Política de Educación

La falta de hogar es una epidemia "invisible" que afecta a casi millón y medio de estudiantes

Un nuevo reporte afirma que la indigencia estudiantil tiene solución y es importante combatirla para que los jóvenes puedan obtener su diploma de secundaria y romper el ciclo de pobreza.
20 Jun 2016 – 1:58 PM EDT

La falta de hogar es una epidemia "invisible" que afecta a casi millón y medio de estudiantes estadounidenses en peligro de abandonar la escuela y con pocos recursos para escapar de la pobreza, según un nuevo reporte que retrata a estos jóvenes.

La situación pasa muchas veces desapercibida debido a que a la mayoría de estos estudiantes les avergüenza hablar de su situación y a menudo las autoridades escolares los descubren cuando ya han estado sin hogar durante algún tiempo y su desempeño académico se ha afectado, según el reporte Hidden in Plain Sight: Homeless Students in America’s Public Schools , publicado por la campaña GradNation contra la deserción escolar.

El reporte destaca que la indigencia estudiantil, si bien representa retos, tiene solución y es importante combatirla para que los jóvenes puedan obtener su diploma de secundaria y aspirar a una vida mejor en el futuro.

Para el informe fueron entrevistados estudiantes indigentes, coordinadores estatales y funcionarios de enlace con la escuela para conocer más quiénes son estos jóvenes y cómo se les da apoyo, si alguno.

Según las cifras más recientes del departamento de Educación, del año académico 2013-14, en EEUU existen 1.3 millones de estudiantes sin hogar.Esa cifra aumentó un 71% desde el año académico 2007-08, cuando se registraron 795 mil estudiantes indigentes.

Las razones para quedarse sin hogar son varias. Algunos estudiantes y sus familias se quedaron sin hogar por razones económicas, fueron abandonados o tuvieron que escapar de casa por miedo. Otros fueron expulsados de sus hogares o se fueron por alguna pelea.

Sobre su situación, ocho de cada 10 estudiantes indigentes dijeron que la indigencia ha tenido un profundo impacto en sus vidas, robándoles de su seguridad, autoestima, y afectando su salud mental o física.

Seis de cada 10 estudiantes también dijo que no tener hogar es un gran obstáculo a su educación, y que es muy difícil salir adelante e ir a la escuela a la misma vez.

La gran mayoría (87%) de los estudiantes entrevistados para el estudio y que lograron encontrar una organización que los ayude dijeron que ese apoyo es valioso, pero sólo seis de cada 10 pudo conectarse a una organización de apoyo.

Los jóvenes consideraron que el acceso a vivienda, alimentación, ropa, programas extracurriculares, útiles escolares, transporte, apoyo académico y ayuda con la preparación para entrar a la universidad los ayudaría a sobrellevar mejor su situación.

Además, la presencia de adultos preocupados con quienes hablar o que les den apoyo emocional.

La indigencia es "una amenaza a todo lo que un estudiante quiere obtener en su vida, pero no tiene que ser una barrera para el éxito de millones de estudiantes", dijo uno de los autores del estudio, John M. Bridgeland.

Las "escuelas, las organizaciones comunitarias y los adultos preocupados pueden crear una red de apoyo y sustento que ayude a superarse y a prosperar a los estudiantes que atraviesan por la indigencia", agregó Bridgeland.

Sin embargo, hoy en día hay pocos recursos para atender a estos estudiantes, según los funcionarios de enlace entrevistados para el reporte.

Según estos funcionarios, la gran mayoría de ellos (89%) pasa menos de la mitad de su tiempo ayudando a estudiantes indigentes, y culparon por ello a la falta de financiación de los programas de apoyo para jóvenes indigentes, falta de tiempo, personal, recursos o lugares en donde atender.

En muchas escuelas tampoco hay personas entrenadas para lidiar con el problema de la indigencia, y la gran mayoría de los estados ni siquieran saben el índice de graduación de secundaria de este grupo.

Según el reporte, la nueva ley educativa Every Student Suceeds abre la puerta a mejoras en este sentido pues por primera vez exigirá a las escuelas secundarias, a partir del próximo año académico, llevar un registro del índice de graduación de los estudiantes indigentes.

"Obtener su diploma de secundaria es un paso crítico para romper con el ciclo de pobreza y falta de hogar de estos estudiantes, y debemos asegurarnos de que tengan el apoyo adecuado para cumplir esa meta", dijo Erin S. Ingram, otra autora del reporte.

Entre otras medidas, el reporte sugiere crear mejores sistemas para identificar a estudiantes indigentes, entrenar a todo el personal escolar para que puedan identificar a estos estudiantes y apoyarlos, y aumentar los esfuerzos para informar a estos jóvenes y a sus familias sobre los derechos que tienen bajo la ley.

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