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Obama en Cuba

“Dice el presidente Obama que se acabó la bronca”

La visita de Obama fue recibida por muchos cubanos como una bandera blanca para replantearse las relaciones con Washington, lo que genera esperanza y algún temor.
23 Mar 2016 – 11:32 PM EDT

Por Lorena Arroyo (@lav_arroyo) desde La Habana (Cuba)

“Dice el presidente (Barack) Obama que se acabó la bronca”. Ese fue el mensaje que Pedro Freyre, un abogado de Miami que presenció el histórico discurso del mandatario estadounidense, lanzó a quienes esperaban a las afueras del Teatro Alicia Alonso de La Habana.

“Y eso me lo entendieron. Los cubanos me lo entendieron así”, dice chascando los dedos. “Fue un momento fabuloso”. Y así lo describe este hombre que salió de Cuba en 1960 siendo sólo un niño después del triunfo de la revolución y que, tras más de una década de viajes a la isla en los que se reconcilió con su país de origen, este martes fue uno de los cientos de invitados a escuchar en vivo el mensaje del presidente Obama.

La escena de esperanza y emoción se repite en muchos hogares cubanos. Acostumbrados a oír discursos antimperialistas y de confrontación hacia EEUU, el escuchar en cadena nacional a Obama lanzando un mensaje de confraternización de ambos pueblos delante de su presidente Raúl Castro es una clara señal de que las hostilidades han acabado.

“Todo está bien. Aquí ya somos todos hermanos”, afirma con una amplia sonrisa en la boca Iro Neninger, un albañil que se dice esperanzado con el nuevo rumbo que puede tomar la economía cubana con el acercamiento a EEUU, mientras repara el suelo de un pequeño negocio de sándwiches y bebidas en el barrio de El Vedado.

Mientras trabaja, Neninger mira de reojo al televisor en torno al cual un grupo de amigos miran atentos al juego de béisbol entre los Tampa Ray Bays y la selección nacional cubana, otro signo de reconciliación del primer viaje de un mandatario estadounidense a la isla en 88 años al que también asistieron, como dos nuevos amigos, los presidentes Obama y Castro.



En el último día de la visita de su visita a Cuba, el presidente Obama quería acercarse al pueblo cubano y así lo hizo dándose un baño de multitudes en el Estadio Latinoamericano y en el discurso del Teatro Nacional en el que no dudó en mencionar símbolos patrios como el héroe de la independencia José Martí, la cantante Celia Cruz o el boxeador Teófilo Stevenson. El presidente también usó expresiones en español e incluso alabó la ropa vieja, una de los más preciados platos locales.

En la casa de Edel Feria, de 59 años, y su esposa Yohamna Monzón, de 50, ese discurso se vivió con lágrimas, las de la esperanza de poder volver a ver pronto a la mayor de sus tres hijas que migró hace dos años a EEUU.

En un antiguo almacén de La Habana vieja que tratan de convertir en su nuevo hogar después de que su antigua casa se inundara, Monzón no pudo contener las lágrimas al oir a Barack Obama hablar del dolor de las familias separadas por el estrecho de la Florida. "Creo que ahora voy a tener la posibilidad de ver a mi hija y de que venga", afirma aún emocionada.

Su vecina, Elisandris Spect, una artesana de 30 años que emigró del oriente de la isla a La Habana hace dos años, valoró las buenas intenciones del presidente en su discurso pero espera que eso dé lugar a un arreglo verdadero y "que el bloqueo entre Cuba y EEUU se levante”, algo que el presidente afirmó que sucederá si bien no dijo cuándo.

Y ese es el reto que sigue al viaje de Obama: pasar de lo simbólico a lo concreto.

Para el periodista cubano Abraham Jiménez Enoa, los cambios políticos y de derechos humanos por los que abogó el presidente Obama en su discurso “no se darán mientras el sistema cubano siga adoctrinado en sus dogmas y en sus consignas”. Y eso, para él, no sucederá al menos hasta la fecha en la que Raúl Castro adelantó que saldría del poder, en 2018.



A su juicio, el cambio de rumbo del gobierno estadounidense respecto a cuba Cuba vendrá impulsado por la economía y las inversiones, unas transformaciones que “ya se pueden palpar” en la isla.

Parte de esos cambios se vieron el lunes en el encuentro que Obama tuvo con emprendedores cubanos como Yondainer Gutiérrez , gerente de la empresa emergente A La Mesa, un directorio online de los restaurantes y paladares cubanos que surgieron tras las reformas económicas que Raúl Castro implementó en 2010 y que dieron lugar a los negocios por cuenta propia.

Gutiérrez se sorprendió cuando el presidente Barack Obama mencionó su nombre como ejemplo en su discurso ante los emprendedores y ahora está a la expectativa de las medidas concretas que sigan a este acercamiento. Aunque asegura que, con ayuda o sin ella, él seguirá adelante: “Va en la sangre y en las venas de todo emprendedor. Cuando te ponen barreras, te invitan a saltarlas”, afirma.

Por el momento, las empresas estadounidenses van logrando penetrar poco a poco en Cuba. Solo esta semana, en La Habana se anunció la firma de varios acuerdos con varias compañías estadounidenses, incluyendo una gran cadena hotelera de lujo.

Y eso es un motivo de preocupación para algunos cubanos como el periodista Abraham Jiménez Enoa: “Me da mucho temor que Cuba se convierta en un buffet solo para servir y que el consumismo nos invada. Definitivamente hay que ser consecuentes y hay que saber que había que abrirse en ese sentido porque nos íbamos a hundir. Pero de verdad no quiero que mi isla se convierta en eso”.


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