Un avión, dos yates de lujo y 1.8 millones de dólares: lo que le incautaron en EEUU a dos venezolanos que lavaban dinero

Se trata de los empresarios Hjalmar Gibelli Gómez y Fabrizio Della Polla De-Simone, que según los documentos judiciales, accedieron a la incautación aunque la corte les permite presentar sus alegatos si quisieran hacerlo.

Fiscales federales en San Luis, Missouri, confiscaron un avión, dos yates de lujo y más de 1.8 millones de dólares a dos venezolanos acusados de lavado de dinero en su país y enriquecerse usando una tasa preferencial de intercambio de intercambiar bolívares por dólares estadounidenses.

Los empresarios Hjalmar Gibelli Gómez y Fabrizio Della Polla De-Simone accedieron a la incautación y reconocieron haber lavado dinero, según un documento judicial al que tuvo acceso el diario St. Louis Post-Dispatch.


Se trata de un avión Raytheon Hawker 800, un yate Ferretti de 100 pies llamado Navegante, y otro de 82 pies nombrado Panacea, que según la acusación adquirieron con las ganancias de un plan ilegal para intercambiar moneda venezolana por dólares estadounidenses en el mercado negro, un negocio que da grandes beneficios debido al control cambiario que hay en el país y la alta inflación.

La fiscalía explica que Della Polla, propietario mayoritario de la compañía de pollo Servinaca, y Gibelli, presidente de la compañía aseguradora Resguarda, tejieron una trama para presentar facturas falsas con precios inflados para que el gobierno venezolano les autorizara comprar dólares a una tasa preferencial para empresarios.

El Gobierno venezolano hace más de una década puso en vigencia un control de cambio con el fin de impedir la fuga de capitales, que ha generado escasez de moneda y un mercado negro paralelo a un precio muy beneficioso para quien tenga dólares.

Es un organismo del Gobierno (CADIVI) el que regula e impone restricciones al cambio de moneda extranjera y también tiene la autoridad de vender dólares a individuos y empresas con fines concretos, como la compra de productos o importaciones de ciertos productos autorizados por el gobierno.

Según la investigación, entre octubre de 2011 y abril de 2015 fueron transferidos más de 170 millones de dólares a una cuenta en Wells Fargo Advisors, con sede en San Luis y otros 160 millones en 650 transferencias electrónicas.


La exfiscal federal Lilly Ann Sanchez señaló al diario que cada vez son más comunes este tipo de incautaciones desde que Venezuela tomó medidas para mantener la divisa en el país en un intento por controlar la elevada inflación, que el año pasado superó el 2000%, según una comisión especializada del Parlamento, de mayoría opositora.

Sánchez señaló que se han producido incautaciones de este tipo vinculadas a ciudadanos venezolanos en ciudades de Florida, Texas y en Nueva York.

El asistente del fiscal federal Stephen Casey se negó a comentar los detalles del caso, pero destacó que "fue un gran trabajo de la DEA y los investigadores del IRS que trabajaron en el caso".