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Política de Educación

O pagan la deuda del almuerzo de sus hijos, o podrían terminar quitándoselos

La advertencia llegó en unas 1,000 cartas que envió un distrito escolar de Pensilvania a padres de estudiantes con deudas de almuerzo; un recurso que se suma al creciente historial del llamado “lunch shaming” en el país.
21 Jul 2019 – 7:53 AM EDT

El Distrito Escolar Oeste de Wyoming Valley, en Pensilvania, envió cientos de cartas esta semana informando a los padres que o pagan la deuda de la cafetería escolar de sus hijos o estos podrían terminar en una casa de acogida.

En una de estas cartas, a la que tuvo acceso la cadena CNN, se decía a los padres que ya les habían enviado otras notificaciones con su hijo y que los pagos seguían sin efectuarse.

"Su hijo viene a la escuela todos los días sin dinero y sin desayuno ni almuerzo", les reprocha la carta, advirtiéndoles que de no propocionarle comida a los niños los padres podrían ser enviados a la Corte de Dependencia.

"Si los llevan a ese tribunal, el resultado puede ser que su hijo sea retirado de su hogar y ubicado en una casa de acogida", se lee en la carta.

Según la televisora local WNEP, unas 1,000 familias recibieron esta carta, lo cual causó verdadero impacto en la comunidad y ha encabezado titulares a nivel nacional.

La “Política de cargos de compra en la cafetería y fondos insuficientes” del distrito de Wyoming Valley no especificaba nada de enviar a los padres a una corte o a los hijos a casas de acogida. Solo contempla una citación automática cada viernes para los padres de los estudiantes que tuvieran su saldo en números rojos, por debajo de -$10.

Joseph Muth, director de programas federales para Wyoming Valley, y quien ha sido identificado por la WNEP como el autor de la carta, dijo que este era "un último recurso" y que aproximadamente 1,000 estudiantes le deben al distrito más de 22,000 dólares. Según el funcionario, estaban considerando servir solamente bocadillos con mermelada o mantequilla de maní a los estudiantes endeudados.

La alusión directa en la carta a una posible decisión penal de llevar a los hijos de estos padres a casas de acogida, involucra directamente a los Servicios para niños y jóvenes del condado de Luzerne, cuya directora, Joanne Van Saun, dijo a CNN que si bien la relación con el distrito siempre ha sido buena, sintió que su agencia había sido utilizada para amenazar a las familias.

"Existimos para proteger y preservar a las familias. La única vez que se saca a un niño es cuando no se puede mantener seguro en su hogar", dijo. "Nuestra agencia ha ayudado a muchos niños y familias a pagar el alquiler y comprar ropa. Sabemos que los niños se desempeñan mejor cuando están con sus familias", añadió Van Saun.

Auge del “lunch shaming” en Estados Unidos

Este distrito de Pensilvania no es el primero en levantar polémica con sus medidas para presionar que los padres paguen el consumo de sus hijos en las cafeterías escolares. El llamado “lunch shaming” está siendo noticia a lo largo y ancho del país en los últimos meses, multiplicando los casos de humillación y acoso a los alumnos de más bajos ingresos o con contextos familiares más complejos.

Un distrito escolar en Rhode Island fue el centro de una polémica en el mes de mayo, al anunciar que a los estudiantes con saldo negativo en sus cuentas de cafetería se les serviría solamente un sándwich de mantequilla de girasol y mermelada, hasta que pagaran su deuda.

Fue entonces cuando intervino la marca de yogures Chobani, que pagó una gran parte de la deuda del distrito, de unos 77,000 dólares.

En Minnesota, el asunto fue aún más lejos, cuando una escuela secundaria intentó evitar que los estudiantes asistieran a su ceremonia de graduación si tenían deudas de almuerzo.

La empleada de una cafetería escolar en New Hampshire fue despedida por fiarle la comida a un estudiante que no tenía dinero. Según dijo a la prensa, no le preocupaba fiarle los ochos dólares pues conocía a los padres del niño desde que eran pequeños y estaba segura de que el menor iba a pagar al día siguiente, como en efecto ocurrió.


La congresista Ilhan Omar, que en estos días ha sido blanco de los ataques del presidente, junto a la senadora Tina Smith, ambas demócratas por Minnesota, presentaron un proyecto de ley el pasado mes de junio que pretende combatir el llamado ' lunch shaming', tras el auge que ha ido experimentando en el país.

Omar dijo que el proyecto de ley implementaría varios pasos para eliminar las prácticas que penalizan o señalan a los estudiantes endeudados, desde los métodos de identificación que se han impuesto en algunos centros, como estandartes y pulseras, hasta las listas públicas o el uso de cobradores de deudas para obtener saldo para comida.

Según esta propuesta, las escuelas recibirían un reembolso federal por las comidas no pagadas de los estudiantes en hasta 90 días, mientras sigan un proceso de certificación establecido por la ley.

"Somos una nación rica. El hambre en este país es el resultado de políticas que mantienen los salarios bajos y canalizan la riqueza hacia la cima. Es el resultado de un sistema político que dice que está bien gastar dinero en beneficios fiscales para millonarios y las mismas compañías que manchan nuestra economía, pero no podemos darnos el lujo de financiar comidas para nuestros niños en las calles", sentenció la congresista.

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