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Un depredador ante la justicia

"80 mujeres alegan haber sido víctimas de una red de prostitución infantil creada por Epstein para su uso personal y de figuras prominentes en la política, los negocios y la academia".
Opinión
Miembro de la unidad política de Univision Noticias
2019-07-08T13:47:57-04:00

De vez en cuando estalla un sonado escándalo para recordarnos que, en Estados Unidos, no todos somos iguales ante la ley, por mucho que estadounidenses notables a lo largo de la historia han luchado con denuedo por hacer realidad ese justo principio.

Hace una década comenzó uno de esos escándalos en el sur de la Florida, cuando la fiscalía local llegó a un acuerdo mediante el cual el billonario Jeffrey Epstein aceptó dos cargos menores de solicitarle servicios de prostitución a una joven menor de edad. Epstein cumplió 13 meses de prisión y se inscribió como delincuente sexual. Fue la típica palmadita en una muñeca de la que advierte el refrán inglés.

Una burla a la justicia y especialmente a decenas de mujeres, algunas de las cuales formalmente acusan a Epstein de haberlas prostituido y maltratado sexualmente cuando eran niñas.

Gracias a una reciente serie investigativa de The Miami Herald, las autoridades tienen ahora una nueva oportunidad de hacerles justicia a las víctimas. El diario documentó, en estupendos reportajes colectivamente titulados “Perversion of Justice” (“Perversión de la justicia”), que 80 mujeres alegan haber sido víctimas de una red de prostitución infantil creada por Epstein para su uso personal y de figuras prominentes en la política, los negocios y la academia.

Esas mujeres tenían entre 14 y 16 años de edad cuando ocurrieron los hechos. The Herald demostró asimismo que Alexander Acosta, a la sazón fiscal federal en el Distrito Sur de la Florida, coordinó con abogados de Epstein el bochornoso acuerdo y ocultarles a las víctimas los pormenores de ese acuerdo de para que éstas no pudieran oponerse ni objetar. Acosta, hoy secretario de vivienda, es el único hispano en el Gabinete del presidente Trump.

Tan grande ha sido el escándalo que provocaron las denuncias periodísticas que en febrero un juez federal de la Florida falló que Acosta y otros fiscales federales habían violado la ley al ocultarles la componenda a las víctimas. Ahora ese mismo juez, Kenneth Marra, estudia los detalles del trato que salvó a Epstein de lo que parecía una sentencia segura a décadas tras las rejas. Era la condena que esperaban los policías que investigaron el caso.

Hace unos días, inexplicablemente, el Departamento de Justicia dijo que no anulará el acuerdo entre los fiscales y Epstein, alimentando las sospechas de que personas influyentes aún quieren proteger al depredador, un antiguo amigo del presidente Trump. En 2002, Trump calificó a Epstein de “un tipo extraordinario” en una entrevista con New York Magazine. Y le dedicó un elogio que seguramente hoy lamenta: “Incluso se dice – declaró - que le gustan las mujeres hermosas tanto como a mí, y muchas de ellas son del lado juvenil”.

A pesar de la aparente renuencia del Departamento de Justicia, se ha abierto un nuevo frente en la lucha por corregir la enorme injusticia que se les hizo a las víctimas de Epstein. Agentes federales lo arrestaron el pasado fin de semana en el Aeropuerto Teterboro de Nueva Jersey, adonde había llegado procedente de Francia.

Hoy comparece ante una corte de Nueva York, donde se le instruye de nuevos cargos criminales de prostitución infantil y tráfico sexual de menores que le estarían haciendo otras acusadoras que al parecer han superado el miedo y la vergüenza por los abusos que padecieron y han decidido denunciar al potentado. Fiscales neoyorquinos revelaron hoy que habían encontrado fotos de menores de edad desnudas durante el allanamiento de la mansión de Epstein en Manhattan.

Epstein en esencia había burlado la justicia hasta ahora gracias a una combinación de buenos abogados y amigos influyentes, especialmente aquellos que lo fueron en los días en que, según sus acusadoras, manejaba la red de prostitución infantil en la Florida y Nueva York entre 2002 y 2005.

Entre sus amigos figuraban, además de Trump, el expresidente Bill Clinton y el Príncipe Andrés, a quien una denunciante acusa de haber abusado de ella; el influyente bloguero Michael Cernovich y el abogado y académico Alan Dershowitz, peculiar defensor de Trump en los medios.

Las nuevas acusaciones contra Epstein en Nueva York pudieran ser un importante primer paso en el empeño de corregir la injusticia que se les hizo a sus víctimas. Las autoridades también deberían abrir el expediente del caso original en la Florida, el cual se selló como parte del acuerdo entre Acosta y los abogados del acusado.

Esto ha impedido que las víctimas, hoy adultas, puedan conocer el alcance de los atropellos y vejaciones que sufrieron. Una de esas víctimas, Virginia Roberts Giuffre, alega que Epstein y una cómplice la obligaron a sostener relaciones sexuales con numerosos políticos, académicos y líderes del gobierno.

En su descargo, suele decirse que el acusado ha pagado compensaciones monetarias a algunas víctimas para saldar demandas civiles. Pero esos pagos solo han sido para un puñado de las decenas de mujeres presuntamente explotadas.

Y ni siquiera ellas podrán sentirse vindicadas a menos que se someta debidamente a la justicia a Epstein y a sus cómplices y a menos que se desenmascare a todos los que utilizaron la aparente red de prostitución infantil.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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