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Puerto Rico y la muro manía de Trump

"El desvío de fondos que ha ordenado Trump no es el primero ni será el último. El presidente necesita casi $19 mil millones para erigir suficiente muro como para aplacar las fobias e inseguridades de sus seguidores".
Opinión
Miembro de la unidad política de Univision Noticias.
2019-09-23T12:24:48-04:00

Rincón.- El presidente Trump insiste en construir un nuevo muro en la frontera con México. Y quiere que Puerto Rico lo pague. Junto con Nueva York, Nuevo México, Washington, Utah y todos los contribuyentes de Estados Unidos.

Trump se afana en fabricar el muro que prometió en la contienda de 2016 porque ha entrado en pánico debido a que las encuestas presidenciales lo desfavorecen. Y no es tanto porque tema perder la reelección – aunque lo teme – sino porque le espanta la posibilidad de que, si abandona la Casa Blanca, lo procesen por algunos de los múltiples delitos de los que es sospechoso.

No lo encausarán antes gracias a que el yesman al que designó como secretario de justicia, William Barr, sostiene que “un presidente en funciones no puede ser enjuiciado” criminalmente. O sea que, en esencia, está por encima de la ley. Puede convertirse en tiranuelo si así lo desea y si el Congreso se lo permite, como hasta ahora ha sucedido con Trump.

Pero, de entrada, Puerto Rico pagará el grueso del muro con cuya hipotética construcción ha lavado el cerebro de millones de estadounidenses. El muro constituye un símbolo poderoso del resentimiento que les inspiran los hispanos en general y los inmigrantes hispanos en particular.

La entelequia que les ha vendido el Gran Demagogo como la solución de sus problemas, especialmente de los problemas que no tienen, porque no existen, pero que tal vez llegarían a tener algún día si continúan arribando hombres trigueños y con bigotes procedentes del sur.

Puerto Rico pagará principalmente el muro porque Trump ordenó ya desviar $400 millones de la asistencia que había aprobado el Congreso para su recuperación de los embates de los huracanes Irma y María.

Buena parte de esos fondos se iban a utilizar para restaurar Camp Santiago, la estratégica base de la Guardia Nacional situada en el Puerto de Salinas, la cual María dejó hecha un ripio, como a casi toda la isla.

Por el mismo capricho de Trump, Nueva York perderá $160 millones, Nuevo México $125 millones, Washington $89 millones y Utah $54 millones. Otros estados, como la Florida y Arizona, también perderán decenas de millones. Pero sus líderes permanecen callados, con el rabo entre las piernas, porque son trumpistas de línea dura. Les deben su elección a los mismos extremistas antiinmigrantes que apoyan de forma incondicional a Trump.

Los líderes puertorriqueños, con contadas excepciones, como la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín, tampoco defienden con mucho fervor los fondos que Trump desvía de la isla. Comprensiblemente temen incordiar aún más al matón de Manhattan y que éste se vengue castigando con mayor severidad a Puerto Rico.

Algunos incluso soportan en silencio la falaz proclama de Trump de que Estados Unidos ha enviado más de $90 mil millones para la recuperación de la isla. La verdad monda y lironda es que el Congreso ha asignado más de $40 mil millones para Puerto Rico de los cuales apenas han llegado $16 mil millones. El gobierno federal estimó en $91 mil millones los daños materiales que Irma y María le infligieron a la isla.

En Puerto Rico parece haber resignación, una especie de fatalismo, respecto a la posibilidad de que Washington envíe toda la ayuda necesaria para la recuperación de este territorio estadounidense pobre y endeudado.

El matonismo de Trump no es ni remotamente el único motivo de ese fatalismo. También lo alimentan los escándalos de corrupción y abuso de poder que le costaron la gobernación a Ricardo Rosselló el mes pasado y que han provocado investigaciones criminales.

Muchos puertorriqueños culpan a los dirigentes de los dominantes Partidos Nuevo Progresista y Popular por haber creado una cultura de deshonestidad y corruptela que desembocó en la estrepitosa partida de Rosselló luego de protestas populares que hicieron historia por su carácter contundente y pacífico a la vez.

En cambio, los políticos puertorriqueños en Estados Unidos están levantando sus voces con firmeza para denunciar el desvío de fondos. “Eso agrega más tragedia al padecimiento del pueblo puertorriqueño y continúa evitando que la isla se recupere por completo”, afirma el representante demócrata de la Florida, Darren Soto.

Su colega de Nueva York, Alexandra Ocasio-Cortez, sostiene que “Trump está privando de escuelas intermedias a familias militares, robando asistencia para desastres de las comunidades más afectadas y recortando propiedades de la gente por la vía del dominio eminente (eminent domain) para su murito”.

El desvío de fondos que ha ordenado Trump no es el primero ni será el último. El presidente necesita casi $19 mil millones para erigir suficiente muro como para aplacar las fobias e inseguridades de sus seguidores. Y los necesita ya, es decir, entre lo que resta de 2019 y las elecciones de noviembre de 2020. Puerto Rico seguirá en su mira, la perfecta víctima propiciatoria de su muro manía.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.


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