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Donald Trump rompe una tradición deportiva estadounidense centenaria y casi sagrada

El presidente no pudo coordinar su agenda para lanzar la pelota inaugural en el primer partido de la temporada de Grandes Ligas de los Nacionales de Washington, algo que todo mandatario, excepto Jimmy Carter, ha hecho desde 1910.
28 Mar 2017 – 7:01 PM EDT

El presidente Donald Trump llegó a Washington con la promesa, o amenaza, de cambiar radicalmente la manera de hacer las cosas en la capital estadounidense. Y al menos en el deporte parece estar cumpliendo con lo prometido.

Trump declinó la invitación que le hizo el equipo Nacionales de Washington para lanzar la primera pelota en el juego del próximo lunes 3 de abril frente a los Marlins de Miami que marca el inicio de la serie del béisbol de Grandes Ligas.

“La Casa Blanca anunció que el presidente no nos acompañará el día de apertura (de la temporada) por conflicto con su agenda”, dijo el portavoz de los Nacionales, Jen Giglio.

El lanzamiento de esa bola inicial por parte del mandatario de turno es una tradición que empezó en 1910, cuando el presidente era William Taft y el equipo de la capital estadounidense se llamaba los Senadores.

No es el primer presidente que falta a un juego inaugural en su primer año en el cargo – Barack Obama también tuvo problemas “de agenda” y Jimmy Carter nunca lo hizo en lo que estuvo en la Casa Blanca- aunque si es el mandatario con peor popularidad a menos de tres meses de asumir el cargo.

Eso sumado a que el republicano solo obtuvo el 4% de los votos en una ciudad avasalladoramente demócrata hace pensar a algunos que Trump prefirió no arriesgarse a un abucheo masivo con retransmisión en directo vía televisión.

Centenaria tradicion

Nueve de los diez sucesores de Taft mantuvieron la costumbre de inaugurar la temporada hasta que Washington DC se quedó sin equipo en las mayores en 1972.

Harry Truman fue el primero en 1945 que no hizo los honores en su primer año en el cargo. La serie empezó ocho días después de que asumiera el poder, en una traumática transición a la muerte del mítico Franklin Delano Roosevelt.

Cuando Washington DC se quedó sin equipo en 1972, Richard Nixon hizo el primer lanzamiento inaugural fuera de la capital, en Anaheim, California, en el juego entre Angelinos y Reales de Kansas City.

Jimmy Carter nunca asistió a un juego inaugural, aunque sí fue al último partido de la Serie Mundial de 1979.

Gerald Ford, Ronald Reagan, George H.W. Bush y Bill Clinton siguieron con la costumbre de lanzar las primeras bolas en partidos inaugurales de temporadas.

En 2008, con los Nacionales, Washington volvió al circuito de las Grandes Ligas y el presidente George W. Bush pudo asistir al juego inaugural capitalino.

En 2009, Barack Obama no asistió al primer partido, pero sí abrió meses después el Juego de las Estrellas con el que se marca la mitad de la temporada y en el que se enfrentan los mejores jugadores de cada liga: Nacional y Americana.

En su segundo año en el cargo, Obama, fiel a sus querencias, lanzó la primera pelota usando una chaqueta de los Nacionales y una gorra de los Medias Blancas de Chicago, su ciudad adoptiva.

Esta semana Trump ha puesto en aprietos a los Nacionales de Washington, que tienen apenas días para pensar en quién lanzará la primera pelota de esta temporada.

En fotos: Así transcurrieron los primeros 100 días de Donald Trump en la Casa Blanca

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