El disturbio se desató luego de que el personal médico impidiera a los familiares llevarse el cuerpo de un joven futbolista local, presuntamente fallecido por el virus, para realizar un entierro tradicional.
Multitud enfurecida incendia un hospital de ébola en la RD del Congo tras disputa por un cadáver
Un grupo de manifestantes indignados atacó e incendió parte de un hospital en la provincia de Ituri, actual epicentro de un brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo (RDC).
De acuerdo con testigos y autoridades locales, la tensión escaló rápidamente en el Hospital General de Rwampara. "Comenzaron a lanzar proyectiles contra el hospital. Incluso prendieron fuego a tiendas de campaña que se utilizaban como salas de aislamiento", relató el político local Luc Malembe.
Durante el ataque, un trabajador de la salud resultó herido por el lanzamiento de piedras y dos tiendas de campaña —operadas por la organización médica Alima— fueron reducidas a cenizas, junto con un cuerpo que esperaba sepultura.
La policía tuvo que realizar disparos de advertencia para dispersar a la muchedumbre y el personal médico quedó bajo estricta protección militar. Aunque inicialmente se temió por la fuga de seis pacientes que recibían tratamiento en el área afectada, la organización Alima confirmó que todos han sido localizados y continúan recibiendo atención dentro de las instalaciones seguras del hospital.
El peligro del escepticismo y la desinformación
El detonante de la violencia radica en la profunda desconfianza de la población hacia las instituciones sanitarias. La madre del joven fallecido afirmó que su hijo murió de fiebre tifoidea y no de ébola. Jean Claude Mukendi, coordinador de la respuesta de seguridad en Ituri, señaló que la víctima era una figura muy popular en la comunidad y que los manifestantes no comprenden la realidad de la enfermedad.
"Para un sector de la población, especialmente en zonas remotas, el ébola es una invención de personas externas: no existe", lamentó Malembe. "Creen que son las ONG y los hospitales los que crean esto para ganar dinero, y eso es trágico".
La Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en que los cadáveres de víctimas de ébola son altamente infecciosos, por lo que exige "entierros seguros y dignos" a cargo de personal capacitado con equipos de protección. El incumplimiento de estos protocolos dispara el riesgo de propagación.
Alerta internacional por una variante sin vacuna
El Ministerio de Salud congoleño reportó que la cifra de muertos ya asciende a 159, mientras que la OMS registra al menos 139 decesos de un total de 600 casos sospechosos. La situación ha sido catalogada por el organismo como una "emergencia de salud pública de importancia internacional".
La alarma es aún mayor debido a que el brote está siendo causado por la variante Bundibugyo, una cepa muy rara para la cual no existe una vacuna disponible. La OMS advirtió que el desarrollo de un compuesto efectivo podría demorar hasta nueve meses.
El impacto del virus ya trasciende las fronteras y el ámbito sanitario:
• Fútbol suspendido: La selección nacional de fútbol de la RDC canceló su concentración previa al Mundial en la capital, Kinsasa.
• Bloqueo fronterizo: Uganda, país vecino donde ya se detectaron dos casos, suspendió temporalmente el transporte público terrestre y prohibió la circulación de ferris en el río Semliki para blindar su frontera.
• Expansión rebelde: El grupo rebelde M23 confirmó el primer caso y posterior fallecimiento de un paciente en la provincia de Kivu del Sur, a cientos de kilómetros del epicentro. El grupo, que controla vastas zonas del este del país, aseguró que colaborará con socios internacionales para contener el virus, despertando serias dudas sobre cómo gestionarán una crisis sanitaria de esta magnitud.
