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Alexandria Ocasio Cortez

Alexandria Ocasio Cortez hace como muchos millennials y deja Facebook, aunque es la red con la que empezó su carrera

La decisión de la congresista de 29 años refleja una tendencia entre los jóvenes que cada vez más se alejan de esa plataforma. Pese a que a Ocasio Cortez catapultó su campaña política en las redes sociales, advirtió de los peligros que representan para la salud mental, una teoría que respaldan diferentes estudios.
21 Abr 2019 – 10:19 AM EDT

No ha cumplido los 30 años y Alexandria Ocasio Cortez ya es una de las políticas más conocidas del país. Pero su meteórica escalada en la arena política no le libra a la representante de origen puertorriqueño de tener una relación complicada con las redes sociales, como les sucede a muchos millenials.

En una entrevista reciente para el podcast de Yahoo Skullduggery, Ocasio Cortez reconoció ponerse restricciones en el uso de las redes sociales hasta el punto de haber dejado Facebook: "Fue algo grande porque en Facebook comencé mi campaña y en un comienzo y por mucho tiempo Facebook fue mi principal herramienta de difusión, pero lo he dejado", explicó la representante que justificó su decisión al decir que su uso supone un "riego para la salud".

La representante de Nueva York no solo tiene cuentas en las que la siguen millones de seguidores, sino que también ha recurrido a las redes para responder a los ataques de sus críticos. Como cuando respondió a la publicación de un video bailando en su época de universitaria con un video publicado en Instagram en el que aparecía bailando en el Capitolio.

"Si los republicanos pensaron que mujeres bailando en la universidad es escandaloso, esperen a que descubran que las mujeres también bailan en el Congreso 😉", escribió en el mensaje que acompañaba al video.


Ocasio Cortez aseguró en su entrevista con Skullduggery que todavía tiene algunas cuentas con su nombre en Facebook, pero que ya no usa esa red social personalmente. Y aunque sigue conectándose a Twitter e Instagram dice que se ha empezado a poner algunas restricciones como reducir su consumo durante los fines de semana o los días de descanso.

La decisión de Ocasio Cortez refleja una tendencia entre los jóvenes que cada vez se alejan más de esa red social. Según un estudio del centro Pew, la popularidad de Facebook ha caído considerablemente en los últimos años, especialmente entre los adolescentes que recuerren más a otras redes como YouTube, Instagram y Snapchat.

Si en 2015, un 71% de los adolescentes usaban Facebook, en la actualidad ese número se ha reducido a aproximadamente el 50%.

Además, según otra encuesta hecha por Pew entre mayo y junio de 2018, después de que estallara el escándalo por la filtración de datos de millones de usuarios de Facebook de la compañía Cambridge Analytica, muchos estadounidenses cambiaron su consumo de esa red social.

Según el informe, cerca de cuatro de cada diez adultos (un 42%) se había tomado un descanso de la plataforma por una semana o más en alguna ocasión, mientras que un 26% había borrado la aplicación de sus teléfonos.

"Son un riesgo para la salud"

Tomarse un descanso de redes sociales se está convirtiendo en algo cada vez más común especialmente entre los millennials y la generación Z (la de los nacidos entre mediados de los 90 y el principio de los 2000). Muchos lo hacen, como Ocasio Cortez, preocupados por los efectos de su consumo en la salud mental.


"Las redes sociales son un riesgo para la salud pública", dijo la congresista de origen puertorriqueño al afirmar que estas tecnologías suponen riesgos para todos: "Incrementa el aislamiento, la depresión, la ansiedad, la adicción y evasión de la realidad. Supone problemas para todos y lo pienso como una persona con una gran audiencia pero también como usuaria particular", apuntó.

Un completo estudio de las universidades de Stanford y Nueva York concluyó que desactivar Facebook durante solo cuatro semanas (lo que duró la investigación) puede mejorar el pensamiento y el estado mental de la gente.


La realidad es que, pese a que las redes sociales nos permiten estar más conectados que nunca, también tienen el poder de aislar a la gente y reducir el contacto cara a cara.

Las conexiones virtuales también han generado un nuevo tipo de ansiedad que nos hace mirar al celular todo el todo el tiempo. Es lo que en inglés se conoce como FOMO, el acrónimo en inglés de Fear Of Missing Out, usado para describir miedo constante a perdernos algo, o estar en un lugar con la insoportable sensación de que algo importante ocurre al mismo tiempo en otro sitio.

Un estudio reciente de la Universidad de Pensilvania mostró por primera vez una relación causa-efecto entre el tiempo que pasamos en las redes sociales y la incidencia de depresión o soledad.

Los participantes (estudiantes universitarios de entre 18 y 22 años) que redujeron de forma drástica (10 minutos al día) el uso de Facebook, Instagram o Snapchat disfrutaron de mejoras en su estado de ánimo y en la percepción de su propia vida.

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