El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció el miércoles que ha aprobado la venta de armas por un valor estimado de 1,960 millones de dólares para reforzar las defensas aéreas de Arabia Saudita, en un contexto de escalada bélica en Medio Oriente.
EEUU aprueba venta de armas por casi 2,000 millones de dólares a Arabia Saudita en medio de la tensión con Irán
La medida fortalece a uno de los principales aliados de Washington en Oriente Medio en un momento de creciente tensión militar en la región
"Esta venta propuesta respaldará los objetivos de política exterior y seguridad nacional de Estados Unidos al mejorar la seguridad de un importante aliado no perteneciente a la OTAN que constituye una fuerza para la estabilidad política y el progreso económico en la región del Golfo", declaró el Departamento de Estado en un comunicado.
Entre las armas que busca el reino del Golfo se encuentran hasta 20,000 sistemas avanzados de armas de precisión y sus ojivas, que el sitio web de la Armada de los Estados Unidos describe como "una forma económica de destruir objetivos limitando los daños colaterales en el combate cuerpo a cuerpo".
El contratista principal será BAE Systems, con sede en Nashua, Nueva Jersey, según informó el departamento.
"La venta propuesta mejorará la capacidad de Arabia Saudita para disuadir las amenazas actuales y futuras, fortaleciendo su defensa nacional y mejorando la interoperabilidad con las fuerzas estadounidenses y otras fuerzas regionales y de la OTAN", decía el comunicado.
Esta medida se produce en un momento en que Arabia Saudita parece estar al borde de una nueva guerra con los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, después de que estos dispararan misiles contra un aeropuerto en la ciudad de Abha, en el sur de Arabia Saudita, el lunes.
El ataque de los hutíes se produjo después de que el gobierno yemení atacara el aeropuerto de Saná para desviar un vuelo que regresaba del funeral del líder supremo iraní y en el que viajaba una delegación hutí. Los hutíes culparon a Riad del ataque.
Esta medida se produce además en medio de la intensificación de las oleadas de ataques de Estados Unidos contra Irán, tras la reimposición de un bloqueo naval a medida que los adversarios retoman la guerra.
"Esta venta propuesta no tendrá ningún impacto negativo en la capacidad de defensa de Estados Unidos", decía el comunicado.




