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Trump y Warren publican anuncios falsos en Facebook y cambian el debate sobre “noticias” que no son reales

"Si en 2016 las elecciones presidenciales de los Estados Unidos fueron plagadas de posts de orígenes dudosos, en 2020 puede que sean marcadas por falsedades promovidas de forma consciente, con dinero de campaña y por los propios candidatos".
Opinión
Directora adjunta de la International Fact-Checking Network, en The Poynter Institute, y fundadora de la Agência Lupa.
2019-10-16T19:35:27-04:00

Si las elecciones presidenciales de 2016 en los Estados Unidos fueron plagadas de noticias falsas de orígenes dudosos, en 2020 puede que la campaña electoral esté marcada por la desinformación promovida de forma consciente, con mucho dinero, y por los propios candidatos a la Casa Blanca.

En las últimas semanas, algunos de los protagonistas de la campaña de 2020 pasaron a emplear ríos de dinero en anuncios de Facebook para llevar un contenido falso a grandes audiencias. Lo hicieron conscientes de que, actuando de esta forma, estarían libres de las etiquetas de verificación que los fact-checkers (verificadores de datos) suelen aplicar a los contenidos engañosos que circulan en la plataforma.

Sí. Esta es la más pura verdad.

Desde que el proyecto de verificación de noticias de Facebook empezó a funcionar en los Estados Unidos, en 2016, por determinación expresa de la plataforma, a los verificadores del discurso público se les ha prohibido señalar falsedades dichas por políticos en sus perfiles.

No importa si están en formato de texto, foto y/o videos. Si fueron colgadas en posts comunes o en sofisticados anuncios promovidos con dinero de donantes. Son contenidos libres de verificación.

Facebook explica que su decisión de tratar a los políticos de forma distinta tiene que ver con la intención declarada de no interferir en el debate público y de garantizar la máxima libertad de expresión de todos los lados.

Pero las consecuencias de esta actitud se dejaron ver con más claridad en los últimos días y parecen que marcan el inicio de una nueva era en el debate sobre la desinformación electoral en los Estados Unidos.

El 2 de Octubre, preocupado con la investigación relacionada con su proceso de 'impeachment', el presidente Donald Trump publicó un anuncio de Facebook para atacar al exvicepresidente Joe Biden.

En un video publicitario de 30 segundos, colgado en la plataforma por su campaña a la reelección en 2020, el equipo del presidente de los Estados Unidos "informó" a los miles de usuarios de Facebook que, cuando Biden estaba en la Casa Blanca, ofreció mil millones de dólares a Ucrania para que un determinado fiscal fuese alejado de una investigación que había sido abierta contra Hunter Biden por corrupción.

Sin embargo Hunter Biden, el hijo del exvicepresidente, nunca ha sido investigado en Ucrania. El contenido del video de Trump era falso. Aún así, ha circulado en el Facebook por varios dias, libre de cualquier aviso por parte de los fact-checkers.

Enojado con la situación y preocupado con el alcance del mensaje negativo sobre su familia, Biden escribió una carta a Facebook pidiendo que la plataforma quitara el anuncio de Trump y que informara públicamente que no aceptaría mantener en su sistema publicidad con datos falsos.

Facebook contestó a Biden con otra carta. En el texto, dijo que no tocaría en el anuncio del presidente, reafirmando lo dicho anteriormente: la libertad de expresión y la necesidad de no interferir en el debate electoral. Subrayó que, desde su punto de vista, el discurso político, incluso el contenido del video, ya es verificado y que, por eso, no retiraría el post de circulación ni reduciría su alcance.

Biden clasificó la respuesta como "inaceptable", pero entendió que ya no podía hacer nada más.

La senadora demócrata Elizabeth Warren, sin embargo, vio en el caso una oportunidad de llamar la atención para su propia campaña hacia la Casa Blanca. Warren disputa con Biden la candidatura demócrata.

En lugar de escribir una carta, publicó en Facebook un anuncio promocionado en el que decía que Mark Zuckerberg y su empresa habían decidido apoyar a Trump en las elecciones de 2020.

Enseguida, en el mismo post, la demócrata explicó que aquella era una noticia falsa creada solo para enfatizar la necesidad de acción por parte de Facebook frente a la publicidad engañosa.

La polémica se estableció.

Desde el punto de vista de los verificadores, es curioso observar que los anuncios falsos de Trump y Warren pusieron en jaque puntos semejantes: ¿Ha llegado el momento de controlar el grado de veracidad de la publicidad online?

La sociedad americana, que siempre supo que la publicidad crea exageraciones y engaños, ¿está lista para aceptar anuncios online totalmente falsos? ¿Y qué piensan los estadounidenses de los que ganan dinero publicando propaganda sabidamente engañosa?

Un estudio realizado por el periódico británico The Guardian con base en los datos públicos disponibles en la librería de anuncios de Facebook ha concluido, por ejemplo, que solo la campaña por la reelección de Trump ha gastado entre 1.3 y 3.8 milones de dólares en el último mes para promover 5,883 anuncios. Es mucho dinero y mucho contenido. Haría falta un ejército para verificar la veracidad de todo esto.

Así que, desde la International Fact-Checking Network (IFCN), lo que se extrae de esta discusión es la clara necesidad de abrir más espacio para el trabajo de los verificadores. Y, en los Estados Unidos, la red tiene más de cinco organizaciones activas.

Son organizaciones que trabajan a diario, bajo un código de ética que les exige alejarse de posiciones partidistas, transparencia total de fuentes, financiación y metodología de trabajo, además de una política de corrección pública eficiente.

Conocer esta lista puede ayudar a enfrentar lo que parece ser la nueva etapa de la desinformación electoral en el país: la época en la que no solo los posts de Facebook, sino también los anuncios de los políticos contendrán datos explícitamente falsos.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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