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Política de Educación

¿Qué supone la directriz para que alumnos transgénero utilicen el baño que quieran?

La administración de Barack Obama advirtió que la discriminación por sexo e identidad de género está prohibida en las escuelas, y que no cumplir con la ley implica la pérdida de fondos federales para la educación.
13 May 2016 – 04:54 PM EDT
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Cartel en la entrada de un baño en Durham, Carolina del Norte que lee que "cualquiera" lo puede usar. Es parte de las reacciones al debate nacional sobre el acceso igualitario a los baños. Crédito: Sara D. Davis/Getty Images

El gobierno estadounidense envió este viernes a los distritos escolares una carta explicándoles que la discriminación por sexo e identidad sexual está prohibida en las escuelas, y advirtiéndoles de que no cumplir con la ley implica la pérdida de fondos federales para la educación.

El documento emitido por los departamentos de Justicia y Educación aclara que cada escuela puede poner a disposición de los estudiantes cualquier cantidad de baños que quiera y tomar las medidas de privacidad que crea necesarias, pero que los estudiantes pueden utilizar los servicios acorde a su identidad de género.

Jeffrey Grisales, un estudiante transgénero de Miami que comenzó a sentirse incómodo con su identidad de niña a los 13 años de edad, celebró la acción tomada por el gobierno federal.

"Me parece que es algo que debe ser así y ha debido ser así por mucho tiempo ya... dejen que la persona escoja el baño que la persona quiere usar, que pueda estar mas cómodo", dijo el joven de 21 años.

La carta que la administración de Barack Obama envió a 16,500 distritos escolares y 7,000 colleges, universidades y escuelas de comercio es el capítulo más reciente en la guerra por los baños en las escuelas públicas. Esta noticia es una de las secuelas de la batalla legal que tiene el Departamento de Justicia y Carolina del Norte en torno a una ley que impide que las personas transgénero utilicen los baños en función de su identificación sexual.

" Una escuela puede proveer instalaciones separadas con base en sexo, pero debe permitirles a los estudiantes transgénero acceder a las instalaciones consistentes con su identidad de género", declara la misiva, que también explica la posición del Gobierno en torno a la participación de tales estudiantes en equipos deportivos masculinos o femeninos, en clases para un solo sexo o en escuelas que solo admiten a mujeres o varones.

La directiva va más allá del tema de los baños al explicar que basta con que un estudiante o sus padres notifique a la escuela que el alumno es transgénero, para que se le comience a tratar consistentemente con su identidad de género.

El término transgénero define a personas cuya identidad de género no está de acuerdo a su sexo biológico, según la organización Lambda Legal que precisamente ha abordado el tema del acceso igualitario a los baños a través de una guía.

Grisales, hijo de colombianos que estudia diseño gráfico en el Miami Dade College, cree que toda la controversia en torno al acceso a los baños tiene que ver con funcionarios escolares y políticos más que con los estudiantes que los utilizan.

El joven agregó que en la escuela donde estudió en Florida, ni los estudiantes ni la dirección escolar estuvieron pendientes a qué baño utilizaba. "Pero hay algunas escuelas donde hay otros muchachos que tienen otras creencias, que quieren pelear, no sé, entonces ahí le pueden dar problemas a uno", dijo.

Esta nueva política pretende que "ningún estudiante debe pasar por la experiencia de no sentirse bienvenido en una escuela o en un campus universitario", como señaló el secretario de Educación, John B. King Jr., en un comunicado de prensa.

"Debemos asegurarnos de que nuestros jóvenes sepan que, sean quienes sean o vengan de donde vengan, tienen la oportunidad de obtener una gran educación en un ambiente libre de discriminación, acoso y violencia", agregó King.

La misiva aclara desde el principio que el Título IX de las Enmiendas de Educación de 1972 establece que a ninguna persona, por razones de sexo, se le puede discriminar, excluir o negar beneficios de programa educativo alguno o actividad que reciba fondos del gobierno federal.

Esa prohibición, según el gobierno federal, incluye discriminación por género y contra estudiantes transgénero.

La carta agrega que bajo el Título IX "una escuela debe tratar a los estudiantes de manera consistente con su identidad de género aunque su expediente educativo o identificación indique un sexo distinto".

Esta interpretación del gobierno federal se validó en abril pasado cuando el tribunal del Cuarto Circuito de Apelaciones -que tiene jurisdicción sobre Virginia, Maryland, West Virginia, Carolina del Sur y Carolina del Norte- determinó que una escuela secundaria de Virginia discriminó contra un estudiante transgénero, Gavin Grimm, a quien le negó utilizar los baños de varones del plantel.

Esta decisión tiene consecuencias directas sobre la ley HB2 firmada por el gobernador republicano de Carolina del Norte, Pat McCrory. El Departamento de Justicia ya presentó un recurso legal en un tribunal de ese estado declarando que la ley viola el Título IX.

"Estoy muy feliz porque con esta nueva guía los estudiantes transgénero alrededor del país tienen una nueva herramienta para asegurarse de que serán tratados con dignidad y respeto en la escuela. Esta guía hubiese hecho una gran diferencia en mi vida, y estoy feliz de que los jóvenes tengan la libertad de utilizar los baños que reflejen lo que son", dijo Grimm en una declaración escrita.

Judy Chiasson, coordinadora de programa de la Oficina de Relaciones Humanas, Diversidad e Igualdad del Distrito Escolar Unificado de Los Angeles (LAUSD), dijo que la política del organismo durante los pasados 11 años es que los estudiantes transgénero deben acceder sin ningún tipo de inconveniente a los baños correspondientes a su identidad.

"Realmente no hemos tenido ningún problema con el acceso de estudiantes transgénero a los baños. Los otros estudiantes están bien, los chicos son bastante tolerantes y comprensivos entre sí", dijo Chiasson.

La funcionaria explicó que el problema real en las escuelas radica en estigmatizar a los estudiantes por su identidad de género, perturbando las relaciones normales que deben tener los estudiantes entre sí.

"Creo que cualquier segmento de nuestra sociedad identificado como que merece menos respecto y dignidad que el resto de la sociedad, creo que eso es problemático", dijo Chiasson, cuyo distrito escolar es el segundo más grande del país, después del de la ciudad de Nueva York.

La carta a las autoridades escolares advierte que comprometerse a seguir las condiciones de no discriminación contenidas en el Título IX es "una condición para recibir fondos federales". El Departamento de Justicia ya advirtió a Carolina del Norte de que podría perder acceso a fondos federales por su ley.

Las escuelas no podrán exigir ningún diagnóstico médico, ningún tratamiento o la entrega de acta de nacimiento o identificación alguna para validar la notificación del o la estudiante.

Por otro lado las escuelas tienen el deber de proteger la identidad de estos estudiantes, responder con premura y efectivamente a cualquier acoso de un estudiante por su identidad de género, y permitirles participar en actividades o instalaciones segregadas por sexo, de acuerdo a su identidad.

Otros proyectos de ley que prohíben a personas utilizar baños públicos correspondientes a su identidad de género siguen activos en 12 estados en todo el país, según datos de la Asociación Nacional de Legislaturas Estatales.

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