publicidad

El que esté libre de propaganda, que lance la primera piedra (contra Sean Penn)

El que esté libre de propaganda, que lance la primera piedra (contra Sean Penn)

Al informar sobre la recaptura de "El Chapo", los medios mexicanos solo han reproducido la versión oficial, sin contexto, corroboración o contraste.

El que esté libre de propaganda, que lance la primera piedra (contra Sea...

Por Daniel Moreno @dmorenochavez en Ciudad de México

Si alguien dijera que Joaquín "El Chapo" Guzmán es responsable de la muerte de decenas de miles de mexicanos, no estaría mintiendo.

¿Cuál sería la cifra precisa? Imposible saberla. Pero basta hacer unas cuentas rápidas para darse una idea: en diez años, han sido asesinadas 100,000 personas por causas directamente relacionadas con el crimen organizado. Y el cártel de Sinaloa, que ha tenido a "El Chapo" Guzmán como uno de sus máximos líderes en los últimos 25 años, ha sido el más poderoso de todos los grupos delictivos.

Hagan cuentas. Los ceros se te salen por la cabeza.

Este es un dato central para entender por qué nos duele el texto de Sean Penn, como han escrito otros periodistas, con quienes coincido. Fácilmente podemos calificarlo de propaganda.

Ya se ha dicho: en cada párrafo de su crónica, aparece un Sean Penn fascinado por el personaje.

Eludo intencionalmente el debate sobre si Penn es periodista o no. Sólo asentaría: no lo es, porque básicamente olvida que esta profesión tiene obligaciones éticas. El actor escribe pensando en pasar a la historia. En ninguna parte de su ecuación está el lector y el servicio que le prestamos, que es la esencia del trabajo periodístico.

Hago esta crítica, pero eso no implica eludir que es también un texto histórico, el único que ha habido.

Las portadas de los diarios mexicanos el 9 de enero, el día siguiente a...
Las portadas de los diarios mexicanos el 9 de enero, el día siguiente a la recaptura de "El Chapo"


Pero propongo que demos un paso más: algo de soberbia ha marcado algunas de las críticas a Penn. “Es propaganda”, escribí yo mismo párrafos más arriba. Y quizá estas dos palabras son las que más se han empleado para descalificar la entrevista.

Habría que decir: esas críticas, a la luz del periodismo que se hace en México, sólo nos permiten concluir que propagandista sí come carne de propagandista.

El periodismo en México, y es fácil de comprobar, se reduce –con notables excepciones- a la transcripción de versiones oficiales, en un trabajo que también roza la propaganda o lo es abiertamente.No se trata de que en México haya malos periodistas, lo que no hay son plataformas donde puedan ejercer su oficio.

publicidad

¿Por qué un medio cuyos ingresos dependen de la publicidad oficial –y se cuentan por cientos- habría de permitir que se haga periodismo, si este oficio es incómodo por naturaleza?

Esta última semana ha sido un terrible botón de muestra.

Todos los días, sin excepción, medios de este país han reproducido las versiones oficiales de cómo fue capturado "El Chapo" y de qué relación ha tenido con Kate del Castillo. En los medios mexicanos podemos leer en qué casa estaba Kate cuando se enviaba mensajes con este narco, a qué operación se sometió este último para enfrentar su disfunción eréctil o cómo presuntamente mejoró el nivel de vida de la actriz. Hemos visto fotos y videos de los encuentros de Penn con los abogados de "El Chapo".

Además, hemos podido reconstruir cada minuto del operativo de captura del narcotraficante… según la versión oficial, desde la que se ha repetido que todo fue obra de la inteligencia, y nunca de la casualidad.

Los medios mexicanos le hemos quedado a deber a nuestros lectores contexto, corroboración, contraste. No sabemos cuál es la fuente, porque siempre existe la fórmula de “fuentes de inteligencia”. Tampoco sabemos si lo publicado tiene sustento en un expediente judicial que hayamos visto. Menos aún se han confirmado algunas de las notas más sabrosas con dos o más fuentes.

Un ejemplo: se publicaron las conversaciones vía Blackberry entre Kate del Castillo, "El Chapo" Guzmán y su abogado. ¿Sirven informativamente? No lo dudo. Ayudan a conocer al capo, quizá más que la propia entrevista de Penn. Sirven para entender la relación que permitió su captura.

Pero no puede uno menos que extrañar la ausencia completa de contexto. Es una mera transcripción. ¿De dónde vino? ¿Cómo sabemos si está editada? ¿Hubo una orden de un juez que permitiera interceptar los teléfonos, como marca le ley? ¿Se pone en riesgo el debido proceso con su publicación?

Está bien, ya conocemos qué tinte de pelo usaba "El Chapo". Pero no se ha filtrado una foto, una conversación que incluya nombres incómodos. ¿Ninguna autoridad ayudó al capo en estos seis meses de vacaciones, como las llamó el jefe de la Marina que lo capturó? No parece haber nada que nos permita vincular a "El Chapo" con algún funcionario, como si el narco pudiera entenderse sin el respaldo de algunos –o muchos- de ellos. En este silencio, gobierno y medios han ido de la mano.

Las investigaciones sobre Kate del Castillo empezaron hace tres meses y hasta ahora no existe ninguna acusación formal. La única respuesta que se puede obtener de las autoridades es que está siendo investigada. Es decir, ya se logró acabar con su prestigio. ¿Van a atreverse a hacer algo más? ¿Algún día vendrá un “usted disculpe”? ¿Cómo explicar una política de comunicación social basada en la filtración, sin sustento jurídico?

publicidad

Algo similar ocurre con el abogado de "El Chapo". Sale en todas las fotografías, fue el punte para entablar relación con Kate del Castillo, su teléfono fue intervenido y sus conversaciones, publicadas. Hace unos días, lo citó la autoridad para que declarara. Lo hizo y salió libre. ¿Cómo justificamos la intervención telefónica?

Basta revisar lo publicado en cinco días para decir: el que esté libre de propaganda, que lance la primera piedra a Sean Penn.

Las portadas de los periódicos mexicanos tras la divulgación de la cróni...
Las portadas de los periódicos mexicanos tras la divulgación de la crónica de Sean Penn sobre su encuentro con el capo de la droga.


Un último dato que debe mencionarse, aunque va más allá de Penn o la historia de "El Chapo" y Kate: el actor no es el único fascinado con el narco.

Está documentado que cientos o miles de jóvenes y niños lo ven como un modelo a seguir. Una encuesta de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), de hace un par de años, mostró que en los estados más golpeados por el narco, una cuarta parte de jóvenes de secundaria veían a los narcotraficantes como un modelo a seguir.

El 26.3% quieren de amigos o quieren parecerse a los narcos. Son 10 puntos más de quienes dijeron que preferían ser empresarios y más del doble de quienes vean a los maestros como un modelo a seguir.

Lo preocupante es tener a una generación que parece olvidar a los 100,000 muertos.Frente a ellos y en ese sentido, Sean Penn es sólo uno más.

publicidad

¿Qué hemos hecho los medios mexicanos en este tema? La última semana, sólo reproducir la narrativa oficial, que de poco ha servido para desmontar el mito. De poco servimos a los lectores.


Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad