La paz en Colombia en medio del fuego cruzado

“¿Por qué el expresidente Álvaro Uribe se ha convertido en el más acérrimo enemigo de este proceso? Hay un país y una comunidad internacional que desean que el sueño de los colombianos se alcance pronto”.
Opinión
Escritor y editor en el noticiero nacional de Univision
2016-06-17T10:09:13-04:00


Nunca antes los colombianos han estado tan cerca de alcanzar el anhelado sueño de la paz. Yo soy uno de esos soñadores. Esa guerra me obligó a exiliarme junto con mi familia en Estados Unidos.

Entre las décadas de 1980 y 1990, trabajé por más de seis años como corresponsal del diario “El Tiempo” en Cúcuta, capital de Norte de Santander, una de las regiones donde actualmente el conflicto armado ha escalado por la presencia de diferentes grupos delictivos que viven de los cultivos ilícitos. Fui objeto de atentados y amenazas de muerte por parte de esos grupos criminales y políticos corruptos, por publicar sus actos delictivos.

Hoy, después de más de 20 años fuera de mi país, he perdonado a quienes nos hicieron daño. Considero que el actual proceso de diálogo iniciado el 4 de septiembre de 2012 en la Habana entre el gobierno y la guerrilla de las Farc, para poner fin al conflicto armado que vive el país sudamericano hace más de cinco décadas, es un esfuerzo que veo con buenos ojos, pero está siendo empañado por algunos sectores que han sembrado dudas y desconfianza entre los colombianos dentro y fuera de la patria.

Eso ha puesto al proceso literalmente “en medio del fuego cruzado”. Hace poco, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz público un informe del avance de las conversaciones en curso en la capital cubana entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Farc, para terminar el conflicto armado que ha dejado más de 300 mil muertos y 100,687 desaparecidos, así como eliminar las condiciones que han permitido que la guerra se prolongue, garantizar los derechos de los colombianos, en particular los de las víctimas, y cerrar el ciclo de violencia en el que ha estado Colombia.

Hasta el momento, según La Oficina del Alto Comisionado, la línea de tiempo de los acuerdos ha avanzado dentro de la agenda de conversaciones sobre transformación del campo; acceso y uso de la tierra; planes nacionales rurales; programas de desarrollo con enfoque territorial; apertura democrática para construir la paz; mayor participación ciudadana; rompimiento del vínculo entre política y armas; solución al problema de las drogas ilícitas; lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico; consumo con un enfoque de salud pública, y acuerdo sobre las víctimas del conflicto armado.

También, crear una comisión para el esclarecimiento de la verdad; medidas de reparación integral para la construcción de la paz y garantías de no repetir este conflicto. Hasta ahora, según esa oficina, se han obtenido logros parciales: acuerdo para la salida de menores de edad del conflicto; acuerdo bilateral para adelantar programas de limpieza y descontaminación de minas antipersonal; búsqueda, identificación y entrega de restos de personas dadas por desaparecidas; cese al fuego unilateral y medidas de desescalamiento por parte del Gobierno Nacional e indulto de 30 guerrilleros condenados por rebelión y delitos conexos.

Esa es la serie de medidas de construcción de confianza para que cuando finalicen los diálogos de paz en la Habana, los colombianos lo avalen mediante un plebiscito. Pero, este proceso ha enfrentado una férrea oposición del sector uribista. El Centro Democrático, el partido del expresidente Uribe inició en todo el mundo una recolección de firmas contra las negociaciones de paz y la refrendación de los acuerdos que se logren en la Habana. Flaco servicio le está prestando al país.

Lo más importante es que el proceso tiene respaldo internacional: el sistema de Naciones Unidas, incluida la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU, creó la Misión especial de Monitoreo y Verificación del Acuerdo; respaldo de más de 35 gobiernos, entre ellos el más importante, de Estados Unidos, incluyendo el apoyo unánime de la Unión Europea. También, han designado enviados especiales de Estados Unidos, la Unión Europea y Alemania; respaldo de figuras internacionales como 12 Premios Nobel de Paz y el papa Francisco.

Igualmente cuenta con el respaldo económico al proceso y al posconflicto. Recientemente, la plenaria del Senado colombiano aprobó, por 52 votos a favor y 16 en contra, la conciliación del acto legislativo que agiliza la implementación de los acuerdos con las Farc y comienza su blindaje jurídico. Hasta ahí, todo lo que se ha avanzado. Mi pregunta: ¿entonces, por qué el expresidente Álvaro Uribe se ha convertido en el más acérrimo enemigo de este proceso? Hay un país y una comunidad internacional que desean que el sueño de los colombianos se alcance pronto. “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios” (Mateo 5:9).

Vea los documentos sobre el proceso de conversaciones entre el gobierno de Colombia y las Farc, ingresa a:

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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