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Política de Educación

Estudiantes sin hogar regresarán a clases con nuevos derechos y apoyo para sus estudios

En las escuelas públicas de EEUU hay 1.3 millones de estudiantes indigentes que necesitan apoyo en sus estudios para poder completar la secundaria y seguir sus estudios superiores, pero las escuelas no alcanzan a atenderlos a todos.
28 Jul 2016 – 2:16 PM EDT

A partir de este próximo año académico los estudiantes sin hogar inscritos en las escuelas públicas del país contarán con una nueva serie de derechos que tienen el propósito de garantizarles estabilidad y seguridad en sus estudios, como simplificarles el proceso de inscripción en las escuelas y la movilidad entre planteles según lo requiera su condición.

Los nuevas garantías están explicadas en una guía emitida esta semana por el Departamento de Educación, con el propósito de explicarles a distritos escolares y a agencias educativas estatales cuáles son los derechos de los jóvenes indigentes según la nueva ley educativa Every Student Succeeds (ESSA).

"Los jóvenes sin hogar enfrentan una serie de barreras para acceder a la educación que merecen y a los servicios que necesitan para tener éxito en la escuela", dijo en una llamada con la prensa el secretario de Educación, John B. King Jr, al presentar la guía.


Uno de los mayores problemas al tratar con estudiantes indigentes es la falta de información sobre sus necesidades, y la falta de personal para atenderlos, conocidos como "funcionarios de enlace".

Los funcionarios de enlace "están en la línea frontal en la lucha contra la indigencia juvenil y familiar", explicó Barbara Duffield, directora de Política y Programas de la Asociación Nacional para la Educación de los Niños y Jóvenes Sin Hogar (NAEHCY).

"En muchas comunidades los (funcionarios de) enlace son los únicos adultos enfocados en ayudar a que los estudiantes sin hogar puedan satisfacer sus necesidades básicas", agregó Duffield.

Pero una encuesta sobre estudiantes indigentes publicada este año por la campaña GradNation reveló que la gran mayoría de los funcionarios de enlace (89%) pasan menos de la mitad de su tiempo ayudando a estos jóvenes debido a la falta de financiación de los programas de apoyo, falta de tiempo, personal, recursos o lugares en donde atenderlos.

En muchas escuelas tampoco hay personas entrenadas para lidiar con el problema de la indigencia, y la gran mayoría de los estados ni siquieran saben el índice de graduación de secundaria de este grupo.

Duffield, por su parte, explicó que la nueva guía del Departamento ayudará a los funcionarios de enlace a hacer su trabajo, a sacar tiempo y a entrenarse para "apoyar a estos estudiantes tan a menudo invisibles".

Según las cifras más recientes del Departamento de Educación, en las escuelas de EEUU había 1.3 millones de estudiantes sin hogar durante el año 2013-14, o casi el doble de la cantidad registrada antes de la Gran Recesión de 2007 a 2009, cuando la cifra era de 679,724.

De ese millón y medio de estudiantes sin hogar, unos 89,000 estan solos, y los jóvenes provenientes de minorías o de la comunidad LGBTQ son los más afectados.

La inestabilidad inherente a no tener un hogar permanente provoca que los estudiantes indigentes tengan un más bajo desempeño académico que sus compañeros, asistan menos a clases, se gradúen menos de secundaria que los demás y que abandonen la escuela.

Un joven, solo o con su familia, puede quedarse sin hogar por diversas razones, entre ellas económicas, porque fue abandonado o tuvo que escapar de casa por miedo, fue expulsados de su hogar o se fue por alguna pelea.

Las nuevas protecciones para los jóvenes sin hogar tienen el propósito de mitigar los efectos negativos que la indigencia tiene en los estudiantes y proveerles un ambiente de seguridad y apoyo que les permita desarrollarse académicamente, graduarse de secundaria, seguir estudios superiores y hallar un empleo.


A partir de este año académico, por ejemplo, las escuelas tienen el deber de identificar a los chicos indigentes.

Este punto es clave porque la indigencia pasa muchas veces desapercibida debido a que a la mayoría de estos estudiantes les avergüenza hablar de su situación y a menudo las autoridades escolares los descubren cuando ya han estado sin hogar durante algún tiempo y su desempeño académico se ha afectado

Por eso se dice que la indigencia es una "epidemia invisible" en las escuelas.

Por otro lado, los estudiantes indigentes tendrán el derecho de permanecer en sus escuelas originales (la escuela a la que asistían antes de quedarse sin hogar) aunque se muden a otro barrio, tendrán derecho a que se les provea transporte a esa escuela, y si deciden cambiar de escuela las autoridades deberán inscribirlos sin ponerles obstáculos.

Los estudiantes solos, por su parte, deberán ser inscritos en la escuela aunque no puedan ofrecer información sobre sus padres o tutores legales.

A los estudiantes indigentes también se les debe garantizar acceso a todos los programas educativos a los que sean elegibles, como educación especial, preescolar, comedor escolar, ayuda para quienes están aprendiendo inglés, educación vocacional, programas para superdotados, acceso a escuelas magnet, charter, programas de verano o educación a distancia.


Los estudiantes, sus padres o guardianes también tendrán el derecho de disputar cualquier decisión que las autoridades tomen respecto a elegibilidad para programas o selección de escuelas.


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