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Dar una segunda oportunidad a quienes tienen antecedentes penales promueve comunidades más seguras

“Igual de importante que promulgar la Ley de Primeros Pasos, es que los legisladores se comprometan a implementar y financiar estas reformas en su plenitud”.
Opinión
Presidente de La Iniciativa Libre
2019-04-25T12:07:29-04:00

Toda persona tiene dignidad y merece una segunda oportunidad. Nuestras comunidades mejoran cada vez que una persona que alguna vez violó la ley se compromete a una vida saludable y productiva.

Pero para aproximadamente uno de cada tres adultos estadounidenses, las oportunidades de acceder a la educación, a un hogar sano y a un trabajo son muy limitadas, precisamente porque tienen antecedentes penales. Esa es una de las razones por las cuales la mayoría de los que fueron alguna vez encarcelados son arrestados nuevamente en los primeros cinco años después de ser liberados.

Un estudio muestra que los hispanos tienen tasas de encarcelamiento desproporcionadamente más altas que otros grupos étnicos.

Afortunadamente, más estadounidenses, incluidos los legisladores y miembros de la comunidad empresarial, se están dando cuenta de que hay formas de equipar a los que anteriormente se encontraban encarcelados con las herramientas y los recursos que necesitan para encontrar trabajo y reinsertarse nuevamente en la sociedad.

En abril celebramos el Mes de la Segunda Oportunidad, un esfuerzo nacional para que otros conozcan las barreras que enfrentan los millones de estadounidenses con antecedentes penales. Para crear conciencia, la gente asiste a eventos locales, se expresa en las redes sociales y escribe cartas a sus funcionarios electos, solo para mencionar algunas de las muchas actividades que se han llevado a cabo este mes.

Este Mes de la Segunda Oportunidad es particularmente significativo porque está sucediendo poco después de la aprobación de la Ley “Primeros Pasos”, una ley bipartidista que proporciona fondos críticos para programas de tutoría, desarrollo de habilidades y capacitación laboral para algunos prisioneros federales que demuestran un compromiso para reintegrarse a la sociedad.

Los republicanos y los demócratas apoyaron el proyecto de ley porque pone en práctica las estrategias y las políticas que sabemos han funcionado en el pasado, como situar los reclusos más cerca de las familias, y ayudarlos a obtener una identificación, una tarjeta de seguridad social y un certificado de nacimiento (todos recursos esenciales para encontrar trabajo y vivienda).

Igual de importante que promulgar la Ley de Primeros Pasos, es que los legisladores se comprometan a implementar y financiar estas reformas en su plenitud. Y es que no son solo los prisioneros y los que estaban encarcelados quienes se benefician. Al invertir en los que antes estaban encarcelados, los vecindarios de todo el país se beneficiarán de que menos personas vuelvan a ser arrestadas y enviadas a prisión.

Un buen ejemplo es el de Marcus Bullock, quien pasó ocho años en prisión por su participación en un robo de autos armado, pero ahora es un empresario que brinda oportunidades de empleo a quienes tienen antecedentes penales.

Las empresas están tomando nota y cambiando sus políticas para contratar a estadounidenses que han pasado tiempo en la cárcel o prisión. Recientemente, mi amigo y colega Mark Holden de Koch Industries se unió a Johnny C. Taylor Jr., director ejecutivo de la Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos (SHRM) para lanzar la Iniciativa de Obtención de Talento de Regreso al Trabajo como una manera de alentar a los empleadores a considerar personas calificadas con antecedentes penales para trabajos en sus organizaciones.

A pesar de que varios CEOs han firmado el compromiso, hay mucho trabajo por hacer. Según una investigación realizada por la Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos (SHRM) y el Instituto Charles Koch, solo el 5% de los gerentes de contratación y el 3% de los profesionales de recursos humanos dijeron que su compañía está reclutando activamente personas con antecedentes penales.

Todas las empresas pueden hacer su parte, incluidas las empresas que pertenecen a los latinos. Según la Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos, hay casi 4.4 millones de negocios con dueño latino, que contribuyen con más de 700,000 millones de dólares a la economía cada año. A medida que continúan creciendo en tamaño e influencia, también pueden comprometerse a hacer más para brindar una segunda oportunidad a los demás.

Los antecedentes penales no deben condenar a las personas por toda la vida. En lugar de erigir barreras que dificultan a quienes cometieron errores en sus vidas, deberíamos facilitar que las personas encuentren trabajo y se conviertan en miembros productivos de la sociedad.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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