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Estados Unidos debe procesar a quienes abusaron de los inmigrantes

"Los estadounidenses también merecemos que Washington lleve ante la justicia a aquellos que sistemáticamente abusaron de los inmigrantes, guiados por un nacionalismo miope, la xenofobia o una crónica incapacidad de reconocer la humanidad de otras personas".
Opinión
Miembro del equipo de política de Univision.
2021-04-12T15:40:43-04:00
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Las imágenes de los inmigrantes en jaulas, como esta en la estación de McAllen en Texas, dieron la vuelta al mundo y provocaron la indignación ante el aumento de las medidas tomadas por la administración Trump contra los migrantes. Crédito: Handout/Getty Images

La afluencia de inmigrantes por la frontera con México está comprensiblemente concitando la atención nacional. El gobierno del presidente Biden se afana en equilibrar, con dificultades y tropiezos, una política de bienvenida a ciertos inmigrantes con otra de tratamiento humanitario a todos los que se asoman por la frontera. Es un saludable contraste con los sistemáticos abusos que perpetraba el régimen del presidente Trump para desalentar la inmigración. Ante los nuevos retos fronterizos, esos abusos parecen haber caído en el olvido. Pero deberían investigarse a fondo y conducir al encausamiento de los principales violadores de los derechos humanos de los inmigrantes. Hagamos memoria.

Como es archisabido, el gobierno de Trump separó por lo menos a 5,500 familias inmigrantes como parte de una política de tolerancia cero. Las nuevas autoridades federales revisan 5,600 casos adicionales de separaciones posibles. Amnistía Internacional y Human Rights Watch concluyeron que esas separaciones equivalen a tortura porque se realizaron para infligir “sufrimiento mental severo” a las familias afectadas con el propósito expreso de evitar que otras emigraran ilegalmente a Estados Unidos.

El régimen trumpista también devolvió a decenas de miles de solicitantes de asilo a situaciones peligrosas en México y diversos países centroamericanos. Muchos solicitantes quedaron automáticamente expuestos a peligros mortales como el secuestro, la violación y el asesinato. Como consecuencia, el año pasado Amnistía documentó 1,314 casos de ataques violentos, incluyendo 318 de secuestro o intento de secuestro de niños. Miles quedaron varados en campamentos vulnerables a las inundaciones, las plagas causadas por insectos y las heces fecales. En estos momentos, el gobierno del presidente Biden dialoga con México para tratar de mejorar las condiciones en las que se hallan inmigrantes a los que ha devuelto.

Tanto Amnistía como Human Rights Watch documentaron el rechazo o la expulsión de centenares de refugiados que habían huido de dictaduras en Cuba, Venezuela y Nicaragua. En el caso de este último país, denunciaron el envío a Managua de opositores perseguidos por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. “Un activista frenéticamente se comió su declaración de cinco páginas que nombraba a sus torturadores para que la policía nicaragüense no la encontrara”, reveló Amnistía.

Las organizaciones humanitarias también acusaron al gobierno de Trump de haberse negado a liberar a solicitantes de asilo de centros de detención, rechazando recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Esto provocó el contagio prevenible de covid-19 en esos centros donde centenares de inmigrantes se enfermaron y un número indeterminado murió. El gobierno del presidente Biden nos debe una relación concreta y detallada de las víctimas fatales de esa negligencia deliberada de su predecesor.

Durante cuatro años, Trump y sus asesores nombraron a posiciones de liderazgo a personas no calificadas que pusieron en vigor políticas que violaban leyes nacionales y acuerdos internacionales. Redujeron, además, el personal que tramitaba solicitudes de asilo en la frontera, provocando largas demoras en la consideración de sus casos. También devolvieron a centenares de solicitantes a Guatemala, un país inseguro para los refugiados, sin permitirles pedir asilo en Estados Unidos. Los gobiernos de El Salvador, Honduras y México se plegaron mansamente a las exigencias violatorias de Trump.

El gobierno de Biden parece entender lo que debe hacer para humanizar la política migratoria. Pero sufre la incesante presión de la oposición republicana y de un amplio sector de la opinión pública para que frene a cualquier precio el ingreso de inmigrantes por la frontera sur. No debería sucumbir a esas presiones, sino ensayar medidas que paren el éxodo desordenado sin violar la humanidad de los inmigrantes.

Las medidas deseables pasan por restablecer los trámites legales y ordenados de los solicitantes de asilo en la frontera; ponerle fin, completamente, a la práctica de enviar a México y a otros países a quienes solicitan asilo, a menos que sus gobiernos consideren sus solicitudes; aumentar en lugar de disminuir – como hizo Trump – el número de jueces e intérpretes en las cortes de inmigración; y aumentar la cuota de refugiados tal y como se comprometió a hacer Biden durante la campaña electoral.

El gobierno de Biden ya está dando otro paso fundamental para racionalizar la política migratoria: negocia con algunos de los países que más emigrantes envían a Estados Unidos para promover la retención de sus ciudadanos, generando empleos, garantizando educación y eliminando la impunidad de funcionarios que violan la ley y los derechos humanos.

Pero los estadounidenses también merecemos que Washington lleve ante la justicia a aquellos que sistemáticamente abusaron de los inmigrantes, guiados por un nacionalismo miope, la xenofobia o una crónica incapacidad de reconocer la humanidad de otras personas. Es una importante tarea pendiente de nuestro gobierno. De no acometerla, contribuiría a la impunidad que Estados Unidos denuncia otros países y permitiría que en el futuro se repitan los excesos.

Nota : La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.


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