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Paradise Papers revela secretos de la petrolera oficial colombiana Ecopetrol

Paradise Papers revela secretos de la petrolera oficial colombiana Ecopetrol

Surgen detalles inéditos del entramado de compañías que la empresa ha creado lejos de los radares de control del gobierno colombiano.

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Los movimientos financieros en el exterior de la estatal empresa de petróleos de Colombia –Ecopetrol– le han dado más de una sorpresa a los organismos de control y a quienes siguen el sector energético en ese país.

Apenas en marzo pasado para muchos colombianos fue una extraña novedad enterarse de que la compañía petrolera había constituido una suerte de banco en Suiza.

“Riesgosa actividad bien alejada de su misión”, escribió el analista José Roberto Acosta al referirse a Ecopetrol Capital AG, una institución financiera creada en una pequeña ciudad suiza de 20,000 habitantes

Pero nada parece quedar oculto bajo el sol. Una masiva filtración de documentos de la firma legal Appleby de Bermuda, a la cual tuvo acceso Univision Investiga, permite ahora conocer las aventuras de Ecopetrol en los opacos paraísos fiscales.

La base de datos de más de 13 millones de documentos compartida con Univision por el Consorcio Internacional de Periodista Investigadores (ICIJ) muestra la forma como grandes magnates del mundo, políticos, multinacionales, congregaciones religiosas e instituciones educativas utilizan los servicios de Appleby para eludir impuestos y mantener un bajo perfil de sus inversiones.

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En el caso de Ecopetrol, los archivos ofrecen detalles inéditos del entramado de compañías que la petrolera ha creado lejos de los radares de control del gobierno colombiano, incluyendo una empresa de reaseguros poco conocida en Colombia. Paralelamente, gracias a que otras empresas contratistas de Ecopetrol comparten el mismo bufete, Univision logró enterarse de una intrigante negociación entre dos compañías que tan solo ocho meses antes habían competido por un paquete de acciones en una problemática refinería de la empresa petrolera colombiana.

Se trata de la refinería de Cartagena –Reficar– una filial de Ecopetrol que está en el centro de un escándalo de corrupción desde hace dos años. Al desfalco de más de 4,000 millones de dólares se le conoce como el “escándalo del siglo”'. Varios de sus directivos enfrentan investigaciones penales.

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A juzgar por los documentos, Ecopetrol utiliza los servicios de Appleby desde hace más de una década.

Univision no encontró actividades ilegales por parte de Appleby en los papeles revisados, aunque aparecen correos en los que algunos funcionarios de la firma discutieron la modificación de la fecha de un documento privado, lo cual es una práctica cuestionable y en algunos casos fraudulenta.

Aunque el contenido del documento sea legítimo, “el cambio de fecha es un delito de falsedad documental, pero en la modalidad de falsedad ideológica”, explicó Abdel Almengor, abogado panameño experto en la prevención de lavado de dinero.

No fue posible establecer si la alteración del documento se ejecutó.

El fiasco de Reficar

Ecopetrol es la empresa más grande de Colombia. El año pasado reportó utilidades de más de 520 millones de dólares. Tiene operaciones en Perú, Brasil y Estados Unidos.

En 2006 la empresa ofreció en subasta internacional el 51% de las acciones de Reficar para poner en marcha un ambicioso proyecto que buscaba duplicar la producción de la vieja refinería de la costa atlántica de Colombia. Con el proyecto se esperaba superar el conocido atolladero de los países productores de petróleo en América Latina de no contar con suficiente infraestructura para su refinación.

Vista de la Refinería de Cartagena, Reficar, en el norte de Colombia.
Vista de la Refinería de Cartagena, Reficar, en el norte de Colombia.


En la puja solo participaron una filial de Glencore International AG, una de las compañías mineras más grandes del mundo, y Petrobras, la empresa petrolera oficial de Brasil.

Glencore llegó a la subasta con una incómoda desventaja que fue motivo de críticas de algunos analistas del sector: la empresa suiza no tenía ninguna experiencia en materia petrolera. Los defensores argumentaron que el papel de la multinacional en el proyecto era más financiero que operativo.

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Los participantes debían superar el precio secreto de la subasta de 625 millones de dólares. A las 8:30 de la mañana del 25 de agosto de 2006 se abrieron las urnas con las propuestas en un conocido club social del norte de Bogotá. Glencore ofreció 300 millones, Petrobras 595 millones.

Una hora y media más tarde, enterados de que no habían alcanzado el precio requerido, los licitantes subieron sus apuestas. En el caso de Gleoncore con una curiosa puntería. La multinacional suiza propuso 630 millones, cinco millones por arriba de la cifra secreta y Petrobras quedó por fuera al proponer 605 millones.

De esa manera la firma con menor experiencia asumía el control de la inversión de uno de los más grandes proyectos industriales del país en los últimos años.

Glencore es uno de los clientes más importantes de Appleby. Para participar en el proyecto de la refinería, creó la filial Colombian Refinery Holding BV (CRFH).

La historia guardaba otra sorpresa. A menos de dos años de haber ganado la subasta, CRFH informó que tenía dificultades para cumplir con el acuerdo de inversión al que se había comprometido.

Te explicamos en qué consiste Paradise Papers Univision


En la junta directiva de Reficar del 16 de enero de 2009 los representantes de CRFH argumentaron que había ocurrido un “evento imprevisto, imprevisible e irresistible'” relacionado con la situación del mercado financiero. Fue una disculpa injustificada según los investigadores de la Contraloría General de Colombia que indagaron los detalles de la transacción

La causal invocada por el inversionista, según un informe de la Contraloría Delegada para el sector minero y energía de Colombia, “no se probó adecuadamente”.

No obstante, y para el asombro de los investigadores, Ecopetrol “aceptó el retiro de la firma sin hacer uso de los mecanismos para contrarrestar los incumplimientos del socio adjudicatario”.

Con la bendición de Ecopetrol, Glencore se libró de pagar una garantía de cumplimiento de 75 millones de dólares y penalidades de 166,000 dólares diarios así como 40,000 adicionales por día por no cumplir con otro capítulo del contrato, según cálculos de la Contraloría.

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De acuerdo con el informe del organismo de control, Glencore exigió “el reconocimiento total de las inversiones realizadas sin aceptar ningún tipo de descuento”. Ecopetrol lo aceptó. También permitió que Glencore pagara las cuotas de inversión con retrasos hasta de un año y medio aprovechándose de la devaluación del peso colombiano frente al dólar, agregan los investigadores. Por esta demora Ecopetrol dejó de recibir 100 millones de dólares, señala el informe.

Tras bastidores

Algunos analistas colombianos familiarizados con el fiasco de Reficar expresaron su extrañeza y curiosidad al enterarse a través de consultas de Univisión de un episodio que surge de una prolífica correspondencia entre ejecutivos de Appleby. Se trata de un acercamiento entre Glencore y Petrobras tan solo ocho meses después de competir en la subasta de las acciones de Reficar.

Los archivos muestran que Glencore quería vender sus intereses a la multinacional brasilera a como diera lugar. Se llegó a hablar incluso de una participación inminente de Petrobras en el proyecto.

La entrada de Petrobras en Reficar parecia inminente segun este correo e...
La entrada de Petrobras en Reficar parecia inminente segun este correo entre funcionarios Glencore y Appleby.


Los expertos coincidieron en afirmar que les parecía muy extraño que, en menos de un año, y después de un engorroso proceso de licitación y anuncios de grandes planes, Glencore pusiera en venta sus inversiones en la refinería. Establecer si las conversaciones comenzaron antes de la subasta de Reficar es clave, según ellos, para descartar si hubo un arreglo de los competidores en sus ofertas.

La señal más clara de la urgencia de Glencore de llegar a un acuerdo con Petrobras se puede ver en un correo del 18 de abril de 2007 enviado por Judith Agoston, una funcionaria de Appleby en Londres, a Tim Scott de Glencore. Allí Agoston explica que Petrobras estaría adquiriendo un 70% de las acciones de CRFH, la filial de Glencore en Reficar.

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En la redacción del correo electrónico la representante de Appleby no oculta la urgencia y ansiedad de que quede despejado el camino para que Petrobras realice la operación. Señala la funcionaria que para lograrlo CRFH debía saldar cuanto antes una abultada deuda que adquirió para pagar la participación en Reficar.

El correo habla de “un inminente y deseado ingreso de Petrobras en la transacción”.

Los archivos consultados no permiten concluir desde cuándo ambas empresas estaban en comunicación para negociar las acciones. Ecopetrol respondió que no sabía de esas negociaciones ni le interesaban porque fueron entre terceros particulares. Glencore ha optado por el silencio.

A través de periodistas del portal Connectas y el periódico colombiano El Espectador que participaron en el proyecto de ICIJ, Univision le pidió a Glencore que informara la fecha en que había iniciado las negociaciones de las acciones con Petrobras.

La empresa se negó a responder argumentando que debe acogerse a la reserva sumarial de una investigación penal que se adelanta en Colombia en relación con los malos manejos de Reficar.

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“De conformidad con la ley penal este tipo de investigaciones está sujeta a reserva hasta tanto se llegue a la etapa de juicio, circunstancia que aún no ha ocurrido”, explicó Glencore.

La fiscalía investiga a varios funcionarios de Ecopetrol y Reficar. En los documentos judiciales revisados por Univisión no hay ningún empleado de Glencore implicado.

La pesquisa está basada en el informe de la Contraloría que estableció que en el proyecto se presentaron sobrecostos de más de 4,000 millones de dólares cobrados por diferentes proveedores de la refinería.

Entre ellos el alquiler de andamios un 37,000% por encima del precio del mercado. Un funcionario de la contraloría, que pidió no ser identificado, dijo a Univision que esa entidad pidió a la fiscalía que se investigara además la salida intempestiva de Glencore del proyecto y sus atrasos en los pagos. Glencore salió de la refinería antes del presunto desfalco de los sobreprecios.

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Cambio de fecha

La negociación de Petrobras con Glencore dependía de una pirueta arriesgada propuesta por empleados de Glencore: cambiar la fecha de una carta de intención mediante la cual se sanearía las finanzas de CRFH para vender sus acciones. Esto implicaba saldar una deuda de 218 millones de dólares que había adquirido CRFH para comprar las acciones de Reficar.

En un correo electrónico de mayo 17 conocido por Univision, Yvone Gsell, ejecutiva de Glencore, le pidió a Appleby la modificación de la fecha de la carta reemplazando el 7 de abril de 2017 por el 14 de mayo del mismo año. Uno de los directivos de Appleby escribió que no se sentía “cómodo” de alterar el documento. En otro correo Nicola Burrows de Appleby respondió:

“Los directores han insistido que no podemos firmar una carta fechada el cuatro de abril, el 14 de mayo”. Burrows propuso otra fórmula poco ortodoxa también: remover del texto de la carta la referencia a la fecha en que se firmó el documento.

“Los directores han insistido que no podemos firmar una carta fechada el cuatro de abril, el 14 de mayo”.


No hay archivos posteriores que muestren que decisión se tomó.

Alegando la misma razón de la reserva del sumario, Glencore tampoco respondió cuál fue el desenlace de la negociación con Petrobras y la razón por la que se buscaba la modificación de la fecha.

Otro documento refleja que Glencore hizo una compraventa de las acciones en la refinería traspasándoselas a Surela Investments Limited, parte de su conglomerado.

El mismo mes Ecopetrol recompró las acciones de Glencore por 549 millones de dólares. En septiembre de ese año, Abilio Ramos, presidente de Petrobras en Colombia, finalmente reveló que la compañía estaba "evaluando” la posibilidad de participar en la Refinería de Cartagena.

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