Donald Trump es el presidente más solo en la historia de Estados Unidos

Su presidencia ha batido récords de rotación de personal entre sus asesores cercanos y gabinete. Un presidente que antepone la lealtad ante todo y el precio es el despido.
20 Ene 2019 – 1:39 PM EST

Acusaciones anti éticas, despidos bajo presión, renuncias y ascensos...de todo hay en la lista de la Casa Blanca que detenta la mayor rotación de personal en la historia de Estados Unidos, bajo el mando de Donald Trump.

Un estudio de Brookings Institution señala que, para el 2 de enero de 2019, la rotación de la actual Casa Blanca era del 65%; eso significa que en los dos años que Trump lleva como presidente ha tenido una rotación más alta que la de los cuatro mandatarios anteriores en sus primeros años de gobierno.

Sólo a nivel de personal ejecutivo, es decir, entre quienes trabajan en el ala oeste de la Casa Blanca, Barack Obama registró un 9% de rotación de su primer año y un 15% en el segundo. En sus cuatro primeros años, George W. Bush registró un 63% de rotación; en su primer año tuvo un 6% y en el segundo año, 27%.

Trump llegó a Washington con un equipo que se asemejaba a una cofradía: el magnate se rodeó de personas de confianza. Pero este círculo se ha reducido notablemente y Trump no encuentra reemplazos en el mismo ritmo acelerado en que se producen nuevas vacantas.

Las renuncias y despidos más sonados del gobierno de Donald Trump (fotos)

Loading
Cargando galería


Gabinete esquivo

A nivel de gabinete Trump ha realizado 13 cambios en sus primeros dos años, incluyendo posiciones como Secretario de Estado y Fiscal General. De los 24 miembros del gabinete original que inició con Trump sólo quedan 13 personas que fueron nominadas y confirmadas en 2017. En algunos casos el presidente ha hecho más de un cambio para la misma posición.

En contraste, Bill Clinton realizó 12 cambios pero en la totalidad de su primer periodo de gobierno. Obama tuvo nueve y George W. Bush, cuatro.

No se trata solo de números. Esa volatilidad repercute negativamente en la eficacia de la administración.

“Cualquier vacante requiere encontrar un reemplazo y ayudar a esa persona a ambientarse en el cargo, lo que genera interrupciones e ineficiencias. La rotación también priva a la Casa Blanca de las relaciones personales del titular anterior. En la política presidencial, al igual que en cualquier entorno empresarial, lo más valioso son las relaciones personales”, explicó la autora del informe Kathryn Dunn, experta en estudios de gobierno de Brookings Institution.

“Si bien un reemplazo puede ser capaz de recuperar esas relaciones, o al menos algunas de ellas, en la medida en que las relaciones no pueden ser reemplazadas, demasiada rotación puede ser un obstáculo para una nueva administración y su búsqueda de objetivos políticos”, detalló.

La experta también advirtió sobre el posible efecto dominó que se puede generar cuando una persona con un cargo alto en el gobierno renuncia o es despedida: su reemplazo querrá probablemente traer a su personal de confianza.

Estrategas republicanos como Adolfo Franco reconocen que la rotación de Trump ha sido inusual y preocupante, pero aseguran que el impacto en la opinión pública es menor.

“Si en este momento haces una encuesta de quien es Rex Tillerson, vas a tener un porcentaje muy bajo de quienes lo reconozcan”, dijo a Univisión Noticias.

“Muchas de las personas que votaron por Trump son gente que quería ver a un político no convencional y creo que en ese sentido este tipo de manejo de la administración no es visto como negativo. Es una persona que no hace lo mismo que sus predecesores”, agregó.

Lealtad en el mundo Trump

El mismo presidente ha dejado claro que la lealtad es su prioridad. “Valoro la lealtad más que cualquier cosa, más que la inteligencia, iniciativa, más que la energía”, escribió el magnate en su libro "Think Big and Kick Ass in Business and Life"

Actualmente la lista de personas que sigue respondiendo a ese lema es pequeña. De quienes le acompañaron en la campaña de 2016 y entraron con él a la Casa Blanca sólo permanecen:


  • Kellyanne Conway, asesora del presidente
  • Stephen Miller, asesor para política pública
  • Pete Navarro, asistente en política comercial
  • Daniel Scavino, director de medios sociales
  • Mike Pence, vicepresidente
  • Jared Kushner, asesor y yerno del presidente
  • Ivanka Trump, asesora e hija del presidente

Según Franco, para entender la lógica de la actual Casa Blanca es esencial ver a Trump como una figura no convencional “que viene del sector privado, no tenía una carrera política y que en sus negocios ha cambiado muchísimo a sus asesores”.
En la opinión de Dunn, una de las razones principales por las que el nivel de rotación ha sido tan alto con Trump es justamente la importancia que le da el presidente a la lealtad sobre la calificación.

“Dado que el presidente confió en muchas de sus conexiones en el sector privado y se mostró reacio a contratar a quienes se opusieron a él durante la campaña, la ausencia de experiencia previa en la Casa Blanca entre las filas del personal directivo fue evidente”, explicó la experta.

Con un desfile de asesores de seguridad nacional, la investigación de Rusiagate, la guerra comercial con China, la amenaza de Corea del Norte, desastres naturales y nominaciones a la Corte Suprema, entre otros asuntos, la Casa Blanca de Trump no ha dado tregua.

Con 2020 en puertas y la lógica aspiración de lograr ser reelegido, el círculo cercano del mandatario enfrentará uno de sus periodos más difíciles y se prevé que su énfasis seguirá estando en la lealtad.

Las consecuencias del cierre parcial del gobierno en 15 fotografías

Loading
Cargando galería
RELACIONADOS:PolíticaCasa Blanca
Publicidad