Con el paso del tiempo, el programa ha ido ofreciendo cada vez más beneficios y cubriendo a más personas para compensar los grandes defectos de los mercados privados de salud, como las primas cada vez más caras y el creciente número de personas sin seguro médico.

La administración del programa está repartida entre los estados y el gobierno federal, que paga al menos el 50% de los costos del programa, pero puede llegar a financiar más del 75% del costo en los estados más pobres.

Poco a poco, el programa ha ido ofreciendo cada vez más beneficios y cubriendo a más personas para compensar los grandes defectos de los mercados privados de salud, como las primas cada vez más caras y el creciente número de personas sin seguro médico.

Esfuerzos republicanos

"Medicaid necesita ser más flexible de manera que los estados puedan enfrentar mejor las necesidades de sus ciudadanos. Nuestro objetivo principal es marcar una positiva y duradera diferencia en la salud y el bienestar de los beneficiarios y el anuncio de hoy es un paso en esa dirección", subrayó Verma.

Sin embargo, los críticos consideran que la medida se toma para reducir el costo de Medicaid y, además, provocará que numerosas personas hoy protegidas acabarán fuera de la cobertura médica.

Los republicanos han buscado de manera reiterada añadir la obligación de trabajar para poder disfrutar de los beneficios de Medicaid, sobre todo desde la aplicación de la Ley de Cuidado de Salud Asequible, conocida como Obamacare.


Bajo la reforma impulsada por Barack Obama, más de 30 estados ampliaron su cobertura de Medicaid. El presidente Trump llegó a la Casa Blanca prometiendo que acabaría con esta ley, si bien no lo consiguió. Ante su fracaso en el Congreso, su administración ha buscado otras maneras de minar la reforma sanitaria impulsada por Obama.

Según la Kaiser Family Foundation, las razones por los que algunos beneficiarios no trabajan son: están enfermos o deshabilitados (36%), se dedican al cuidado de su familia (30%), están cursando estudios (15%), se encuentran retirados (9%) o están buscando un empleo (6%).

El pasado año, el estado de Kentucky propuso una medida similar para las personas adultas saludables del programa e impuso unas tarifas basadas en los ingresos del beneficiario. Un estudio estableció que este paso dejaría sin Medicaid a cerca de 86,000 personas en cinco años, lo que supondría un ahorro de 330 millones de dólares.

El gobernador de Dakota del Sur, Dennis Daugaard, dijo este martes durante su discurso del estado que ese cambio afectaría a 4,500 personas de bajos recursos y sanos que no están cuidando a un bebé.

En fotos: la historia de ADAPT, los activistas discapacitados que protestan contra los recortes a Medicaid

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