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La colonia es peor que el huracán María

"Puerto Rico es todavía una colonia y las decisiones más importantes las toman personas que no fueron elegidas por nosotros, no viven en Puerto Rico ni sufren lo que le ocurre a nuestra gente en la isla. ¡Es tiempo de descolonizar a Puerto Rico!".
Opinión
Periodista de Univision Network
2019-09-20T15:21:26-04:00

El 20 se septiembre se conmemoran dos años de Maria, el huracán que marcó un antes y un después en los libros de historia de Puerto Rico. Si vas hoy de turista a la isla tendrás la presunción de que todo está restaurado, pero si vives en ella sabes que continua sufriendo de serios problemas.

Aunque muchos le adjudican las dificultades al “post” huracán, lo cierto es que las vicisitudes en el país existen desde mucho antes. María más bien las agudizó y las expuso al mundo. Explicar cómo llegamos a la crítica situación política y económica en la que nos encontramos es un tema complejo, pero buscar una solución es aún más difícil si seguimos como estamos: atados de brazos.

Puerto Rico es todavía una colonia y las decisiones más importantes las toman personas que no fueron elegidas por nosotros, no viven en Puerto Rico ni sufren lo que le ocurre a nuestra gente en la isla. ¡Es tiempo de descolonizar a Puerto Rico!

Hay que decidir si la isla del encanto en un futuro será un estado de la federación estadounidense, una república asociada o independiente para que cuente con todas las herramientas que ofrecen estos estatus. Es lo correcto y es por lo que los padres de la patria de Jefferson lucharon: ya no podían aguantar más el seguir pagando impuestos al reino británico sin tener ninguna representación en su gobierno.

Esto es similar a lo que está pasando en Puerto Rico. Los puertorriqueños de la isla no pueden votar por el Presidente de Estados Unidos y tampoco tienen a sus representantes con poder de voto en el congreso para que velen por sus intereses. Aun así, es el congreso en Washington el que se encarga de votar por muchas decisiones que afectan nuestro país y nuestras vidas. Eso es inaceptable.

Un ejemplo de esto ocurrió tras el huracán María, cuando barcos internacionales que venían con recursos para auxiliar al país no pudieron entrar a puertos de la isla a dejar los víveres y otras ayudas. Esto ocurrió por las llamadas leyes de cabotaje que nos fueron impuestas desde hace más de 100 años.

Estas leyes obligan a que todo transporte de bienes entre Estados Unidos y Puerto Rico se tenga que realizar en barcos de la marina mercante estadounidense; la más costosa del mundo. Cerca del 85 por ciento de los productos que se consumen en la isla son importados desde Estados Unidos y el cabotaje casi triplica el costo de los bienes.

Por otro lado, Puerto Rico no puede participar en las negociaciones de tratados comerciales que firma Estados Unidos con otras naciones ni puede negociar los suyos sin antes regirse por las reglas estadounidenses.

Puerto Rico tiene una deuda pública de unos 74 mil millones de dólares. Esto indica que cada puertorriqueño nace debiendo aproximadamente 27 mil dólares. El gobierno de Puerto Rico no tiene los recursos ni medios para pagar la deuda y fue un tribunal federal el que decidió que el territorio no podía declararse en bancarrota bajo una ley propia ni bajo las disposiciones federales.

La alternativa de Estados Unidos fue imponer una Junta de Control Fiscal que maneja el presupuesto del gobierno para que este sacrifique lo que sea con tal de pagarle a los acreedores según sus condiciones. Las políticas de austeridad de la junta hieren a niños y retirados por igual, cerrando escuelas y recortando pensiones de empleados públicos.

El estatus de subordinación política en la que nos encontramos impide que tengamos los poderes y herramientas para crear planes autosuficientes que respondan a nuestros intereses. No hemos tenido un crecimiento económico en décadas y de seguir así, el futuro no proyecta mejorías.

Según cifras del último censo, Puerto Rico tiene una tasa de pobreza de 44.4 por ciento. Esta es casi el doble de la de Mississippi, el estado más pobre de Estados Unidos. Además, nuestra población en la isla disminuye y envejece peligrosamente con cifras históricas a causa de la emigración masiva.

Esta es para muchos la mejor opción ante la falta de oportunidades y crecimiento en la isla. Sin embargo, los que nos hemos mudado a Estados Unidos tenemos un gran poder para cambiar nuestro destino.

Ya somos 5.6 millones de puertorriqueños en Estados Unidos, la segunda población hispana más grande en territorio estadounidense. Por eso los boricuas -que somos muchos, inteligentes, educados, responsables y ciudadanos americanos- tenemos que ocupar posiciones políticas en las que podamos luchar para lograr la descolonización de Puerto Rico.

Además es importante participar en las elecciones estadounidenses para elegir candidatos que tomen en cuenta el problema de estatus del país. De lo contrario no podremos salir de la crisis porque la colonia es peor que el huracán María.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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